Entrevista 

AUGUSTO HIDALGO
Ex miembro de la dirección de IUC

Tras más de una década de militancia, Hidalgo abandona Izquierda Unida Canaria decepcionado ante un proyecto que, a su juicio, perdió el contacto con la sociedad y ya no ilusiona al electorado de izquierdas.

Alejandro Zabaleta

IAS PALMAS DE GRAN CANARIA

- ¿Cuáles son las causas de su salida de Izquierda Unida Canaria?

- Todo tiene un límite. Una organización política tiene que tener una representación institucional, es una de sus razones de ser. En IUC no se plantea el hecho de cambiar de estrategia para salir de la marginalidad política en la que se ha instalado en 1999, año en que salimos de la mayoría de las instituciones canarias. Desde ese momento hemos estado en una deriva política verdaderamente grave. Planteé la necesidad de una política de alianzas, porque estoy con-vencido de que hay un espacio electoral a la izquierda del PSOE, no supone más de un 5%, suficiente para entrar en las instituciones.

- ¿Entiende usted los resultados de las últimas elecciones generales, a las que concurrieron con Los Verdes de Canarias y Alternativa Ciudadana 25 de Mayo, como un fracaso?

- Se consiguió un acuerdo in extremis y doloroso, porque generó ruptura en el seno de los verdes. Esas elecciones eran el elemento catalizador para mirar con perspectiva hasta el 2007. Tras lo ocurrido el 11 de marzo, las posibilidades eran aún menos, Así y todo se consiguieron 20.000 votos. Esperábamos un mayor resultado, pero las circunstancias de aquel proceso electoral fueron demoledoras. Yo creo que se resistió y el resultado no fue tan malo, con casi el 12% de los votos en Lanzarote. Pero lo importante es que aquel 14 de marzo era el instrumento para conseguir limar las asperezas entre fuerzas políticas que sólo se diferenciaban por sus responsables, no en materia de programas.

- Se puede tener una percepción de que IUC es el feudo político de Segundo Martínez y María Puig, que no admiten otras corrientes de opinión.

- En lo humano les sigo teniendo el máximo de los aprecios, pero en lo estratégico y en lo político han fallado continuamente. Al final IUC se ha convertido en una formación dependiente de una serie de personas, entre ellas Segundo Martínez. Cuando pierdes la estructura orgánica dependes de una serie de personas que con su voluntarismo tiran para adelante. Segundo asume ese rol e IUC se con-vierte casi en una familia. María Puig ha hablado mucho de la pérdida del patrimonio de IUC al haber suscrito estos acuerdos. Pero no se da cuenta de que el patrimonio político de IUC es práctica-mente inexistente. Ya no podemos perder nada. La izquierda que nos llamamos transformadora y alter-nativa estamos constantemente destruyendo proyectos y pensando que la política es algo que se di-rime en la conspiración.

- ¿Qué vaticinios hace sobre la celebración de la asamblea prevista para el próximo abril?

- Mi primera duda es sobre la propia realización de la asamblea. E1 16 de abril es ya, y que yo sepa no hay ningún calendario de reunión de las asambleas locales ni documentos para debatir. Creo que va a ser la tercera vez que se posponga esa asamblea, prueba clara de la degeneración que se vive.

- ¿Piensa usted migrar al PSOE, como algún otro compañero que dejó harto IUC?

- Mi decisión inicial era irme al PSOE. Sigo pensando que mi proceso natural es la marcha al PSOE, pero producto de esta baja me ha llamado mucha gente pidiendo un último esfuerzo, a ver si desde fuera se puede generar un proceso ilusionarte. Que eso fructifique o no fructifique se verá en las próximas semanas. Seguramente tocaré en la puerta del PSOE como un militante más.

- ¿Este desolador panorama que usted pinta supone la muerte próxima de IUC?

- Yo creo que Izquierda Unida Canaria no existe dentro del panorama político canario.

 

* Entrevista publicada en LA PROVINCIA/ Diario de Las Palmas. Jueves, 24 de marzo de 2005