LA
AUTONOMÍA MARROQUÍ/ANÁLISIS
Es peor el remedio que la enfermedad
El
plan propuesto por Marruecos para concederle una autonomía al Sahara Occidental
es una solución desacertada para el olvidado conflicto de África
Por Stephen
Zunes *
El fracaso del Reino de Marruecos y el
Frente Polisario para alcanzar un acuerdo sobre las modalidades del referéndum
patrocinado por las Naciones Unidas y que está previsto desde hace mucho tiempo
sobre el destino del Sahara Occidental, unido a una campaña de resistencia
pacífica creciente en los territorios ocupados contra los 31 años de ocupación
marroquí, ha llevado a Marruecos a proponer la concesión de un estatus de
autonomía especial para la antigua colonia española dentro del Reino.
Amigos que ocupan puestos relevantes
El plan ha sido acogido con entusiasmo por
parte de los gobiernos norteamericano y francés calificándolo como un
compromiso razonable para este conflicto perdurable, que ha causado enormes sufrimientos
al pueblo saharaui -más de la mitad del mismo vive en campamentos de refugiados
en la vecina Argelia-, y ha lisiado seriamente los esfuerzos para avanzar
hacia una cooperación económica y estratégica entre Argelia y Marruecos,
que tanto se echa en falta, ya que ambos afrontan los
desafíos económicos y la proliferación de la militancia islamista.
Maruecos no estuvo a la altura de los términos del acuerdo de cese el fuego
supervisado por las Naciones Unidas con el Frente POLISARIO -un movimiento
nacionalista secular que mantuvo una lucha armada contra los colonialistas
españoles y más tarde contra los ocupantes marroquíes-, que exigía la
celebración de un referéndum libre y justo sobre el destino del territorio. Una
serie de resoluciones del Consejo de Seguridad y de
Sin embargo, Francia y Estados Unidos han
impedido que el Consejo de Seguridad haga respetar sus resoluciones como parte
de su concepción de que hay una necesidad de fortalecer
Crea más problemas de los que soluciona
Lamentablemente el plan de autonomía
marroquí no consigue alcanzar todo lo que se requiere para brindar una
solución pacifica al conflicto. Además, busca sentar un peligroso precedente al
amenazar los propios fundamentos del régimen jurídico internacional
post-Segunda Guerra Mundial.
Para empezar, la propuesta se basa en el supuesto que el Sahara Occidental es
parte de Marruecos, una controversia que ha sido rechazada frontalmente por las
Naciones Unidas, el TIJ,
Si el pueblo del Sahara Occidental
aceptara un acuerdo de autonomía sobre la independencia como resultado de un
referéndum libre y justo, constituiría un legítimo acto de autodeterminación.
Sin embargo, Marruecos ha declarado explícitamente que su propuesta de
autonomía "descarta, por definición, la posibilidad de que la opción de
independencia sea presentada" al pueblo del Sahara Occidental, cuya
inmensa mayoría -de acuerdo con observadores internacionales entendidos [en el
asunto]- apoya categóricamente la independencia.
Una historia de fracasos
Aunque uno tomara una actitud desdeñosa
hacia el Derecho Internacional, seguiría habiendo también una serie de asuntos
prácticos en lo que respecta a la propuesta marroquí:
Una es que la historia del respeto de las autonomías regionales por parte de
los estados autoritarios centralizados es bastante pobre y ha llevado muchas
veces a conflictos violentos. En 1952, las Naciones Unidas concedieron al
protectorado británico (y antigua colonia italiana) de
De modo parecido, la decisión del líder serbio Slobodan
Milosevic de revocar el estatus de autonomía de
Kosovo en 1989 llevó a una década de represión y resistencia, que culminó con
una guerra de
Basándonos en la mala costumbre de Marruecos de incumplir los compromisos
contraídos con
Autonomía pírrica
En efecto, una lectura minuciosa de la
propuesta lleva a formular preguntas como cuánta autonomía se va a ofrecer.
Asuntos importantes como pueden ser el control de los recursos naturales del
Sahara Occidental y el respeto de la ley (más allá de la jurisdicción
local), siguen siendo ambiguos.
Así, la propuesta parece indicar que todos los poderes no conferidos
específicamente a la región autónoma continuarían dentro del Reino. En efecto,
ya que al rey de Marruecos se le confiere una autoridad absoluta según el
articulo 19 de
Parece ser que hay un consenso creciente dentro de
Aunque se vaya alentando semejante compromiso y se intenta encontrar una
situación en la que todos salen ganando, lo que sería, sin lugar a dudas, la
senda preferible para alcanzar un arreglo pacifico y definitivo para los
conflicto étnicos y para muchos litigios internacionales, el Sahara Occidental
es un claro ejemplo de autodeterminación para un pueblo que lucha contra una
ocupación militar foránea. El Frente Polisario ya ha ofrecido garantías para
proteger los intereses estratégicos y económicos de Marruecos si se le
permitiera la independencia total. Insistir en que el pueblo saharaui deba
renunciar a su derecho moral y legítimo a una autodeterminación genuina no es,
por consiguiente, una receta para la solución del conflicto, sino que daría
lugar a un conflicto mucho más serio en el futuro.
A raíz de las amenazas del veto francés y norteamericano, el Consejo de
Seguridad no ha podido colocar el asunto del Sahara Occidental bajo el
Capítulo VII de
En el caso análogo de Timor Oriental, solamente tras
la presión ejercida por organizaciones humanitarias, grupos eclesiásticos y
otros activistas sobre sus respectivos gobiernos para que dejaran de apoyar la
ocupación de Indonesia, finalmente Yakarta estuvo dispuesta a ofrecer un
referéndum que dio a los timorenses su derecho a la
autodeterminación. Lo que realmente se echaría en falta sería poder llevar unas
campañas a nivel de base en Europa y América del Norte para asegurar que las
potencias occidentales cumplan con sus obligaciones legales a nivel
internacional y presionen a Marruecos para que permita al pueblo del Sahara
Occidental decidir sobre su propio destino.
* [Profesor de Política en
(SCSC)
Traducción:
M. Limam Mohamed Alí, con
autorización del autor.