La movilización de los docentes universitarios evidencia el carácter autoritario y centralista de Coalición Canaria.
Para el profesorado universitario de APC, formación nacionalista de izquierdas, los responsables políticos están, entre otras cosas, para solucionar conflictos, no para enquistarlos. El asunto de la homologación del profesorado universitario va camino de convertirse en un problema crónico de nuestra Universidad. Y la actitud del Consejero de Educación José Miguel Ruano ha sido la de desprecio total, no sólo hacia las reivindicaciones, sino hacia el profesorado, ya que ni siquiera se ha dignado a sentarse con los representantes del colectivo docente que tiene paralizadas las aulas en nuestro país canario.
Un responsable político no puede ignorar un conflicto que afecta a 40.000 usuarios en todo el Archipiélago, tratando al profesorado de nuestras Universidades como sospechosos habituales.
La opinión pública debe saber que el profesorado no reivindica más retribuciones, sino consolidar el sueldo actual. Los universitarios no se niegan a ser evaluados, se niegan a ser evaluados constantemente y de una forma indigna. Para que se haga la opinión pública una idea, baste con señalar el hecho de que se les ha evaluado dos veces en tres años, incluso, en un principio, se les ha exigió fotocopias del DNI compulsadas como en épocas pretéritas. Resulta inadmisible la obsesión compulsiva del Señor Consejero hacia los docentes universitarios.
Por otro lado, los docentes universitarios han demostrado las escasas convicciones nacionalistas de CC que, con su eterno victimismo hacia el parlamento español ha pretendido eludir responsabilidades, cuando las competencias en materia de retribuciones lo son del Gobierno Autónomo. El precedente de la homologación de los docentes de medias y primarias en el año 91 está ahí y profundiza en las escasísimas competencias que posee la raquítica autonomía del Archipiélago.
Es inadmisible que la preocupación de CC sea el dinero para carreteras y puertos innecesarios, cosas que ellos llaman infraestructuras vitales, cuando la situación de la enseñanza y la sanidad es de caos absoluto. El colectivo de docentes universitarios de APC se pregunta cuáles son las prioridades del pacto CC-PP, si los servicios públicos de calidad o el dinero y los favores para las grandes constructoras.
Lo que sucede en la enseñanza secundaria es un botón de muestra del desprecio por la educación pública. Se cierran escuelas rurales, se elimina el programa de educación sexual Harimaguada, se despide y sustituye a los responsables del programa de contenidos canarios, etc. Y por si fuera poco, el aumento de los horarios de diversas asignaturas no ha sido correspondido con el aumento de plantilla. Pasan de 150 los docentes que el año pasado trabajaron y que éste se encuentra en paro. Y ello, con aumento de la ratio de entre 30 y 35 alumnos por profesor.
El colectivo de docentes universitarios de APC entiende que con estas actitudes se destroza a la escuela pública y a su calidad. Desean estos docentes que el concepto de calidad no vuelva a formar parte del léxico del Consejero.
Ejecutiva Nacional de Alternativa Popular Canaria