AVISO A NAVEGANTES

Rosa Santrich Badal

Recibo cada vez más a menudo el mensaje de que la abogada del eurodiputado hispano-norteamericano Sr. Hammerstein Mintz está preparando demandas contra mí por diversos e impenetrables motivos.

Conozco varios casos de militantes de conocida y honesta reputación ecologista que ya han sido demandados judicialmente por el Sr. Hammerstein Mintz y/o por parte de su entorno. La libertad de expresión de estas personas ha sido totalmente amordazada (algunos no pueden ni mandar e-mails para expresar sus opiniones) y están viviendo una situación de estrés provocada por el acoso moral y psicológico que impone la presión de ser presuntamente perseguido por este grupúsculo y no poder ni hablar.

Afortunadamente, gracias al mobbing y al asalto a mis derechos fundamentales de trabajadora por parte del Sr. Hammerstein Mintz (& cìa.), yo puedo resistir perfectamente sus demandas judiciales, pues se me ha convertido en una persona insolvente.

Desde mi segundo despido ilegal, hace ya un mes, estoy en paro, no puedo cobrar el subsidio, y la ley tampoco me autoriza a buscar empleo hasta que se resuelva mi juicio. Tampoco poseo una vivienda, ni en Bélgica, ni en España y, gracias a mi amor por el Planeta, ni tengo coche… ni siquiera carné de conducir.

Así que Hammerstein Mintz podrá demandarme, pero lo que es exigirme una indemnización monetaria (como los 30.000 del ala que pide a otros) para incrementar sus cuentas, lo veo muy difícil. Pero, además, la Justicia española pone a mi disposición -en tanto que persona sin recursos- el turno de oficio para encontrar un abogado que me ayude a defenderme de posibles demandas de Hammerstein Mintz.

Ahora, eso si, dado que la justicia gratuita requiere su tiempo, el Sr. Hammerstein Mintz y yo nos arriesgamos a disfrutar del foco de la actualidad pública durante meses y meses. Tal vez, hasta nos llamen a uno de esos programas del corazón que le gustan tanto a la eminente profesora Cabrejas.

Yo creo que la técnica de Hammerstein Mintz (& cìa.) de utilizar la ley como arma arrojadiza contra todo aquel que les lleve la contraria en sus proyectos, es peligrosa. En mi caso, puedo asegurar que cada palabra que digo/escribo está respaldada por documentos (a veces oficiales) y/o por testimonios sobrecogedores.

Hammerstein Mintz (& cìa.), no solo hacen uso arbitrario de la legislación española, sino que además tienen a su disposición el “Bunker político” en que se ha convertido el Grupo Verdes/ALE en el Parlamento europeo. Pero entre mi banco de pruebas se encuentran las informaciones que demostrarían ante cualquier juzgado de lo civil (o incluso penal) las cosas tan TERRIBLES que esta persona dijo sobre mi ante éste Grupo, y en mi ausencia, sin que yo tuviese la menor posibilidad de defenderme.

Ahora sí, me defiendo, y me defienden: ahora no tengo miedo, ¡se acabó el acoso!

Rosa Santrich Badal

15 rue Henri Maus

B-1000, Bruselas

Tel.: +32 486 42 62 19