DESDE EL GUINIGUADA

Balboa, un canario en Cuba

 Felix M. Arencibia

El periodista José del Pino, compañero de Gara Sánchez, tiene insomnio y las estrellas se posan sobre su cabeza en medio del mar negro de la noche. Como un insecto bibliotecario se dedica a revolver en busca de Silvestre de Balboa para repasar su vida y hazañas. Este ilustre canario nació en Las Palmas de Gran Canaria el 30 de junio de 1563, en el comienzo del verano con la panza de burro aprisionando la vieja ciudad. Silvestre de Balboa, se fue a la isla de Cuba entre los treinta o cuarenta años. Hizo lo que hicieron en otros muchos canarios en el siglo XVI y luego posteriormente hasta las primeras décadas del siglo XX. La diferencia con otros muchos isleños es que destacó por su labor literaria, mientras que otros lo habían hecho en la caña de azúcar o en el cultivo y fabricación del tabaco.

Destaca este canario por ser el fundador de la Literatura Cubana con su poema Espejo de Paciencia. Fueron los primeros versos publicados en la perla de las Antillas. Por los mismos años en que lo escribía, otros dos compatriotas nuestros, Bartolomé Cairasco y Antonio de Viana, publicaban respectivamente el Templo militante y el famoso Poema de Viana. Nuestro periodista al leer algunos de sus versos, se da cuenta que se trata de un poema histórico, una especie de crónica rimada, donde combina armoniosamente la prosa con el lirismo. En él relata el secuestro y rescate del obispo de Cuba, fray Juan de las Cabezas, por el pirata francés Gilberto Girón. Sobre el poema, Cristóbal de la Cova canta:

Tan alto vuelas, pájaro canario, / que se pierde de vista ya tu vuelo". Otro canario, Alonso Hernández, en su soneto laudatorio comienza así: Hermosas ninfas que en la fértil Moya/ donde la flora le dio nombre a su estancia... El espejo de Paciencia tiene influencias de la Araucana, Elegías de Varones Ilustres de Indias... En su poema se refleja de Cuba toda la fauna, flora y frutos como siguapas y macaguas... También el nombre de los guerreros son pintorescos y divertidos: "Martín García, con su pluma de gallo en el sombrero"... En su vida personal fue varias veces marginado en su aspiración al cargo de secretario, dándole prioridad a otros con más influencias y venidos de otros lugares.

El periodista amigo de Gara Sánchez piensa que algunos de nuestros políticos han de saber algo más de la cultura de nuestro Archipiélago que de sus intrigas políticas. También el resto de nuestro pueblo canario, además de saber de folclore, chismes de televisión, fútbol... ha de conocer, asimismo, temas relacionados con nuestra cultura canaria. Un claro ejemplo de desconocimiento es este canario llamado Silvestre de Balboa, pionero de las letras cubanas. Fue uno de los tantos isleños, que fueron a la perla de las Antillas para escapar de la miseria o intentar ganar espacios de prosperidad y libertad, de las que se carecía en nuestras Islas.

José Del Pino, él periodista inquieto, se asoma a la ventana y queda encandilado por la fluorescente cara de una luna abrasada por amores furtivos, mientras rememora sus alegatos literarios con su amiga Gara Sánchez.

Felixl94@hotmail.com