Mafersa
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Con el cambio del gobierno insular de Gran Canaria,
esto es, del Cabildo de Gran Canaria, se ha planteado una cuestión: Qué hacer
con la mega bandera que, a pesar de las protestas de muchos canarios para que
no se instalase, por el excesivo coste de la misma, de su mantenimiento y con
el serio argumento de la existencia de otras prioridades mucho más importantes,
el Sr. Soria impuso su inapelable y supremo deseo (al igual que con la desaladora de Isolux, que, según
todos los informes técnicos, recomendaba el sistema de ósmosis inversa y ÉL
optó por el de evaporación, cuyo procedimiento de fabricación consume mucho más
combustible, por lo que el m3 de agua desalada nos costaría ahora cuatro veces más
caro de la que se produce de ósmosis inversa.
El problema es que si se quita la bandera, se pierde
la inversión, (recuerden 360.000 euros, 60 millones de las antiguas pesetas),
además de plantear un problema de logística: ¿donde guardarla?, ¿con qué coste?
o ¿qué hacer con ella?, y si se deja, el izado, el arriado, el mantenimiento y
lavado de las banderas, representaría con coste anual de tres millones de las
antigua pesetas, esto es un sueldo de una persona: dieciocho mil euros anuales.
Igual ha sucedido con la desaladora
Las Palmas-Telde, rebautizada por el Sr. Soria como Las Palmas I, y que hace
cinco años que está acabada y no se pone en funcionamiento porque la empresa Emalsa se niega a asumir los costes de producción del agua
con ese procedimiento, costándole a las arcas municipales la nada despreciable
cifra de entre 300.000 y 600.000 euros al año.
Y, aunque el recién estrenado gobierno municipal
quiere saber, antes de tomar una decisión definitiva, si es posible que la
planta pueda funcionar con energías alternativas, para que el Ayuntamiento la pueda
recepcionar, no tiene que olvidar éste, el
Ayuntamiento, que si produce energía eléctrica por medios alternativos, (eólica
o fotovoltaica) lo más rentable es vendérsela a Unelco-Endesa,
que, por Ley, tendrá que pagar el Kw/h producido e
inyectado a su red, cinco veces más, aproximadamente, de lo que pagamos los
usuarios como tarifa base por el mismo Kw/h. O sea,
que esa propuesta no es válida.
Para la macro bandera propongo lo siguiente: Sabido es
que el presidente del PP de la provincia hermana de Santa Cruz de Tenerife ha
manifestado reiteradamente, su deseo de instalar en la capital de su Provincia,
una bandera semejante, pero que tenga un metro más de altura, por aquello de
".Y yo más". Así es que mi propuesta consiste en que se desmonte el
mástil de la bandera, se le suelde un metro más de tubo (Por la parte superior,
que al ser de menor diámetro, saldría más barato), se pinte y se le venda al
Partido Popular de Tenerife, eso sí, sin decirle que es la bandera de G.
Canaria, como gusta llamar algunos de ellos a nuestra Gran isla, pues igual
pierden el interés al no tener que competir con la de Gran Canaria. (Y de eso
que no se entere el defenestrado ex presidente del Cabildo de Gran Canaria,
pues seguro que querrá mantener su particular Cruz de los Caídos para su
inmortalidad).
En cuanto a la planta desaladora
Las Palmas I, que costó más de 50 millones de euros, la única solución que veo
es la venta de la planta a países productores de petróleo, para los que el alto
consumo de fuel no sería problema, pero cuanto antes, para ahorrarnos los
costes del mantenimiento.
Eso o esperar a que podamos extraer el petróleo de
nuestras islas y así obtenerlo a buen precio, aunque para eso, me da la
impresión que, con el cambio climático, las aguas del mar habrán subido tanto
que será una planta submarina.
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Mafersa
es Manuel Fernández Sarmiento, ingeniero técnico industrial, profesor de
Energías Renovables, vicepresidente de