Los barcos de Mauricio

Ricardo Peytaví

Estoy convencido de que Tenerife necesita el puerto de Granadilla. He expuesto mis razones más de una vez, por lo que omito repetirlas para no cansar. Dicho esto, confieso que llevo varios días buscando esos ciento cincuenta y pico buques portacontenedores, cuyas dimensiones los hacen intransitables por el canal de Suez, que según José Carlos Mauricio se están construyendo. Ante tan infructuosa tarea indagadora por mi parte, le pido, no al consejero de Economía -pues lo supongo harto ocupado con la gestión de las cuentas vernáculas-, sino a cualquiera de sus asesores, que tengan la gentileza de indicarme qué astilleros los están armando. Aunque mientras me llega el dato, permítanme que dude de su existencia.

Los mayores barcos dedicados actualmente a este tipo de tráfico pueden transportar algo más de 8.000 TEU's, están sobre los 320 metros de eslora y tienen entre 14 y 15 de calado. Ciertamente se tiende a construirlos cada vez más grandes. Sin embargo, la tecnología actual aconseja no pasar de los 350 metros de eslora, 46 de manga, 14,5 de calado y los 9.200 TEU's de capacidad por muchos motivos, cuya explicación detallada no cabe en la brevedad de este artículo. Basta señalar que si uno de estos buques se partiese por la mitad y dejase a la deriva miles de contenedores flotando medio sumergidos, se crearía un problema bastante serio para la navegación en la zona del siniestro. Y en un mar cerrado como el Mediterráneo, no digamos.

Pero incluso en el caso de que se decidiera botar portacontenedores por encima de estas dimensiones, el canal de Suez permite la navegación de buques con 400 metros de eslora, 50 de manga y 17 de calado. Medidas suficientes para que el barquito en cuestión transporte 12.000 TEU's. Por añadidura, ensanchar y profundizar dicho canal no es difícil. Basta extraer un poco más de arena. Algo a lo que Egipto estaría dispuesto en cuanto le fuese rentable para no perder tráfico. Sin embargo, incluso manteniéndose la tendencia de los últimos años en cuanto al tamaño de tales barcos, hasta el 2010 no se construirían unidades por encima del tope admisible en Suez. Algo, como ya dije, un tanto dudoso por lo aconsejable de no superar los límites antes citados. Comprenderán ustedes la razón de la vehemencia con que le suplico a Mauricio y su equipo que me digan dónde están ese centenar y medio de buques cuya construcción ya ha empezado.

Desde luego, paso por alto otros pequeños detalles. Por ejemplo, que la mayoría de los puertos del mundo donde operan los portacontenedores sólo permiten calados máximos de 16 metros, siempre por debajo de los 17 disponibles en Suez. Razón añadida para que a los ingenieros no se les deslice demasiado el lápiz en la mesa de diseño.

En cualquier caso, a Mauricio le sobran los datos. Para él, convencer es asunto de palabra fluida y mirada certera. Lo cual no le resulta difícil en un país donde basta con que a uno le pongan una chaqueta de botones dorados para que se crea almirante en jefe -verbigracia, Paulino y la comisión del 11 de marzo-, y en el que cualquiera que haya ido en catamarán de pedales hasta el rompeolas de las Teresitas, se considere versado en economía marítima mundial. Así se permite el consejero de Economía decir lo que dice, e incluso asombrar.

rpeyt@yahoo.es

Publicado en El Día, 26-2-205