LA BODEGA DE "EL SIETE" SEÑAS E IDENTIDAD DE GUÍA

Por la recuperación y reapertura de la Bodega de Santiaguito

 

Bernardo García Benítez

 

"Más de lo mismo": me responden las gentes cuando voy por la calle haciendo que los ciudadanos de Guía echen una firma para la recuperación y apertura de la Bodega de Santiaguito, que cerró sus puertas después de muchos años dedicado a una profesión (comerciante bodeguero) que se le distinguió por su talante de buena acogida, a todo visitante de fuera como de la isla, y una afabilidad que solamente se le distingue al hombre de esta tierra.

 

Todo aquel transeúnte que pasaba por "El Siete", fuese del país o foráneo, instintivamente se le escapaba una mirada hacia el interior de aquella esplendorosa Bodega, que llamaba terriblemente la atención por lo bien conservada que se encontraba, después de haber transcurrido casi cien años de su apertura (1910-2007).

 

Era un verdadero escaparate de promoción turística de Sta. María de Guía, una joya que se resistía a morir. Allí se colocaban en vitrinas altísimas, de madera, (de otros tiempos) como el buen vino que se fermenta en barriles, una colección de distintas marcas de vinos y rones, dando una impresión irresistible al buen gustador de estos productos, que no se resistía a pasar, y haciendo el resto la amabilidad y simpatía de Santiaguito, para que el buen visitante saliera de allí contento y satisfecho después de prepararle Santiaguito unos en yesques de buen vino y queso de Guía.

 

Esta bodega es también contemporánea de otro producto que a finales del siglo XIX y principios del XX, se producía y comercializaba en Guía: la caña de azúcar, que fue explotada por la familia Leacock, en la fábrica de azúcar que nos encontramos a la subida de Becerril, por la carretera general que va de Guía a Gáldar, y que se encuentra en la actualidad en estado ruinoso, encontrándose todavía en pie parte de los muros que la componían. Aunque ya en ese año en que se abrió la Bodega de "El Siete", 1910, la caña de azúcar venía sufriendo un retroceso, y la máquina de azúcar seguía fabricando azúcar, aunque con una producción menor de la habitual, pues la comercialización del plátano entraba con bastante fuerza en la producción agrícola local desde 1880.

 

- Mas de lo mismo: me decía una señora cuando le expliqué para que se estaba recogiendo firmas.

 

- Los políticos solo saben llenarse los bolsillos y no hacen por el norte de la isla.

 

- No potencia un turismo alternativo al del sol y playa. Dicen que lo van a hacer pero no lo hacen - En el norte se puede desarrollar un turismo que potencie nuestra Etnografía, nuestra cultura...

 

- Podríamos mostrarle a los visitantes como se hacen los trajes típicos, por ejemplo... Como se trabaja en los bordados para hacer paños que luego se venderían al turista.

 

- O sea, un turismo de nuestras tradiciones.

 

-         Se podría rescatar algunas casas donde nacieron personajes ilustres y hacer museos donde exponer los trabajos de nuestros canarios más ilustres, como: Néstor Álamo..., etc., sería un reclamo turístico de primer orden.