BOLKESTEIN
Teodoro Santana
El holandés Frits Bolkestein, antes de cesar como comisario europeo, ha dejado en marcha un proyecto de directiva (ley europea) que, de ser adoptada, supondrá que todos los servicios suministrados en la Unión Europea serán considerados como cualquier actividad económica. Sectores esenciales como la atención sanitaria, la educación, la cultura y todos los servicios dependientes de los sistemas nacionales de protección social, estarán sujetos a los mismos criterios de competencia económica (y, por lo tanto, de privatización) que las mercancías. Una gran mayoría de Estados miembros se muestra favorable a la adopción inmediata de esta Directiva. Se trata de una decisión que no precisa unanimidad, y que puede ponerse en marcha gracias al nuevo Tratado constitucional europeo.
La Directiva Bolkestein va a suponer, impepinablemente, el deterioro de los sistemas públicos de pensiones, de las ayudas sociales y de la sanidad y la educación públicas, en favor de los sistemas privados. Pero, por si esto fuera poco, se establece el principio de "país de origen" en materia de derechos laborales. Esto quiere decir que si una empresa establece su sede central en un determinado país europeo (el que mejor le convenga), la legislación laboral aplicable a todos sus trabajadores es la de ese país, y no la del Estado donde trabajen sus empleados. Por ejemplo, una empresa radicada en Canarias puede establecer su sede central en Polonia. Y sus empleados canarios sólo tendrán los derechos de la legislación polaca. ¿Treinta días de vacaciones pagadas? Já. ¿Dieciséis semanas de permiso por embarazo? Já. ¿Jornada de ocho horas diarias, cuarenta semanales? Já, já. Prepárense para apencar unas cuantas más. En vez de deslocalización física, que cuesta unas perrillas trasladar la empresa, deslocalización de derechos.
Como el Tratado constitucional prohíbe la armonización laboral y social, se producirá una igualación a la baja con la peor legislación laboral de los 25 estados miembros. Y como encima establece que la legislación comunitaria prevalece sobre la estatal (incluida la Constitución), a reclamar al maestro armero. Ya ven, ustedes tan tranquilos, y el monstruo de Bolkestein avanzando hacia nosotros.