EL
BOMBERO PIRÓMANO DEL PSOE Y DE LAS JONS
Fidel
Campo Sánchez
El bombero pirómano es aquel que en vez de apagar fuegos
los provoca o los aviva. Utilizando el símil de que
El garante debe
ejercer su autoridad para que todo discurra por cauces de saber estar, respeto,
buen talante y dentro de elementales principios ético morales a fin que nada ni
nadie vulnere las normas establecidas. Que en ningún instante los demás puedan
sentirse desamparados, desprotegidos y se sentirán así desde que el garante se
decante, tome bando, partido sectario y se incline al lado de la parcialidad y
nunca en la imparcialidad, como es su misión, que no es otra que la de actuar
para conservar la confianza de todos y la paz como atributo a la neutralidad,
que es la única y principal prioridad para establecer, para conservar la
confianza y el dialogo y la discusión de todos, que es la más auténtica
acepción que nos impone el prescindir de distinciones subjetivas que, al
parecer obvió un alto cargo regional del PSOE canario, vulnerando el principio
de imparcialidad en
El tal impresentable cargo regional, cuyo nombre
omitimos por razones que el lector puede imaginarse, llegó incluso a mostrar
rasgos de tremenda irascibilidad que, incluso, llegaron a tales extremos de
irritación, en las que su enojo fue subiendo de grados al ver que las cosas no
salían como habían programado determinados capos del Partido, vertiendo toda su
fobia contra los críticos a la ejecutiva local. Este individuo, antiguo hedillista,
llegó a desafiar a darse de morretadas en
Según nos informaron, militantes presentes de aquellos
que vivieron las represalias franquistas, aquello parecía más un ajuste de
cuentas de los hoy herederos de Manuel Hedilla de la “Falange proscrita “, en las riñas, las
peleas que mantenían con la “Falange franquista”, de cuyos posos, según se
desprende, hay alguno en el PSOE lagunero con alto cargo que, de cuando en
cuando, le agrada ejercer de matón, para que permanezca vivo el espíritu
revanchista de la ultra derecha.
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