EL BOMBERO PIRÓMANO DEL PSOE Y DE LAS JONS

 

Fidel Campo Sánchez

 

El bombero pirómano es aquel que en vez de apagar fuegos los provoca o los aviva. Utilizando el símil de que la Real Academia de la Lengua, que está para limar y hacer brillar el castellano, el español de la lengua española, así y para idéntica función está el garante y no para hacer de bombero pirómano la persona que debe garantizar, avalar y que responde solidaria e ilimitadamente a la pureza en actuaciones, ya sean mercantilistas, las estatutarias de sociedades, asociaciones o partidos políticos, para que las cuestiones discurran por cauces legales, vías constitucionales, respetando y haciendo respetar los derechos o pretensiones de los otros, en el caso que nos ocupa la oposición a la Ejecutiva local del PSOE lagunero

 

 El garante debe ejercer su autoridad para que todo discurra por cauces de saber estar, respeto, buen talante y dentro de elementales principios ético morales a fin que nada ni nadie vulnere las normas establecidas. Que en ningún instante los demás puedan sentirse desamparados, desprotegidos y se sentirán así desde que el garante se decante, tome bando, partido sectario y se incline al lado de la parcialidad y nunca en la imparcialidad, como es su misión, que no es otra que la de actuar para conservar la confianza de todos y la paz como atributo a la neutralidad, que es la única y principal prioridad para establecer, para conservar la confianza y el dialogo y la discusión de todos, que es la más auténtica acepción que nos impone el prescindir de distinciones subjetivas que, al parecer obvió un alto cargo regional del PSOE canario, vulnerando el principio de imparcialidad en la Asamblea del 20-J del PSOE lagunero, celebrada para censurar a la Ejecutiva local por el fiasco de las municipales y convertida en la figura inexistente en los estatutos de moción de confianza.

 

El tal impresentable cargo regional, cuyo nombre omitimos por razones que el lector puede imaginarse, llegó incluso a mostrar rasgos de tremenda irascibilidad que, incluso, llegaron a tales extremos de irritación, en las que su enojo fue subiendo de grados al ver que las cosas no salían como habían programado determinados capos del Partido, vertiendo toda su fobia contra los críticos a la ejecutiva local. Este individuo, antiguo hedillista, llegó a desafiar a darse de morretadas en la Plaza Abajo a un militante fuera del recinto donde se estaba celebrando el deleznable acto asambleario, un pacifista y muy competente en el desempeño de sus funciones como concejal en anteriores legislaturas.

 

Según nos informaron, militantes presentes de aquellos que vivieron las represalias franquistas, aquello parecía más un ajuste de cuentas de  los hoy herederos de Manuel Hedilla de la “Falange proscrita “, en las riñas, las peleas que mantenían con la “Falange franquista”, de cuyos posos, según se desprende, hay alguno en el PSOE lagunero con alto cargo que, de cuando en cuando, le agrada ejercer de matón, para que permanezca vivo el espíritu revanchista de la ultra derecha.

 

 

* LA LAGUNA.