"LOS
BORBONES EN PELOTA"
(El
despelote de Bécquer)
La compra en 1986, por la sección de Bellas Artes de
Bajo el seudónimo Sem, los hermanos Valeriano y
Gustavo Adolfo Bécquer, utilizaron su enorme ingenio a modo de guillotina
humorística contra Isabel II y toda su "Corte de milagros". Junto a
la ya caída reina, -gracias a la "Gloriosa" revolución de 1868-,
estos hermanos realizaron un sorprendente y obsceno conjunto de dibujos
caricaturescos donde criticaban sin rubor alguno al rey consorte Francisco de
Asís, al que el pueblo llamaba "Paquita, la monja de las llagas", al
padre Claret (confesor de la reina), a Carlos Mafori (amante de la reina), al
presidente del consejo de ministros González Bravo, y a algunos personajes más
de la época. Sin ningún pudor ni recato, los autores dejan volar su imaginación
y su espíritu crítico hasta unas cotas que, ¡quién lo iba a decir! Hasta hoy
día escandalizarían no ya a sectores más conservadores, sino también a los
progresistas, apresados bajo el lastre de lo "políticamente
correcto".
Describir las excelentes láminas de Sem de manera
pacata, sería un insulto a la memoria de estos revolucionarios artistas. Es por
eso que podemos conformarnos con decir que a la reina se la pinta casi siempre
desnuda y en actitud procaz con su corte y que toda la obra está presidida por
un claro ambiente obsceno. Si queremos hacerle el honor que merece a Sem, si
queremos sacar a Gustavo Adolfo Bécquer del cursi purgatorio en que cuatro
generaciones le tienen metido, entonces tendremos que decir que en las
acuarelas de esta obra se ve a Doña Isabel II de Borbón, reina de España por la
gracia de Dios, fornicando con todo lo que se le pone por delante: desde su
amante Marfori, hasta con un asno en las caballerizas.
De sus pinceles "libres" para la sátira más
descarnada salieron acuarelas donde la reina baila desnuda al cancán con el
padre Claret, el emperador Napoleón III y Carlos Marfori que, también desnudos,
exhiben ante ella unos enormes falos, mientras desesperado en un rincón, el rey
Francisco de Asís intenta cortarse el suyo.
En otras se muestra con toda su crudeza el ambiente
orgiástico de palacio: podemos deleitarnos con la reina y su amante Marfori
copulando montados a horcajadas sobre el rey Francisco de Asís mientras, la
reina dirige su mano derecha el miembro enhiesto del padre Claret hacia el culo
del rey; y aquél intenta hacer lo propio con el primer ministro González Bravo
que está intentándolo con Sor Patrocinio.
Siendo ésta la tónica general de las obras, no por
ello están exentas muchas de ellas de cierto simbolismo que explica, de manera
contundente a la par que didáctica, la situación real a que hacen
alusión, y el contexto histórico en que se produce.
Qué lejos queda, a la vista de estas obras que
engloban "los Borbones en pelota", esa imagen melindrosa a la que
tanto nos acostumbraron los falseadores de la historia literaria; pero el
conocedor de la poesía becqueriana no encontrará en esta obra sino el lógico
desarrollo de la que su poesía ofrece. Y es que el problema principal con
Bécquer lo ofrece el hecho de ser el poeta más popular de nuestra literatura,
el más popular, pero no el más leído.
[Este texto esta sacado del libro "LOS AUTORES
MALDITOS" (Sus textos ocultos), editado por "EL arca de papel" en
el año 2003 por José Antonio Solís".
Para solicitar este o cualquier otro libro editado por
"El arca de papel" llamar al tel. 902.194.194 o en el correo
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Jose
Almeida Afonso