Bush, según
P. Luis
Barrios *
Una vez mas el presidente de
Estados Unidos, George W. Bush,
demostró lo que ya sabíamos: que es culpable de crímenes contra la humanidad y
de crímenes de guerra, dentro y fuera de Estados Unidos.
Dentro del territorio nacional
todavía tenemos las miles de personas muertas por la negligencia criminal de
abandonar al pueblo cuando el huracán Katrina. Y
fuera de Estados Unidos las más de 600 mil personas asesinadas en la guerra
imperialistas en Afganistán e Irak, entre otras cosas.
Para el colmo este pasado 17 de octubre Bush
estampó su firma en lo que metafóricamente se conoce como
Yo no tengo la menor duda que
ésta nueva ley es inconstitucional, villana y a la misma vez traiciona los
principios básicos del cristianismo que tanto él, Bush,
dice practicar. La misma es una excusa
del montaje teatral que nos han dado con la farsa de la lucha contra el
terrorismo. Esta manera de luchar contra el terrorismo produciendo terror solo
persigue lograr la fabricación del consenso como un método de control social
con la intención de poder lograr dominar
la opinión pública para establecer una dictadura mundial.
Véalo de esta manera. Con esta
nueva ley el gobierno puede llevar a cabo arrestos indiscriminados aunque los
mismos sean ilegales. También pueden torturar físicamente, psicológicamente y
sexualmente a las personas detenidas con la excusa de que estas tienen
información que es vital para la “protección de la patria”. Y el colmo de los colmos lo es el que nadie
puede presentar cargos criminales contra las personas que realizan o realizaron
en el pasado algún tipo de torturas, porque la ley protege a lxs torturadorxs y a la misma vez
les otorga una especie de inmunidad.
Para Bush
y quienes le protegen en el libro de Santiago (2:20), Biblia Latinoamérica, hay
una amonestación lo cual me parece que le habla directamente sobre todo en esos
momentos en que se alaba mucho diciéndonos que el cree mucho en “la palabra de Dios”. Por cuanto el podrá creer mucho, pero no
practicarlo, aquí va la amonestación: Hombre
tonto, ¿quieres convencerte de que la fe que no actúa no sirve? O sea, las
obras criminales de Bush demuestran que su fe en Dios
no sirve para nada. Yo tengo muy claro que estas acciones son diabólicas,
demostrando que no es un cristiano sino mas bien un desalmado, sanguinario, salvaje
y despiadado.
De aquí el que me sienta
orgulloso de ser parte de una campaña nacional para remover a ambos, al
presidente y al vicepresidente (Dick Chenney) de Estados Unidos del poder Ejecutivo. También
tengo claro que de acuerdo a nuestra “democracia” solo
Por otro lado, me parece que
es posible que para las elecciones legislativas de noviembre de este año se
acomode, como existe en algunos estados de la unión, un referéndum o una
resolución, en donde el pueblo de
Estados Unidos pueda dar su opinión de si quiere o no quiere una remoción (impeachment) tanto de Bush como
de Chenney. Este sería un mensaje para
La otra alternativa, y es con
la que yo mas simpatizo, porque sigo creyendo que el mundo no puede esperar, es
lograr ponerle presión moral y política suficiente a esta gente, para que
renuncien. La historia con Richard Nixon nos
demuestra que nadie es invulnerable a estos procesos y es posible arrinconarle políticamente,
socialmente, psicológicamente, moralmente y por supuesto cristianamente. Esto
se logra educando al pueblo y despertándoles la conciencia crítica y de clase.
Esto se logra movilizando al pueblo hacia su propia liberación en donde puedan
tomar las calles y a la misma vez
reconstruyen la opinión pública. Esto se logra con desobediencias civiles que
reten a este sistema socio-político. Que no se nos olvide; no hay cárceles para
tanta gente.
Por lo tanto, construyamos la
paz con justicia, sacando a este tonto y a su régimen de imbecilidades
criminales de
* P. Luis
Barrios
Iglesia San Romero
de Las Américas
19 de octubre de 2006