Diario de Avisos, 15-08-2006
El Cabildo herreño acusa a Madrid de ejecutar sin autorización las obras en La Caleta
Afirma que Medio Ambiente no pidió el informe necesario para actuar en las cercanías de un BIC
Diario de Avisos - Valverde, 15-08-2006
El Cabildo de El Hierro informó ayer de que no le consta que se haya destruido parte de los grabados prehispánicos de La Caleta, tal y como ha denunciado la asociación cultural Ossinissa. Según la consejera de Cultura de la Institución, Milagros del Valle Padrón, lo que ha sucedido es que "se ha llevado a cabo una actuación de mejora del litoral de esta zona por parte del Ministerio de Medio Ambiente sin que se haya pedido autorización administrativa correspondiente al Cabildo de El Hierro", necesaria porque allí se encuentra un importante vestigio de inscripciones aborígenes que han sido declarados por Ley Bien de Interés Cultural (BIC).

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"Las obras sí afectan al entorno de ese BIC, pero a nuestra inspectora insular de Patrimonio no le consta que las obras hayan destruido ninguno de los grabados prehispánicos", afirmó la consejera, que insistió en la necesidad de tomar las medidas oportunas para aclarar los aspectos administrativos del proyecto y conocer por qué no se pidió el correspondiente informe al Cabildo para poder actuar en las cercanías del BIC, cuyo entorno aún no está delimitado.
La consejera recordó que cualquier intervención de este tipo precisa de un informe previo de la administración competente en materia de conservación de patrimonio histórico, así como un estudio detallado de impacto ambiental, con especial incidencia en aspectos patrimoniales. Respecto a la posibilidad de nuevos expolios en la zona arqueológica de El Julan, las fotografías aportadas por los miembros de la asociación -según la consejera y sus técnicos de la Unidad de Patrimonio- corresponden a daños causados en 1996, que fueron denunciados en su momento por el Cabildo y que desde entonces han sido investigados por la Interpol. Pese a todo, Milagros del Valle opinó que si alguien dispone de datos que afirmen lo contrario sería conveniente que estos fueran aportados a la institución insular para poder hacer la denuncia correspondiente.
El Cabildo también quiso aclarar ayer que la corporación herreña no ejecuta ninguna obra en la zona arqueológica de La Candia, aunque sí que se está llevando a cabo por fases la restauración del pajero histórico, de gran riqueza etnográfica, que se encuentra cerca de la cueva y no en la cornisa de la cueva "como ha declarado la asociación cultural". Asimismo, la consejera tampoco está de acuerdo con lo afirmado respecto a La Albarrada y las Cuevas de Soliman, así como con el posible impacto ambiental y visual de la machacadora de piedra que está cerca de estos yacimientos. "Esta instalación cuenta con los permisos y licencias correspondientes y ante su ampliación la Unidad de Patrimonio emitió un informe a la Cotmac en el que se recuerda la obligatoriedad de preservar el radio de acción de cien metros alrededor del enclave como medida de protección, tal y como establece la normativa del PIOH, y de señalar las muestras etnográficas del lugar".
Colaboración
La consejera mantuvo ayer una reunión con los miembros de Ossinissa, un encuentro en el que animó a sus integrantes a trabajar por el cuidado y protección del patrimonio de la isla. "Incluso les he propuesto que firmemos un convenio de colaboración en materia cultural y los he animado a ayudarnos, ya que no siempre se tienen los medios materiales y humanos suficientes para su cuidado. También hemos de decir que no siempre se hacen públicas todas nuestras actuaciones por motivos de seguridad, ya que si las hacemos públicas, podría tener lugar un efecto de llamada que no siempre resulta bueno para la preservación del patrimonio".
El yacimiento rupestre de La Caleta fue descubierto a finales del siglo XIX por Aquilino Padrón y Juan Bethencourt, casi al mismo tiempo del hallazgo de Los Letreros del Julan y La Candia. Estos grabados fueron dados a conocer por primera vez por Grau Bassas. Ya los autores de su descubrimiento destacaron en su día el mal estado de conservación del yacimiento, debido a su cercanía al mar y la acción del salitre. Los grabados están ubicados sobre un afloramiento columnar, formando un roque localizado en la línea de costa de La Caleta.