EL CAMBIO CLIMÁTICO EN CANARIAS
Por Miguel Leal
Cruz
El
cambio climático parece inminente y a flor de piel (y nunca mejor dicho) para
este Archipiélago en el corto y medio plazo temporal.
La
vega lagunera era una selva de laurisilva a la llegada de los conquistadores de
Fernández de Lugo (y huestes…), con su lago propio. Sin embargo, la laguna (o
pequeño lago) permanecía cubierta de aguas hasta en los meses de verano. Estaba
situada en las proximidades de lo que hoy es el campo de
¿Qué
ocurre? Otro ciclo climático se inicia. Hace dos mil años en Fuerteventura
había ríos de agua continua, Río Palmas, y abundante vegetación en los valles
que hoy son áridos barrancos. Según Verteaux (Ed. Siglo XXI, África) lo que parece cierto es que en el
Sahara fluían ríos, hoy secos, con aguas vivas, no necesitando suponer un
cambio importante en la pluviometría para comprender
que en lo que hoy es un desierto vivieron desde milenios, cocodrilos,
elefantes, jirafas, avestruces, fieras depredadoras que han desaparecido hoy...
y el hombre, añadiéndose como elemento geográfico suficientemente probatorio
que "en Ualata (Sahara) quince pozos artesianos
del siglo pasado, sólo dos dan agua". Las lagunas de Tombuctú,
relativamente próximas a nuestras islas, han descendido varios metros en su
desnivel, al igual que el lago Chad antiguo y enorme mar interior africano, es
ahora un reducido lago.
Uno de
los desiertos más áridos de hoy, el Teneré, sito en
Mauritania, apenas a 300 kms. de
Jandía, es el fondo de un antiguo mar
interior de gran tamaño que fue muy rico en pesca. Sus orillas estaban
habitadas por pueblos de pescadores cuyos instrumentos de piedra y hueso se
hallan fácilmente en la superficie arenosa: arpones, puntas, raederas, ganchos,
anzuelos etc. Hace unos 3.5000 años se vivía y se pescaba en el Teneré. Por tanto es necesario admitir que el desierto del
Sahara fue habitado y en mayor proporción que las hoy zonas templadas,
hasta periodos del paleolítico y comienzos del neolítico (auténtico).
Pero
hace sólo cincuenta años los alumnos de primaria (en la siempre leal y coherente
Isla Verde) pintaban el sol con un lápiz amarillo, el sol era amarillo, hoy
blanco ¿..?. El mar azul, ahora es cenizo. Los brezales
de laurislva llegaban hasta Las Breñas. Sin embargo,
los pinos jóvenes hoy invaden las proximidades de las localidades de Tajuya, Las Manchas-Jedey,
Barranco de Tamanca, entre otras zonas (por cierto
recuperando un paisaje ahora inimaginable) Pero esto tiene otra explicación.
Nuestros ancestros hasta hace relativamente poco utilizaban la madera de pino
como combustible doméstico o como armazón de casas y corrales. Ahora no.
¿Qué
tendrá lugar en nuestras no tan afortunadas islas? Ahora menos a nuestro
entender. En un estudio realizado por