Turismo y
cambio climático
Isidoro Sánchez
García
Desde Bruselas me llegan noticias acerca
de un congreso internacional que se celebrará en Lisboa (Portugal) en la
primera semana de septiembre para tratar de las relaciones turismo-cambio
climático. Ello me va a permitir abundar una vez más en la importancia que
tiene la relación entre la naturaleza y el turismo, dos cuestiones de vital
importancia para la salud medioambiental y económica de las Islas, en las que
vivimos dos millones de ciudadanos y recibimos la visita de más de diez
millones cada año. Estamos hablando de un archipiélago volcánico como Canarias,
tricontinental, estratégicamente situado, Región
Ultraperiférica de
Estas consideraciones nos hacen valorar aún más el contenido del citado
congreso al tratar en su agenda de trabajo las relaciones entre uno de los
elementos más tangibles de la naturaleza, como es el clima, y el turismo. En el
desarrollo del congreso se abordarán: el clima y las tendencias turísticas; los
cambios de la demanda energética, en relación con el turismo, vinculados al
cambio climático; las implicaciones del confort térmico y las situaciones
extremas en el turismo; las repercusiones del cambio climático en los recursos
turísticos; implicaciones de los cambios socioeconómicos y climáticos en el
turismo, y las medidas de adaptación para las repercusiones del cambio
climático en el turismo.
Ante este panorama destacaré tres cuestiones que por considerarlas de interés
voy a colocar sobre la mesa. Me refiero de una parte, a las iniciativas de dos
instituciones USA: del ex vicepresidente Al Gore,
quien vende la "verdad incómoda" del cambio climático, y el Congreso,
que anuncia una ley radical para favorecer las energías limpias renovables en
detrimento del petróleo; de otra, a la apuesta política del presidente del
Ejecutivo canario, Paulino Rivero, sobre el desarrollo sostenible y el cambio
Climático; finalmente, a las manifestaciones de un representante de Greenpeace, a la hora de definir las razones de fondo de los
incendios forestales que azotaron las Islas, y al que no le vale el debate de
la pinocha, los medios o la coordinación sino la lucha contra el cambio
climático, culpable de las altas temperaturas, baja humedad y vientos tremendos.
* Isidoro Sánchez García es ingeniero de montes.