Andrés
García Montes
Preocupado por la pobreza del mensaje
que los diferentes candidatos a la presidencia del Gobierno de Canarias han
traído a la emigración en Venezuela, a través de esos discursos reiterativos,
carentes de originalidad y planteamientos críticos y analíticos de los
diferentes problemas que acosan a nuestro pueblo, de una superficialidad que
raya en lo inverosímil y que genera sentidos de rechazo e insatisfacción en los
oyentes, limitándose a efectuar algunas promesas, muchas de ellas ya dichas en
visitas anteriores, como si los canarios emigrados no estuviésemos interesados
en el destino de la parte de nuestro pueblo que vive en el archipiélago.
Desde luego, tengo claro desde hace mucho
tiempo que los candidatos de los partidos que representan el poder central,
seguirán aplicando la política de siempre, las mismas políticas que nos han
convertido en un pueblo de emigrantes y ha mantenido al archipiélago en una
región segregada, excluida, altamente dependiente, olvidada y en el mas
lamentable estado de abandono,
principalmente con relación a nuestro
desarrollo autónomo, condenados a servir y satisfacer las necesidades del poder
central. En la conquista poblar parte de las despobladas regiones ibéricas bajo
la detestable condición de esclavos y ciervos, luego bajo las mismas
condiciones poblar el despoblado Nuevo Mundo y hoy dar albergue a cinco
turistas al año por cada canario que vive en el archipiélago, que es un negocio
tan lucrativo que de cada peseta que produce Canarias para el presupuesto
nacional, nos devuelven 9,5 céntimos en el presupuesto local, los 90,5 céntimos
restantes es ganancia para el poder central. Les importa un comino las
consecuencias derivadas de esta realidad en todos los sentidos. Aclaro que este
resultado lo obtuve hace un tiempo atrás con un cúmulo de información que pude
recaudar. Con estos antecedentes, ¿qué se puede esperar de esos candidatos al
servicio del poder central?
Lo dicho me obligó a centrar mi
atención en el candidato que se vende como nacionalista y preside la organización
política mas grande que nuestro pueblo ha tenido en su historia, hablo de la
organización no de su dirección, pues una formación de esa magnitud que abarque
a todas las islas y que se desborde a la
emigración es cosa única en nuestra historia. Ello me hizo concebir las
esperanzas de que la dirigencia de tan significativa organización, ante el peso
de la responsabilidad histórica que tal posición ejerce, por fuerza tendrían la
conciencia y también el poder para al menos comenzar un cambio en el trillado
camino que hasta ahora ha transitado el pueblo canario, por tanto, he centrado
mi atención en Coalición Canaria y su candidato a la presidencia, el señor
Paulino Rivero, quien cierra su campaña el domingo 6 de mayo en el Hogar
Canario Larense en la ciudad de Barquisimeto, frente a una nutrida asistencia,
tanto local como de los estados vecinos de Yaracuy, Cojedes, Carabobo, Falcón,
Portuguesa, Barinas y quizá en menor cuantía de otras entidades federales. Ello
generó que esperara una exposición discursiva no solo motivadora sino de
vibrante nacionalismo, acompañado de un proyecto de gobierno que comenzara a
dar respuestas al necesario y urgente desarrollo de Canarias ante la crisis
estructural que a nivel mundial se esta gestando y que tendrá especial
repercusión en nuestro archipiélago cunado la misma cuaje a relativo corto
plazo, ya que todo indica que será irreversible.
Al medio día comenzaron las
exposiciones con algunos dirigentes locales, seguidos luego por dirigentes que
acompañaban al candidato desde Canarias, cerrando el acto el candidato.
El saludo y el abrazo de numerosos
compatriotas, el contagio de nuestro gentilicio, me dio un refrescante baño de
alegría y orgullo de mi condición canaria, la lluvia de afectos y risas de los
paisanos y amigos, las jocosidades, los chistes y las airosas salidas, tan
características de nuestra cultura, unido a las expectativas que esperaba del
acto, generaron en mí un sentido de optimismo, alegría y bienestar, que
eufórico contemplaba aquella masa de paisanos y amigos con la expectación y
optimismo de quien espera algo grandioso, sublime y definitivo.
Concluido el acto, todo aquel vibrante
estado de ánimo fue tragado por una mezcla de frustración, confusión e
indignación. Sentí la imperiosa necesidad de estar solo, busqué un rincón y
traté de poner orden en mis ideas. Poco a poco fueron apareciendo las causas de
tan dramático cambio de estado de ánimo.
En primer lugar, un desconocimiento
total, por parte de los exponentes, sobre las relaciones históricas de
Venezuela y Canarias, imperdonable que siendo Venezuela el primer receptor de
canarios a nivel mundial y siendo el canario la principal etnia venida del
exterior en la formación de la sociedad venezolana, este determinante hecho no
merezca una mención, pero lo mas lamentable no es esto, sino que sabiendo que
el mayor número de votantes está en los hijos y nietos de los canarios, nacidos
en Venezuela, es cuando menos imperdonable que, aunque sea por cuestión de
estrategia, no se utilice un discurso adaptado a esta realidad, principalmente
por el candidato. ¿Ignorancia?, ¿olvido?, ¿falta de interés? Personalmente
pienso en la última pregunta, aunque parezca contradictoria, pues si vienen a
buscar votos lo mas lógico es que se actúe con el mayor interés en ese sentido,
pero unas declaraciones a la prensa hechas por el candidato parece aclarar esta
contradicción. Entre otras cosas, el señor Paulino Rivero dice que se estima
que los canarios de esta última oleada emigratoria y su descendencia pueden
llegar a 800,000 personas, de las cuales solo 50,000 pueden votar, -aunque
otras estimaciones hablan de 70,000, si estimamos que el 50% alcanza la edad
que les permita votar, solo del 12,5 al 17,5% poseen el pasaporte español que
les permita sufragar. Surge la inevitable pregunta: ¿Por qué no se han trazado
políticas que permitan ampliar estos parámetros?, la respuesta mas lógica es
que no están interesados en que nuestro pueblo emigrado se organice, pues le
temen a esa posible organización de esa determinante masa en el exterior, ya
que no pueden ejercer un control directo sobre la misma y la posibilidad de
manipularle es remota. Experiencias personales y consultas a dirigentes locales
de Coalición Canaria, tienden a confirmar esta sospecha.
Tanto el candidato, como algunos de los
expositores, al mencionar, en forma muy ligera, el progreso y desarrollo de
Canarias, centraron esa posibilidad en los diez millones de turistas que llegan
a nuestras islas cada año, como si ese fuese el único camino y la única
oportunidad que nuestras Canarias tiene para lograr ese objetivo. No quiero
entrar en un análisis de los pro y los contra de esa hipótesis, que como todos
sabemos es muy discutible, pero señalar eso en este momento histórico cuando la
crisis que amenaza a la humanidad tiene por fuerza que reducir el llamado
turismo masivo y que ya inició su camino descendente y se verá cada vez mas
afectado, es cuando menos una imperdonable ignorancia o un irrespeto a los
oyentes, pues muchos sabemos de esa realidad, y si 40 años de desarrollo
turístico no han hecho el milagro, ¿Cómo se va ha hacer ahora cuando el turismo
entró en su etapa de decadencia? Por otro lado, todo proceso de desarrollo
entre otras cosas exige la preparación y adiestramiento de la población en el
manejo de las tecnologías, administración y distribución de los recursos,
dirección y organización de recursos humanos etc., y la industria turística no
tiene facultades para estas enseñanzas. Me viene a la mente lo que nos dice
Pedro Lezcano en su extraordinario poema
Se argumentará que en estas islas tan
pequeñas no es posible desarrollar industrias. Estoy de acuerdo si hablamos de
grandes industrias automovilísticas, de acero, de cemento, etc., pero pienso en
las gigantescas tiendas de El Corte Inglés y Galerías Preciado de las ciudad de
Las Palmas de Gran Canaria y más recientemente también en Santa Cruz de
Tenerife, que creo que importantes ciudades de 4 o 5 millones de habitantes le
es difícil sostener, pero la ciudad de Las Palmas con apenas medio millón de
habitantes tiene muchos años sosteniéndole y no se van por el gran negocio que
es. Esto es así porque grandes empresas de la costa atlántica del continente
africano se abastecen de estos gigantes que viven en nuestro suelo. Pero la
mercancía que venden le viene embalada y empaquetada de España y hasta para
vender segregan al canario. ¿Qué impide que la industria que hace los zapatos,
las ropas, los electrodomésticos, etc., que allí se venden, se instalen en las
islas?
Uno de los bancos pesqueros más importantes
del mundo, y quizá el más grande del Atlántico, está frente a Canarias. ¿Por
qué se obstaculiza el crecimiento y la consolidación de la flota pesquera canaria?,
¿qué justifica capturar el pescado en el banco pesquero Canario-Sahaurí e irlo a procesar a mas de l500 kilómetros de
distancia?, ¿cuál es la razón por la cual no se instalan en Canarias las industrias
procesadoras del pescado? Preguntas cuyas respuestas surgen sin mucho esfuerzo,
estas y otras realidades demuestran que en Canarias si se puede desarrollar importantes
industrias.
Uno de los más descarados y vergonzosos
ataques a nuestra condición de pueblo se viene dando con la destrucción de
nuestra agricultura. El canario es conocido en toda América por su amor a la
tierra y sus demostradas habilidades y proezas en el campo agrícola, muy bien
expuesto por el sabio alemán Alejandro de Humboldt en
1812, al comentar: ”Los canarios se encuentran en Filipinas, en las Marianas y
en América, desde Chile y
Solo he mencionado algunas de las
causas que alimentaban mis expectativas, pero sobre ese particular no hubo ni
siquiera una ligera mención de la crisis que avanza y amenaza con el fin del boom turístico y las posibles políticas para enfrentarlo,
ni asomo de preocupación. De la masa de canarios que en las islas viven aun en
la exclusión y la pobreza, ni una palabra, la imagen que proyectaron es que en
el suelo de
La falta de profundidad, lo simple y
raquítico del mensaje, el desconocimiento en ese discurso de aspectos vitales
que, aunque fuesen demagógicamente, justificara el nacionalismo que pregonan. Su
identidad con los discursos de los partidos del poder central, su falta de
delicadeza a los muchos centenares de canarios que, como yo, llevamos mas de 50
años de haber emigrado, y no mencionar y reconocer lo vital que fueron las
remesas de recursos para sacar a Canarias de la postración en que se
encontraba, hablan muy claro de estos nacionalistas y su amor por Canarias, su
historia y su pueblo emigrado.
¿Qué otra cosa
podía generar en el espíritu de un canario conciente la actitud y el mensaje
descrito, sino una profunda decepción, acompañado de un sentido de frustración e impotencia y,
como si fuese poco, al ser tratados como una manada de borregos, como imbéciles
o mongólicos, incapaces de pensar y razonar, al creer
que aceptamos sus mensajes, mentiras y demagogias como verdades inamovibles. De
allí la indignación que me invadió y se sumó al malestar descrito.
Causa estupor por decir, lo menos, que
los representantes del poder central nos traigan un mensaje más real y
coherente que los que pomposamente se hacen llamar nacionalistas. Así, el señor
Juan F. López Aguilar, en unas amplias declaraciones al Diario El Impulso, de
la ciudad de Barquisimeto, del día 22-4-2007, que unos amigos me enviaron. Dicho
señor, entre otros aspectos, decía en respuesta a la pregunta referida a los
canarios emigrados: ¿Cuáles son los planteamientos que les ha formulado? “Mejorar
sus vidas. Y no como un ofrecimiento de ninguna dádiva, ni ninguna limosna, ni
esperando nada a cambio, sino diciéndole que esos son sus derechos”.
Describiendo a continuación un conjunto de esos derechos, educación, sanidad,
servicios sociales, etc. Esto en boca del candidato nacionalista se redujo a
que los canarios emigrados tenían los mismos derechos de los que vivían en las
islas.
Luego el candidato del P.S.O.E., se extendió en una amplia exposición sobre los
graves problemas que padece el archipiélago, que si bien según su versión es
culpa de los gobiernos anteriores, al menos no los oculta, los expone, los da a
conocer, generando al menos una imagen de mayor sinceridad, despertando en la
masa más interés y mayor margen de credibilidad.
Lo lamentable de todo esto es que,
teniendo los candidatos del poder central un campo mas limitado en cuanto al
estímulo que los nacionalistas, logren hilvanar un discurso más penetrante, con
mayor credibilidad y cohesión, lo que viene a demostrar lo ya dicho, las
múltiples debilidades de ese nacionalismo que nos quieren vender y ni siquiera
tiene capacidad para representarse así mismo. Lamento no poder decir lo
contrario, que es lo que deseo, pero la verdad reclama su puesto.