CANARIAS, AMERICA Y EL IDIOMA CASTELLANO

Andrés García Montes

1.- El Habla Atlántica.

Al estudiar al hombre como ente social, pocas cosas hay que puedan discutirle al idioma, su importancia y trascendencia, esto no quiere decir que el idioma llene todo el complejo y heterogéneo conjunto de factores que permiten al hombre vivir en sociedad y establecer, crear y consolidar, lazos de unión e identidad que permitan esa avanzada forma de organización. Hago este alegato introductorio con el propósito de despertar en el amable lector el interés sobre un hecho que a pesar de su clara y diáfana existencia y pública exposición, poco o nada se hable de él.

En nuestros días unos 400 millones de personas hablamos el castellano, dos formas destacan en su pronunciación: La forma castiza usada por la mayoría de los españoles y la llamada Pronunciación o Lengua Atlántica, utilizada por toda la América hispanoparlante, con algunos modismos, los canarios y algunos españoles, fundamentalmente en Andalucía. Si hacemos abstracción de la fonética, es muy significativo que de cada 10 hispanoparlantes, no menos de 9 usan la Lengua Atlántica y no la castiza como indica la más elemental lógica, al ser España en su proceso de expansión colonial quien llevó e impuso su idioma en su otrora amplio imperio.

El más despreocupado lector ante una realidad tan fácil de constatar tiene que hacerse la pregunta: ¿Qué ocurrió para que este fenómeno se diera? Aquí distinguido lector, comienza una historia oculta, mantenida en la oscuridad, poco investigada, cubierta por poderosos intereses que a pesar del tiempo y la distancia, aún mantiene vigencia y que afecta a la historia de España, América y Canarias.

Comencemos a construir este complejo edificio por sus bases, la expansión colonial española, será mejor decir castellana, ya que para entonces no existía lo que hoy conocemos como España, se inicia con la conquista para 1402 del Archipiélago Canario. Para la fecha y por mandato de Alfonso X El Sabio, los castellanos hablaban ese idioma y fue el que le impusieron a nuestro pueblo aborigen. Toda conquista es fundamentalmente un proceso de aculturación que involucra todos los aspectos de la vida, lo que para el conquistado representa un terrible infierno. Así se explica que nuestro atormentado pueblo desarrollara mecanismos de simplificación para aprender el idioma que le impusieron los fieros amos. Lo fundamental de esas diferencias llegan a nuestros días, así la C y la Z la pronunciamos como S, la B y la V la pronunciamos igual, lo mismo que la G y la J, en la conjugación del verbo ignoramos la segunda persona del plural "vosotros" y la sustituimos por la tercera "ellos", también es significativo que la pronunciación en forma castiza suena fuerte, impositiva, un tanto arrogante y disociadora, como corresponde a quien ostenta el poder, a quien ejerce el mando, a quien ocupa las escalas superiores en el orden social, económico y cultural. El Habla Atlántica se caracteriza además de lo dicho, por tener un sonido mas pausado, sosegado, mas conciliador y accesible, mas sociable y amistoso, como corresponde al mas débil, al que carece de poder y mando, al que está sometido, al que ocupa la escala inferior en el orden socio-cultural. Estas son algunas de las diferencias, entre otras, que pueden señalarse y que denotan que fueron los guanches quienes desarrollaron esta forma de pronunciar el idioma por las especiales circunstancias que les tocó afrontar y no los andaluces como los oscuros y ostentosos intereses de siempre pretenden hacérnoslo creer, tal pretensión no soporta el más mínimo análisis, pero como siempre crea confusión. Esto es necesario enfatizarlo ya que servirá de base de sustentación para lo que mas adelante diremos, al mismo tiempo que ya va siendo tiempo que los canarios no solo defendamos nuestro patrimonio histórico-cultural, sino que no permitamos que se nos arrebate como ha venido ocurriendo, ya que nuestros ancestros han pagado un precio muy alto para dejarnos esta hermosa herencia tal como lo demostraremos.

Si tal como se ha expuesto la Lengua Atlántica fue desarrollada por los aborígenes canarios, ¿Como explicar entonces que una región tan reducida como el Archipiélago Canario tuvo la capacidad de imponer algo tan importante y complejo como la pronunciación del idioma, en un territorio vasto y extenso como la América Hispanoparlante?

Esta larga pregunta obliga a buscar, hurgar en esa desconocida e ignorada historia la respuesta que la objetiva e incuestionable realidad plantea.

2.- La importancia de la Población Aborigen Canaria.

Vayamos al inicio de los siglos XIV y XV ¿Qué particular encanto tenían nuestras islas para que la Santa Sede, Génova, los franceses, Portugal, Castilla, etc., se enfrentaran por más de un siglo por su anexión?, no era tierra que en Europa sobraba, tampoco metales preciosos que no existían, para la fecha tampoco era encrucijada entre continentes y el papel geoestratégico y punto de aclimatación que después de la conquista de América jugó, ¿Qué importancia tenían para las coronas de Portugal y Castilla, los reinos hegemónicos ibéricos, que fueron los que mantuvieron el enfrentamiento hasta el tratado de Alcacovas en 1479?. Todo indica que lo que allí había era mucha gente que como cromañoides eran asimilables a los europeos y dado el equilibrio hegemónico entre los dos reinos, el que sumara a su población ese numeroso contingente se alzaba con la hegemonía en la entonces fraccionada Península Ibérica. El desarrollo de algunos acontecimientos históricos bien conocidos así lo corrobora.

Para 1341, Alfonso IV de Portugal organiza una expedición de reconocimiento al Archipiélago al mando de Angiolino del Tegghia quien recorre todas las islas, tomando a su regreso cuatro guanches como muestra. Este tipo de expedición eran muy costosas y solo se hacían con precisos objetivos. El preciso interés de los portugueses para conocer los usos, costumbres, hábitos y forma de vida de los guanches, denota el deseo de asimilarlos. A ellos se le atribuye la popularización y luego la conquista de la realeza del Baile del Canario, dado luego a conocer por la corte francesa con el nombre de Canari Deux.

Otra demostración del conocimiento que los portugueses tenían de nuestros aborígenes lo conforma cuando en 1451 y con motivo de la boda de la hermana de Alfonso V rey portugués, con Federico III, en las festividades se incluyen a los aborígenes canarios cuyo hecho se narra así: "Después vinieron unos hombres salvajes, que viven en algún rincón del mundo, en unas islas lejanas del mar, pero bajo el señorío del señor de Portugal, diciendo haber sido enviados por sus jefes a estas bodas, e hicieron a su manera unos bailes muy particulares y dignos de admiración".

Otro aspecto que denota el interés de la corona portuguesa sobre la inspección y el conocimiento de los guanches nos lo deja Nicolás da Recco, piloto de la expedición del 1341, quien describe a nuestros aborígenes así: "... tienen cabellos largos y rubios que les caen hasta el ombligo... son de nuestra estatura, membrudos, muy atrevidos, fuertes, su lealtad es grande... cantan dulcemente, danzan como los franceses y son risueños, alegres y más civilizados que muchos...", en este caso ponen a sus adversarios castellanos.

El fuerte interés de las dos coronas hegemónicas de la Península Ibérica en la anexión de Canarias, culmina cuando Portugal pide al Sumo Pontífice como juez supremo que le conceda una bula favorable para la colonización de Canarias, la reacción de Castilla describe claramente el fuerte interés que movían a las dos coronas, Castilla contrata a Alonso de Cartagena, obispo de Burgos y experto jurista y diplomático, quien produce un complejo argumento en defensa de los supuestos derechos de Castilla en el cual destaca que el Rey de Castilla es legítimo heredero del último Rey Godo a quien perteneció en su día la provincia de Tingitania -hoy Mauritania- y en consecuencia el Vaticano da su veredicto a favor de Castilla, por estar ésta mas cerca de Canarias que de Portugal. Tal fue el tratado de Alcaçovas, firmado en 1479. A cambio, Portugal quedó con el monopolio de la exploración de toda la costa Atlántica del Continente Africano, cosa que posteriormente le permitió ostentar el poco envidiable título de campeón en la caza y venta de esclavos africanos.

Las penurias demográficas de toda la Península Ibérica las describe en toda su magnitud los casi 800 años que dura la reconquista, bien sabido es, como después de efectuarse sangrientas batallas entre cristianos y mahometanos, éstos eran obligados a retroceder, pero como los cristianos tenían que retirarse a la retaguardia para organizarse y volver al ataque, al no tener población para ocupar los espacios conquistados, los llamados infieles volvían a ocuparle pacíficamente. A este aspecto se debió en gran parte tan largo y complejo fenómeno, esto, unido al equilibrio hegemónico existente entre las coronas de Castilla y Portugal, nos habla claramente del papel que los cromañoides canarios jugaban en aquel momento histórico en las necesidades y estrategias hegemónicas de los dos reinos más poderosos de la Península Ibérica.

3.- Una excelente pareja de investigadores.

Es justicia poner en conocimiento del amable lector que muchos de los datos que proporciono se los debo a un matrimonio de excelentes investigadores conformado por el canario Bartolomé J. Baez y la peninsular Pilar Rodríguez, ambos catedráticos de la Universidad Central de Venezuela y a quienes les debo un conjunto de extraordinarios trabajos de investigación, relacionados con el desconocido y tema tabú de la esclavización de los guanches y su destino final tanto en España como en América.

4.- Hegemonía de Castilla y esclavización de los guanches.

Vayamos ahora a los hechos, algunos conocidos, otros que pueden inferirse, otros que pueden conducirnos a lógicas conclusiones, otros que no se han dicho pero es imposible desmentirlos, son las razonables dudas ante la falta de una investigación rigurosa y aceptada.

Cómo desconocer o negar la realidad que el Reino de Castilla se alza con la hegemonía en la Península Ibérica después de la conquista de Canarias y solo después de la anexión de las cuatro primeras islas conquistadas, lo que fue factor fundamental para que los Reyes Católicos pudiesen desarrollar con éxito la formación de lo que hoy es la España que conocemos, sin cuya hegemonía no hubiese sido posible, confinar a los portugueses al reducido territorio que hoy conforma dicha nación. Esta hegemonía se consolida y fortalece con la anexión de la Gran Canaria en 1483, La Palma en 1493 y Tenerife en 1496, que eran las islas de mayor población.? Cómo también desconocer o negar el papel decisivo que esta población y su descendencia jugó en lo que quizá sea la empresa más grande que en toda su historia ha realizado el llamado Mundo Occidental, la conquista y colonización de América?.

Los conquistadores nos hablan de que el archipiélago tenía para el inicio de la conquista entre 80 y 100 mil personas, un contingente tan pequeño no es factible que genere un enfrentamiento tan fuerte y largo, hay pues razones para creer que al menos duplicaba esa cifra, máximo si tomamos en consideración que la especial situación climática de nuestras islas, barridas permanentemente por los Vientos Alisios, la convierten en un lugar privilegiado para la vida en la Tierra.

Un importante indicio de la extracción y brutal trato dado a los guanches efectuado en el siglo XV, donde dos Papas toman cartas en su esclavitud y captura, cuya actividad estuvo castigada con la excomunión, según bula "Regimen Gregis" emitida por Eugenio IV (1431-1457). Tómese en consideración que para la época esto era muy grave, pues el Papa y el Vaticano constituían el mas alto poder en todo el mundo cristiano, un poder que abarcaba lo político, lo económico, lo social, lo cultural, lo jurídico y por supuesto lo religioso. No hubo obediencia y dos años después (1436), el Papa insiste sobre tan grave problema. Pero era tal la magnitud del negocio, son tantos y tan importantes los intereses en juego, son tantas y de tal linaje los personajes involucrados, que nobles, príncipes, reyes y hasta la misma iglesia se dan el lujo de ignorar tan terrible castigo. Esto llega a su clímax cuando Pío II (1458-1464) emite bula "Pastor Bonus" en la que además de mantener la excomulgación les tilda de "piratas, ladrones y perversos cristianos", dura calificación y aguda acusación, si tomamos en cuenta que dentro de ella además de la nobleza castellano-andaluza, estaban nada más ni nada menos que los Reyes Católicos, los sacrosantos Isabel y Fernando y, como si fuera poco, toda la iglesia castellana.

Esta delicadísima situación genera una fuerte reacción de los poderosos intereses involucrados, logrando llevar a la Santa Sede a un Papa español complaciente e identificado con esos mismos intereses, tal fue Rodrigo de Borja, que pasa a la historia con el nombre de Alejandro VI (1492-1503). El saqueo demográfico de Canarias se incrementa con la culminación de la conquista de las tres islas mas pobladas. Con razón el catedrático Bartolomé J. Baez concluye: "Una pesada losa de silencio que todavía no se ha podido levantar cayó sobre la historia de España y que afecta a los de América y Canarias". Lo dicho coincide con Reinaldo Montefilpo quien afirma: "La iglesia fue esclavista y aliada del poder político hispano..." agregando "... por mucho tiempo la iglesia mantuvo sus procedimientos criminales, guardando silencio sobre los mismos".

Dada la falta de datos históricos confiables, es conocido que los puertos de Barcelona y Valencia tuvieron cierta relevancia en la recepción de esclavos en el siglo XIV, esto coincide con la caza de guanches principalmente en Lanzarote, Fuerteventura y El Hierro. Estos puertos conservan su importancia hasta que Castila impone su hegemonía sobre Aragón y convierte al puerto de Sevilla en el centro del negocio esclavista para comienzos del siglo XV. Esto, entre otras cosas, determina que la pareja de investigadores centren su acción en Aragón, Navarra, Cataluña, Valencia, Murcia, Andalucía y sur de Castilla y Extremadura, a lo que llaman Banda Guanche, por considerar que a estos lugares fueron llevados la mayoría de la población guanche.

Toda esa población capturada por los blancos, civilizados y cristianísimos europeos, en el siglo XIV y que dejó sentir su profunda huella en la conquista de Lanzarote, Fuerteventura y El Hierro fue en su mayoría a lo que fue el Reino de Aragón y su zona de influencia, Navarra, Cataluña y Valencia.

5.- Recuperación poblacional de Andalucía:

Para el inicio de la conquista en el siglo XV, el conocido historiador Antonio Domínguez Ortiz, en su obra Andalucía Ayer y Hoy, citado por Bartolomé J. Báez dice: "El siglo XV fue de franca recuperación poblacional tanto para Andalucía como para Castilla... No son pocos las poblaciones que entre 1430 y 1480 duplican su censo... No es posible achacar este fuerte crecimiento al solo impulso vegetativo: debió haber también una corriente emigratoria".

Llama la atención que un hecho de tal magnitud se quiera arreglar con la frase "Corriente Emigratoria", cuando resulta tan fácil compararle con el incremento de la actividad esclavista del puerto de Sevilla, observa el investigador.

Pero el mismo autor arroja luz sobre la misteriosa "corriente emigratoria". Al efecto dice: "Otro elemento humano era de más difícil integración: los esclavos negros y berberiscos, de los que llegó a haber en Andalucía más de 25.000, tanto como en todo el resto de España. Las dificultades que hallaban para contraer uniones regulares y las penalidades propias de la vida servil frenaban el incremento y aún la simple conservación de ese grupo, que se hubiese extinguido de no renovarse continuamente por el aporte de nuevos esclavos", lo que lleva a nuestro investigador a una lógica conclusión: "Y como tanto por los resultados étnicos, como por la discriminación operante no fueron negros ni bereberes los de la "Corriente" y como las introducciones se limitaban a guanches, bereberes y negros, no queda otra opción que la guanche".

Para finales del siglo XV e inicios del XVI, coincidiendo con la conquista de Gran Canaria, La Palma y Tenerife, se registra una sobrepoblación de origen desconocida en la Baja Andalucía, lo que genera que parte de la misma emigre al mediodía de Extremadura o las serranías desde Aracena a Segura y a zonas fronterizas como Limena de la Frontera y Ronda. Es significativo como ese exceso de población y su descendencia siguen poblando esas regiones durante todo el siglo XVI, siendo calificados como gentes de "baja calidad", que como tales recibían un trato discriminatorio y segregacionista. Como "población de baja calidad", no podían salir de la comarca asignada en un plazo de 25 años y aún pasados éstos, para poder hacerlo debían contar con aprobación y licencia, también les estaba prohibido el portar armas y otras muchas limitaciones. Esto no era aplicable a los vecinos castellanos, pues sin objeción alguna podían moverse con plena libertad.

Se ha dicho y con razón que el folklore es la forma más limpia y pura que tienen los pueblos para escribir su historia, nuestra pareja de investigadores nos traen una buena demostración.

Para finales del recién finalizado siglo XX, en el pueblo de Orcera, provincia de Jaén, los descendientes de los guanches que poblaron esa región cantan y recitan unas estrofas que no dejan duda sobre la historia que le originó, como una demostración irrefutable. Estas estrofas están referidas a la Virgen de la Candelaria.

Vino la Candelaria
nunca viniera
me costó una paliza
por ir a verla

Candelaria florida
flor de romero
no le digas a nadie
que yo te quiero

Difícilmente se podrá encontrar una demostración tan clara y evidente de la brutal represión que el colonizador le hace al modelo cultural del colonizado, cuyo trauma supervive a los siglos, dirigido fundamentalmente a los símbolos que crean unión e identidad, como en este caso la Candelaria.

La catedrática y excelente investigadora Pilar Rodríguez, sostiene lo siguiente: "El trasvase de los nativos de las Islas canarias (llamados guanches) hacia la Península Ibérica, con fines de repoblación y conquista, abarca un periodo de más de dos siglos. Se inicia a mediados del siglo XIII, extendiéndose mas allá de 1570 en que se produce la expulsión total de los moriscos granadinos. Pueden estimarse en unos 400.000 los guanches trasladados en ese lapso. Y es de notar que se trata de un hecho históricamente silenciado".

Como dato importante en este proceso es necesario aclarar ante el lector que todo el linaje castellano andaluz que interviene en la repoblación de esa amplia región, están en su totalidad implicadas en la conquista de Canarias y, por tanto, en la extracción de guanches, entre otros: Condes de la Niebla, Duque de Medina Sidonia, Las Casas del Carpio y Alba, Mexias, Manríquez de Lara, Fernández de Córdoba, la familia de origen francés Casaus (de las Casas) a cuyo seno pertenece el famoso Fray Bartolomé de las Casas.

6.- La debacle demográfica de Canarias:

A pesar de la falta de datos sobre el comportamiento demográfico de Canarias a partir del inicio de su conquista (1402), algunas informaciones dispersas son concluyentes en cuanto al aspecto en estudio.

Según Suárez J. y otros, en la obra Conquista y Colonización, Tenerife (1988), según censo de 1580, el archipiélago tenía 30.964 habitantes. En el supuesto negado que el archipiélago tenía 100.000 habitantes para 1402, inicio de la conquista, el crecimiento vegetativo y dentro de un proceso evolutivo normal duplicaría en el peor de los casos la cifra inicial, pero cuando Manuel C. Lobo descubre en 1982 que esa población incluía 10.000 esclavos del continente africano, la población autóctona no llegaba a 21.000. Esto describe de cuerpo entero el brutal saqueo demográfico que sufrió nuestro pueblo aborigen al calor del exuberante y sucio negocio de la esclavitud. Para 1574, el Rey Felipe II, prohíbe la extracción de canarios, pero no creamos que esto representó un acto de solidaridad del monarca con el atormentado pueblo canario, prohibió llevar canarios a España porque América los reclamaba, la crítica falta de población en España, se convierte en uno de los obstáculos más fuertes para que la metrópoli pudiese cumplir con el Tratado de Tordecillas. De nuevo los Canarios juegan papel decisivo en la repoblación de América, con las limitaciones del caso.

7.- Demostraciones científicas, Serología y Fibrosis quística:

Una demostración contundente de nuestra pareja de investigadores está referido al terreno profesional de Pilar Rodríguez, Bióloga.

Como es bien conocido el tipo de sangre es hereditario, esto determina que los estudios hechos en base al análisis sanguíneo ofrezcan gran credibilidad y se le conceda una base científica de amplia confiabilidad.

Los estudios serológicos efectuados en Canarias por eminentes especialistas entre ellos Schwidetzky en 1963, sobre tejidos blandos de momias, de estirpe indudable guanche, antes de la conquista, arrojan una frecuencia del 92% del tipo de sangre O y un factor RH - (negativo) de un 45%, lo que determina una homogeneidad y una pureza cromañoide fuera de toda duda. Es bueno aclarar que hasta el momento, no se ha encontrado un conjunto cromañoide de igual pureza.

La investigación se centra en varias regiones de lo que ellos llaman Banda Guanche, sobre un universo de más de 60.000 personas, toman una muestra de 1.432 análisis y los resultados son concluyentes: más del 70% de la población posee el tipo de sangre O, mientras que el factor RH - (negativo) llegó al 60%, el promedio español es 40% y 15% con relación al tipo de sangre O y el factor RH - (negativo) respectivamente.

Para aquellos que los datos expuestos no terminen de convencerles veamos la prueba de la fibrosis quística en su gen mutante G542X.

La llamada por nuestros investigadores Banda Guanche, ha sido señalada como un hito de población extraña en la Península Ibérica por la alta e inexplicable frecuencia del gen mutante G542X, según el autor Xavier Estevill y Col, en su obra Cytic Fibrosos in Spain.

La mayor frecuencia de este mutante de acuerdo a los estudios realizados se encuentran en Canarias con un 25%, en España fuera de la Banda Guanche es de apenas un 5,7% y en el resto de Europa es de un 3%, mientras que el promedio en la Banda Guanche es de un 14,4%.

El valor más cercano lo presentan los judíos ozkenazis con un 13,5%, que como es bien conocido no han participado en la población de España.

Estos son los resultados obtenidos de acuerdo a nuestros investigadores: Murcia un 20,7%, Navarra un 16,7%, Valencia un 10,8%, Cataluña y Madrid - Castilla - La Mancha un 9,5% y Andalucía un 9%.

Por estar ligada a una enfermedad hereditaria poco frecuente, la fibrosis quística, se ha estudiado en profundidad, encontrando una amplia variedad. En España, tal como hemos visto, la variedad G542X, presenta una agrupación geográfica que sobrepasa el calificativo de interesante, desnudando una verdad oculta y denunciando de paso intereses que han venido venciendo al tiempo y la distancia.

Amparado en lo dicho, bien puede arribarse a la conclusión de que el canario y su descendencia fue desde el siglo XIII y XIV, hasta inicios del siglo XIX, el principal elemento demográfico de la corona para la repoblación de España y América. Que esto se haya convertido en tema tabú hasta nuestros días lo explica muy bien los personajes e instituciones involucradas en esos turbios, sucios, indignantes, inhumanos, despreciables, abominables, injustificables o cualquier otro epíteto o adjetivo que el lector quiera ponerle a la erradicación de pueblos enteros, a los abominables tratos dados a seres humanos inocentes, a la condena a la esclavitud por el solo hecho de haber nacido en un lugar diferente al esclavista o tener un color diferente de piel o hablar un idioma distinto. Cómo presentar a estas bestias como portadores de civilización y sentimientos de hermandad, solidaridad, comprensión y camaradería, sin caer en el mas abyecto ridículo, máxime si como ya hemos visto en ésta está involucrados la nobleza, príncipes, reyes e iglesias.

8.- Conclusiones:

La forma de hablar el castellano en América y algunas regiones de la Península Ibérica, desnuda de cuerpo entero la utilización del canario en la repoblación de España y América. No es difícil imaginar como se dió el proceso de ese aprendizaje en América. Como es bien conocido la base de las sociedades de los países latinoamericanos fueron los esclavos indios, negros y los blancos asimilados, casi todos canarios, los que eran empleados generalmente en las grandes plantaciones agrícolas. El canario al ocupar un estrato social equivalente o muy cercano al esclavo, era el blanco que se mezclaba y convivía con los esclavos y su descendencia, enseñándoles el idioma tal como lo sabía, dado su condición de blanco era generalmente el contacto entre los dueños y los esclavos, de allí la influencia con relación al idioma en ambas direcciones.

Un aspecto a señalar es el por qué los canarios y su descendencia tenemos una marcada tendencia a emigrar a América, fundamentalmente esto tiene su origen en la innegable realidad que en forma abierta o enmascarada siempre nos ha castigado.

En España, tal como lo denotan documentos existentes, la política empleada por la corona con los guanches, por ser físicamente asimilables, fue de absorción integradora dentro de estrictas normas de exclusión discriminatoria, lo que representaba un frontal ataque a su modelo cultural, para imponer el suyo, como bien lo denota las dos canciones reseñadas sobre la Virgen de la Candelaria. Esto describe en toda su estructura el medio hostil, racista, segregacionista y excluyente a que estuvo sometido durante mucho tiempo el canario, tanto el que llevaron para la península como el que quedó en Canarias, tanto para ellos como para su descendencia. Sin embargo, en las colonias americanas operó otro criterio, aunque a los canarios se le daba el rango de "indígenas coloniales", un rango muy bajo en la escala social, pero gozaban de un conjunto de libertades que les permitían ejercer el comercio, trabajar en la agricultura, no estar sometidos a vivir en comarcas definidas, portar armas, no sufrir irritantes vigilancias, etc. Este margen de libertad no lo tenían ni en España ni en las islas y se convirtió en un poderoso estímulo para viajar en forma legal o clandestina a América. Si a ello le sumamos las cíclicas crisis de nuestra enferma economía, las necesidades de aliviar la presión demográfica del archipiélago para conjurar un estallido social, entonces comprenderemos a nuestra historia y el comportamiento de nuestro pueblo siempre ha estado girando al calor del dictamen, de las necesidades del poder central. Primero la repoblación peninsular, luego la repoblación de América y después que América logra su independencia, para dar salida a las crisis y lucrarse de las remesas que los emigrantes envían. Aún está fresca la cochinada que los banqueros españoles hicieron con la Institución Canaria de Santaella para lucrarse con las remesas de la oleada emigratoria de la década de los 50 del siglo XX.

Cuando tomamos en consideración que los canarios y su numerosa descendencia vino a América desde Canarias y la Península Ibérica, encontramos explicación a lo que circunscrito a nuestro archipiélago no parece posible, como es imponer la forma de pronunciar el idioma a lo largo y ancho de toda iberoamérica.

Jamás sabremos ni siquiera en forma aproximada el número de canarios y sus descendientes que por las vías señaladas llegaron a América, lo que si sabemos es que los que llegaron ilegales o clandestinos superan en mucho a los que, como yo, llegaron legalmente. Una de las referencias que arrojan un rayo de luz sobre este oscuro pasado se lo debemos al sabio alemán Alejandro de Humboldt, quien en 1812 decía: "A los canarios se les encuentra en las Filipinas, en las Marianas y en América, desde Chile y la Plata, hasta Nuevo México -agregando- A ellos se debe en gran parte los progresos de la agricultura en estas colonias. El archipiélago entero no contiene 160.000 habitantes y los isleños son quizá mucho más numerosos en el Nuevo Continente que en su primitiva patria".

Pilar Rodríguez afirma: "Los dos componentes blancos de ultramar en América serán: españoles y canarios. Los españoles eran importantes en el gobierno, pero muy escasos. La emigración canaria representaba los blancos pobres y desde el descubrimiento hasta el siglo XX va a estar asociada a un flujo fuerte y continuo de emigraciones, en su mayoría clandestina. Desde la segunda mitad del siglo XVI se señalan salidas en bloques de familias y a mediados del siglo XVII se consideraba que había mas canarios en América que en las islas..."

Soy de los que cree que la historia del pueblo canario estará siempre incompleta, mientras no sepamos afrontar con el coraje y la valentía requerida la colosal diáspora que con coraje, sacrificios, sudor, sangre, valentía, dolor y muerte, ha venido escribiendo nuestro digno y honrado pueblo a lo largo de más de 600 años.

BIBLIOGRAFÍA: