Canarias, autonomía bananera


Agustín Díaz Pacheco [*]

La máxima ambición en cuanto a manipular la Historia es la de desinformar, disolver la realidad en datos deliberadamente oblicuos, intentar arrollar la conciencia crítica mediante aluviones estadísticos y hasta caricaturizar el presente y envolver en niebla el futuro.

En tal sentido, y para comenzar, es del todo legítimo recordar que la Historia la suelen escribir los vencedores, y pasado el tiempo, cuando se procede en investigar y efectuar trabajos de confrontación histórica, se puede alcanzar a ver, al menos, algo más que la punta de un iceberg. Cabe comentar que Canarias (archipiélago compuesto por siete islas: Tenerife, La Palma, La Gomera, El Hierro, Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote, con una población cercana a los dos millones de habitantes, en la que existen antecedentes migratorios portugueses y españoles -predominantemente-, franceses, ingleses y alemanes, entre otros, [*] y que en 1927, luego de un absurdo pleito insular -entre tantos "absurdos históricos" que ha habido y esperemos que se prodiguen más-, cuyas huellas suelen sobresalir de vez en cuando, se procedió a la división administrativa en dos provincias: Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria) se convirtió en la diana de una temible flecha: el imperialismo. Incorporada a la Corona de Castilla en el siglo XV, tras una devastadora invasión (auténtico etnocidio) bajo la coartada de la evangelización..., la misma que se planteó sangrientamente en Latinoamérica. Diana apetecida por los dardos expansionistas: el sustentado por el pirata Francis Drake, quien al mando de veintisiete naves intentó en 1599 invadir Gran Canaria; el mencionado intento de desembarco duró unas dos horas, pero Drake hubo de renunciar y retirarse. Ése mismo año, otro dardo envenenado, el pirata holandés Peter van Der Doess y su poderosa flota naval -algunos historiadores la cifran en 73 navíos...- y 9.000 hombres que asolaron la capital de Gran Canaria, saqueando e incendiando viviendas y hasta la misma Catedral, siendo contenidas sus fuerzas en Monte Lentiscal, Santa Brígida, batiendose en retirada, abandonando armamento, provisiones para posteriormente huir de la Isla, dirigiéndose a la Gomera, donde fue enérgicamente rechazado. En el transcurso del año 1618, quienes intentaron hacernos llegar otro dardo, invadir y establecerse (infructuosamente) en la isla de Lanzarote, fueron piratas turcos; lograron formar una cabeza de puente, apoderándose más tarde de su capital, la hoy Villa de Teguise, incendiándola y haciendo numerosos prisioneros para luego darse a la fuga. En 1797 los sinuosos dardos llegaron raudos por obra y gracia del Contraalmirante Sir Horatio Nelson, su meta, tomar Tenerife, y al mando de una selecta y decisiva flota fue apabullantemente derrotado el 25 de julio de 1797 por el general Antonio Gutiérrez y las Milicias Canarias, general que había desalojado a los ingleses de las Malvinas y de Ibiza, y las Milicias Canarias, disueltas y prohibidas años más tarde, después de la independencia de Cuba. El día 25 de julio el Contraalmirante Nelson resultó gravemente herido por un tiro del cañón "Tigre", hay quienes han apuntado la posibilidad de que fue un francotirador quien lo hiriera en el brazo derecho, luego amputado.

El archipiélago canario es una región que se ha caracterizado por constituir un modelo de producción cíclico: el azúcar, el vino, la cochinilla (colorante natural), y el plátano; tiempo después se ha manifestado (en los últimos años) por un elevado crecimiento turístico, cuyos beneficios económicos quedan a expensas de la eufemísticamente denominada iniciativa privada... Es decir, Canarias se ha constituido en un peculiar modelo económico que se ajusta casi a la medida de las tesis mantenidas por Samir Amin: un sistema terciario parasitario de bienes improductivos.

Pero tras el referido capítulo histórico, he de intentar precisar que la estructura económica canaria no genera riqueza, al menos no se distribuye en una región dependiente como es el archipiélago, con más de 100.000 parados, una de las cifras más altas del Estado español, predominando la subcontratación laboral, la inmigración clandestina, tan "solicitada" por determinados empresarios, la existencia de bolsas de pobreza ("Unos 42.000 canarios cobran menos de 275,33 euros [45.811 de las antiguas pesetas] al mes en pensiones no contributivas./.../... seis de cada perceptores están por debajo del umbral de la pobreza" [datos recogidos del Observatorio de Empleo Canario por el periódico La Opinión página 25; 9/1/2004], mientras que 140.000 personas, según Monseñor Echarren, viven bajo el umbral de la pobreza, y UGT-Canarias (sindicato socialista) establece que son 300.000 las personas que padecen tan penosa situación (La Gaceta de Canarias, página 5; 9/2/2004), siendo una de sus constantes históricas la emigración de los canarios a Puerto Rico, Cuba, Santo Domingo, Uruguay, Argentina y Venezuela, tanto en el periodo colonial como en el postcolonial, objetivo de una desmesurada emigración clandestina de Canarias a la actual Latinoamérica.

Canarios participaron decisivamente en la gestación de Uruguay -a título ilustrativo, la madre de José Gervasio Artigas, el padre de la Independencia de Uruguay, nació en la tinerfeña ciudad de La Laguna-, Venezuela y Cuba, aparte de lugares como Tejas, California, Lousiana, Nuevo Méjico y Florida (EE UU), aunque de manera minoritaria. La emigración forzosa se convirtió en lápida del pueblo canario, hasta que el Rey Carlos III (1716-1788) decidió abolir la llamada Ley del Tributo de Sangre que implicaba que por determinadas toneladas de exportación eran obligadas a partir ("emigrar") familias canarias.

Actualmente, para determinados canarios o personas ubicadas en las Islas, sus respectivas brújulas señalan como apetecido norte paraísos fiscales como Islas Caimán, donde se ocultan numerosos botines, y a tal respecto, tampoco hemos de olvidar Cabo Verde y Gibraltar, y ciertas zonas geográficas en las que determinadas personas invierten sumas de capital en sus empresas particulares... La paradoja viene dada por lo que siempre he denominado la combinación del "gofio y el vídeo o el gofio y el CD" (el gofio, es el resultado de la harina tostada procedente de algunos cereales molidos luego de haber sido tostados; constituía un alimento básico y altamente nutritivo -y continúa formando parte de la dieta de los canarios- para los antiguos pobladores de las Islas, llamados comúnmente guanches). Esta especie de metáfora materializada no es más que una personal síntesis: la contradicción que se da entre el primitivismo y la tecnología, que merecería un exhaustivo estudio de antropología cultural. Mientras que el Hospital Universitario de Canarias, situado en la isla Tenerife, resulta ser una más que solvente institución en el terreno de la investigación y la práctica médica (transplantes de corazón, de médula y de riñón, por ejemplo), los pacientes forman largas listas de espera para ser atendidos por el Servicio Canario de Salud; incluso enfermos de cáncer resultan ser víctimas de las continuas averías de las líneas de radioterapia. Y en otro terreno, el musical, en Santa Cruz de Tenerife se levanta un Auditorio que ha costado entre 12 y 20 millones de euros, a la vez que una ciudad como La Laguna, Patrimonio Histórico de la Humanidad, galardón concedido por la UNESCO, carece de cines, teatro y hasta de un pequeño auditorio...

La permanente crisis política canaria, problemática de carácter crónico, se asienta en una política de interesados pactos entre la derecha más recalcitrante, el Partido Popular (PP), y quienes se autoproclaman nacionalistas, Coalición Canaria (CC), curiosa mezcla de micropartidos populistas, contradictorio puzzle que llama poderosamente la atención y que guarda una estrecha relación con el caciquismo y las oligarquías insulares. Es CC la que en realidad se obceca en perpetuar la actual política de dependencia en cuanto a subvenciones, extremando así una humillante condición. La situación de Canarias y buena parte de su población, a expensas de la clase dominante y una burguesía dócil y cómplice bien directa o indirectamente, intentan desvincularse de una noción elemental, la de "olvidar" la estructura geográfica canaria y su más que irrefutable evidencia insular. Emprenden, absurdamente, políticas desarrollistas válidas para un continente pero de peligrosa aplicación en un territorio invertebrado y finito. Dicha política desarrollista tiene ahora como eje el Puerto de Granadilla, cuando el de Santa Cruz de Tenerife resulta infrautilizado; el Plan Especial de la Vega lagunera; intensificar planes que quiebran un elemental desarrollo sostenible; arremeter con un catastrófico Plan Insular de Ordenación del Territorio; desdeñar la necesaria instalación de hospitales comarcales en el Sur y Norte de Tenerife, por ejemplo; intensificar la especulación del suelo y los recursos; la negativa en cuanto al aprovechamiento de energías renovables, cuando en Canarias se puede rentabilizar la energía maremotriz, eólica, geotérmica y solar.

Es así cuando surge una masiva manifestación, convocada por Asamblea por Tenerife, bajo el lema "¡Basta ya!", celebrada el domingo día 27 de noviembre del pasado año 2004, en Santa Cruz de Tenerife, y en la que participaron 100.000 manifestantes, mientras que la Policía Nacional la calculó en 22.000, la Policía Local en 45.000 personas y la empresa pública Grafcan -al servicio del Gobierno Autónomo de Canarias, evidentemente- en 20.700 manifestantes. La Historia vuelve a ser manipulada, tendenciosamente informada o netamente desinformada, destinataria de la oblicuidad intencional. Miles de manifestantes: trabajadores, parados, amas de casa, niños, adolescentes y jóvenes, funcionarios, profesores, culturos, estudiantes y componentes de muchas asociaciones de vecinos, que salían al paso de la intensa campaña contrainformativa desplegada por los interesados en lograr el Puerto de Granadilla. Ya el 23 de noviembre del año 2002, 140.000 ciudadanos se manifestaron en contra del proyecto de instalar tendidos eléctricos conocidos como las Torres de Vilaflor. Venciendo la típica apatía de una sociedad en parte sumisa, insolidaria e indolente, la izquierda, fuerzas progresistas y grupos ecologistas, así como hombres y mujeres sin filiación política, han expresado pacífica, ordenada y hasta lúdicamente su contundente negativa a los planes del Cabildo Insular, cuyo presidente, Ricardo Melchior Navarro, políticamente impresentable, es el rostro amable de CC..., y que resulta apoyado por el PP con quien gobierna en coalición, y del Gobierno Autónomo de Canarias, que subsiste gracias a un inestable pacto de coalición entre CC y el PP, crispado pacto, en el que abundan continuas fisuras y enfrentamientos, devenidos del reparto de cuotas de poder, siendo el gobierno autónomo criticado con acritud desde Madrid por el Ministro de Justicia del gabinete socialista, Juan Fernando López Aguilar, joven y audaz político, destacado como brillante Magistrado en los Tribunales de Justicia antes de dedicarse intensamente a la política, y Catedrático de Derecho Constitucional, quien ha puesto en vilo al Ejecutivo canario (¿?), encabezado por un dirigente sumamente criticado y políticamente desastroso, Adán Martín Menis, y al presidente de CC y portavoz del grupo parlamentario en el Congreso de los Diputados, Paulino Rivero, una y otra vez noqueado dialécticamente, convertido en un auténtico puching ball político. El ministro Juan Fernando López Aguilar sostiene un poderoso argumento: déficit democrático y corrupción.

En dicha manifestación, los 100.000 o cerca de 100.000 manifestantes, corearon consignas tales como las siguientes: "¡Espacios de calidad para muchos o dinero en cantidad para pocos!", "¡Que nos gobiernen las putas, sus hijos nos han fallado!", y así muchas más, todas ellas imaginativas, festivas y en un ambiente no violento y festivo pero nada claudicante, al contrario, el ¡Basta ya!" contó con la presencia de colectivos de Gran Canaria y de Lanzarote. Era la respuesta a los planes de CC, PP y del PSC-PSOE, cuyo secretario general en Tenerife y alcalde de Adeje, el cada vez más contestado José Miguel Rodríguez Fraga, quien da toda la impresión de haberse equivocado de partido político o pretender inclinar bastante más a la derecha a un PSC-PSOE que se escora del centro izquierda al centro derecha, pasando por situarse en posiciones claramente reaccionarias, cómodamente apoltronado en una retórica oposición (Parlamento de Canarias), y lo anterior lo demuestra Jaime González Cejas, dirigente socialista (¿?) y alcalde de Granadilla. El único dirigente socialista que se ha mostrado coherente ha sido Santiago Pérez García, ex–secretario del PSC-PSOE en Tenerife, concejal de dicho partido (nunca mejor partido...) en el Ayuntamiento de La Laguna, presente en la manifestación. Un plan devastador, el del Puerto de Granadilla, que atenta contra el ecosistema (implicaría la desaparición de los llamados "Sebadales del Sur"), nutriéndose de los fondos procedentes de la FEDER correspondientes a la Unión Europea: de 70 a 120 mil millones de pesetas, o sea, entre 420 y 720 millones de euros.

Pero el objetivo y el espinoso reto que se impone la ciudadanía quizá deba pasar –según antiguos dirigentes políticos y sectores culturales: escritores, artistas plásticos y profesores- por la constitución de un movimiento abierto, crítico y plural, una línea de consenso, subrayada por un carácter transversal que podría ser similar al del Frente Amplio uruguayo. Atrás quedaron los esfuerzos del Partido Comunista de Canarias (PCE), Partido de Unificación Comunista de Canarias (PUCC), Partido del Trabajo de España (PTE), Organización Revolucionaria de Trabajadores (ORT, maoista), Liga Comunista (LC, trostkista), Liga Comunista Revolucionaria (LCR, trostkista), y otras formaciones políticas que han sido absorbidas por el Partido Socialista de Canarias-PSOE y Coalición Canaria e incluso por el Partido Popular...

La asignatura unitaria se puede vertebrar teóricamente con miles de afiliados o simpatizantes del PCC-PCE, PUCC, PTE, ORT, LC, LCR, Partido de Acción Socialista (PASOC), Alternativa Popular Canaria (APC), Los Verdes (ecologistas), Ben Magec-Ecologistas en acción (disciplinada organización), Azarug (activa agrupación de jóvenes adheridos a APC), y las Juventudes Comunistas de Canarias (JCC, que militan tenazmente o simpatizan con Izquierda Unida Canaria), así como Izquierda Republicana (IR), democrátacristianos, sectores descontentos -en constante aumento- del PSC-PSOE, liberales progresistas, y cristianos de base, aparte de sindicatos.

Hoy por hoy no existe la menor intención unitaria, no se plantea, resulta del todo marginada, la fragmentación es evidente, obedeciendo a absurdos factores de rivalidad político-ideológica y el consiguiente sectarismo; lo único que están obteniendo es que tanto Coalición Canaria como el Partido Popular, con la espera conciliadora del PSC-PSOE, se consoliden en el poder, influyan de una manera u otra en el complejo tejido social, y consagren a espaldas de los intereses ciudadanos una partitocracia y no una democracia formal, la misma que sirva como camino desde el que emprender iniciativas avanzadas que pueda volver tangible otro tipo de democracia y diferente manera en concebir y lograr un Estatuto de Autonomía ajustado a las exigencias económicas, sociales y políticas de Canarias, Estatuto de Autonomía que no refleje principios propios de una comunidad bananera, sobre todo cuando la Unión Europea se va nutriendo de países que estuvieron bajo la órbita de la URSS y se vayan reduciendo la política de subvenciones, el recorte de apoyos económicos. La insólita ausencia de una flota pesquera e industria conservera (la rentabilización de recursos marinos y agrícolas), la extrema fragilidad de su industria ligera, la creciente competencia turística con Marruecos y otros países del Magreb, la alucinante inmigración ilegal proveniente del continente africano, sobre todo del área subsahariana, el paro, el subempleo, los contratos basura, la carencia de infraestructuras y de equipamientos sociales, la pobreza y la miseria, así como la existencia de influyentes intereses empresariales, obligan a una reconsideración que en la actualidad sólo es compartida a título individual, obviamente minoritaria, sin la menor preconización de grupos o plataformas alternativas. La Asamblea por Tenerife ha servido para medir el grado de conciencia cívica, el talante democrático y la participación tenaz y efectiva de los ciudadanos, pero la inquietud social ha de traducirse en un frente amplio, un encuentro ciudadano avanzado en el que se integren y concilien hombres y mujeres procedentes de diversos grupos políticos y sindicales, así como personas a título estrictamente personal; unos y otros, hombres y mujeres independientes que no han perdido ni desean perder el contacto con la realidad, sino modificar sustancialmente la actual situación, del todo paradójica…, y obtener otra etapa histórica absolutamente diferente.

 

[*] Nota de la Redacción:

Como tantos escritores e intelectuales canarios, omite (¿intencionadamente?) en nuestros antecedentes migratorios a los pueblos berberiscos (bereberes) que, por grado y mayoritariamente por la fuerza, se asentaron en nuestras islas en proporción mucho mayor que los europeos. Asimismo llama igualmente la atención el escaso reconocimiento de la población autóctona -comúnmente llamada guanche- que, según investigaciones rigurosamente científicas, constituyen aún hoy en día la base poblacional de nuestro Archipiélago a la que se han ido incorporando desde su colonización primera hasta la actual, (colonización que persiste) las poblaciones de origen europeo citadas por el autor y las berberiscas -de origen africano- citadas por nosotros. (¿El síndrome del colonizado?)...

[**] Artículo recibido del Foro "Canarias Libre"