Petróleo: Canarias lo tiene 'crudo' (II)

Ramón Moreno

Me da auténtica vergüenza ajena, las declaraciones y manifestaciones de todo tipo, cuando no verdaderos disparates, que se están efectuando en Canarias, a propósito de las posibles extracciones en los yacimientos de petróleo y gas que, supuestamente, existen en lo que serían nuestras aguas archipelágicas.

Políticos desinformados, ecologistas subvencionados, empresarios turísticos despistados y los impresentables demagogos del no a todo (que nunca aportan ninguna solución), pretenden convencernos a los canarios de la gran desgracia que nos ha caído encima con los, más que probables, yacimientos de hidrocarburos localizados al Este del Archipiélago. Oponiéndose a su exploración y extracción, para lo cual se pierden en palabrerías inútiles, argumentos peregrinos, opiniones gratuitas etcétera, obviando, sistemáticamente, el quid de la cuestión.

Parece que interesa que este pueblo siga instalado en lo anecdótico, en lo accesorio, pasando por alto lo fundamental. ¡Y lo fundamental señores, es a quién pertenece realmente toda esa supuesta riqueza! ¡Esa es la cuestión! ¿Acaso creen los Cabildos de Lanzarote y Fuerteventura, que por oponerse frontalmente a las prospecciones, convocando plenos al efecto, estas "medidas de presión" impedirán las prospecciones y futuras extracciones por parte de Marruecos, a escasas millas de nuestras costas? ¡Es evidente que no! ¿Suponen los ecologistas que argumentando alegremente supuestos vertidos que "dañarían el ecosistema marino", y la hipotética muerte de zifios, hará que Marruecos desista de explotar sus recursos energéticos? ¡Por supuesto que no!

¿Piensan los empresarios turísticos de ambas islas, que toda la vida vamos a depender del turismo, y que al repercutir negativamente en el sector las prospecciones petrolíferas -según dicen-, Marruecos debe suspender de inmediato su actividad en la zona? ¿Están bobos, o que? ¿Cómo que quieren seguir poniendo todos los huevos en la misma cesta?

¡Pensemos con la cabeza! Es cierto que el turismo -sector terciario- ha sido el motor de la economía canaria (a costa de la agricultura, la pesca, la industria, el medio ambiente...), pero no es menos cierto, que el turismo, como fenómeno social está supeditado a una serie de factores que no podemos controlar y que lo hacen frágil, inestable, vulnerable e imprevisible. ¿ES eso todo lo que queremos, cuando, además, nuestro espacio vital se acaba irremisiblemente, y nuestra densidad de población alcanza cotas alarmantes? ¿Puede el pueblo canario permitirse la frivolidad de renunciar a la propiedad de unos recursos energéticos (¡que de confirmarse, son nuestros!), que no solo nos haría autosuficientes y poder diversificar nuestra economía, sino además, proporcionaría a todos los canarios una sustanciosa renta per-cápita?

¿De manera que estamos mendigando en la Unión Europea, ayudas y subvenciones para esto o lo otro -lo que nos ha convertido, en una lastimosa y degradante economía subvencionada-, y no vamos a reivindicar nuestros recursos, que legítimamente nos pertenecen? ¿¡Qué c...está pasando aquí!?

Ya decía en la entrega anterior, la gran actividad petrolífera que se está desarrollando en África Occidental, y que Mauritania comienza en breve a extraer su crudo; hacía referencia asimismo, al control de Repsol YPF por parte de la Caixa -con importantes intereses en Canarias, y el mayor accionista de la petrolera, poniendo en la presidencia a un hombre de su confianza y que presidía Gas Natural, Antoni Brufau. Lo que supone, en mi opinión, una estratégica que va más allá del ámbito puramente empresarial, y en la que subyacen suculentas operaciones financieras, como el control de los yacimientos de petróleo y gas en aguas del Archipiélago, y la gasificación de Canarias, con Gascán -que preside el señor Mauricio como telón de fondo.

¿Qué significan todos estos movimientos? Pues, lisa y llanamente, que lo del petróleo en aguas canarias es más que una mera especulación. Y si Repsol YPF dice ahora que necesita hacer dos catas para confirmar la existencia de hidrocarburos, su naturaleza y la rentabilidad de su explotación, por algo será. Una multinacional de estas características no hace una importante inversión si no se tratara de un proyecto de envergadura y no tuviera constancia previa y fehaciente de lo que se va a encontrar.

¡No nos engañemos! ¡Porque ese es el verdadero quid de la cuestión: la existencia de importantes yacimientos de crudo y/o gas en nuestras aguas! Y esa inmensa riqueza, ¡pertenece a los canarios!

No me vale en absoluto, lo de que; como Canarias es España esos recursos son españoles y, por tanto, será el Estado a través de una empresa española quién los explote. ¡De eso nada! La cosa no es tan sencilla.

En este asunto, con enormes connotaciones político-jurídicas, hay mucha tela marinera que cortar. ¿O no se da cuenta este pueblo de una vez, que es, precisamente, la españolidad de Canarias, lo que nos impide (con el Derecho Marítimo en la mano) establecer y delimitar nuestros espacios marítimos y disponer legítimamente de nuestros recursos, dado nuestro anacrónico status de archipiélago de Estado y nuestra indefendible condición de territorio nacional en otro continente, entelequia, que la legalidad internacional no ampara hoy en día? Todos esos aspectos los veremos en la siguiente entrega.

Rmorenocastilla@hotmail.com