Canarias,
quemada
Antonio Cubillo
Ferreira *
Canarias se ha quemado, y se seguirá quemando mientras dependamos de una
potencia extranjera. La última semana de julio 2007 y la primera de agosto, se
conservarán en la memoria histórica de nuestro pueblo por muchos decenios o
quizá siglos, como una terrible desgracia ecológica que pudo evitarse, a pesar
de las terribles temperaturas que afectaron a las islas.
El hecho de seguir
siendo una colonia impide que haya un equipo nacional específico de personas
preparadas para esta clase de catástrofes, que miren por la patria desde aquí y
con gente canaria. Cuando tengamos un gobierno soberano y una administración
canaria independiente como nos pertenece por derecho propio e internacional, se
establecerán políticas nacionales de prevención de catástrofes contando con
nuestras propias fuerzas y medios y no dependiendo de una metrópoli y de las
posibles ayudas que vendrán, y que siempre llegan tarde, como hemos tenido el
ejemplo estos días. Todos debemos saber que cuando han llegado catástrofes como
esta, al final viene el presidente de turno en España para prometer y prometer,
buscando sobre todo la propaganda electoral y salir en
Un estado moderno
canario soberano que se precie, en esta entrada del siglo XXI donde
desaparecerán las colonias, como lo han previsto las Naciones Unidas, sabrá
establecer cada legislatura, planes de prevención contra incendios,
inundaciones, temblores de tierra o erupciones volcánicas, plagas de langostas
y olas de calor, así como planes de evacuación estructurados en todas las
islas, ya que somos un territorio africano volcánico, cercano al mayor desierto
del mundo, que afectarán a nuestro país permanentemente. Un gobierno soberano
asesorado por nuestros grupos ecologistas y Verdes de cada isla, que son los
que mejor conocen nuestro país y sus necesidades, jugará el papel que le
corresponde en toda sociedad moderna.
Pero para ello tenemos
que pensar que todo eso será posible cuando tengamos nuestra soberanía: ello es
necesario porque en ese momento tenemos que dejar de lado esa manera de pensar y
esperar todo de fuera, consecuencia de seis siglos de colonialismo que ha
marcado el pensar de los canarios. Tenemos que ser ya mayores de edad y dejar
de pensar que cuando sucedan catástrofes como estas, ya vendrán la metrópoli y
sus políticos a resolverlas. Al ser soberanos, tenemos que contar sólo con
nuestras propias fuerzas y no depender de limosnas, pero para ello son
necesarios nuevos políticos con nuevas ideas y con perspectivas de futuro para
preparar el país a recuperar sus justos y legítimos derechos nacionales y
establecer políticas nacionales contando con nuestras propias fuerzas y la
explotación de nuestras riquezas y nuestras fuerzas de producción.
Los que estamos desde
hace tiempo pensando en nuestra soberanía y el dejar de ser colonia, analizamos
todos los problemas y catástrofes como ésta. Ya hemos dicho y repetido, que
Canarias debe encaminarse a presentarse ante el mundo como una República
Federal donde cada isla tenga su propio gobierno y parlamento que sustituya a
los Cabildos y como es lógico, una Asamblea General y un gobierno federal que
estará establecido en la nueva capital federal donde estará el presidente de
Hay que dejarse de una
vez de lamentos ante estas desgracias que seguirán repitiéndose mientras seamos
una colonia. A nuestra generación le corresponde el acabar con la contradicción
principal que tiene Canarias, el colonialismo, si no queremos dejar a nuestros
descendientes unas islas quemadas por los incendios, con una agricultura en las
últimas, sin apenas cabaña ganadera, sin pesca, sin industria propia, sin
capital financiero independiente canario y un pueblo ya en minoría, ahogado por
la plaga de foráneos que cada día nos inunda como bíblica plaga de langostas.
*
Abogado
Publicado en el periódico El Día, 12-08-2007
http://www.eldia.es/2007-08-12/criterios/criterios8prn.htm