Canarias y las energías renovables
Augusto
Delgado Benítez
Bien es verdad que
nuestra consejera de Industria, Comercio y Nuevas Tecnologías del Gobierno de
Canarias, Marisa Tejedor, es una de las mejores
gestoras con las que cuenta el ejecutivo. Sin embargo, ya entró con una papa caliente
en las manos, como era el caso eólico, que ha retrasado enormemente el
desarrollo de la energía del viento en nuestra comunidad, en la que otras
autonomías nos llevan una considerable ventaja.
Esperemos que pronto
seamos capaces de reducir esa ventaja y logremos ponernos al nivel que nos
corresponde. Respecto a la energía solar, que yo sepa no existe en toda
Canarias ninguna central que aproveche la energía solar. Sólo hemos
desarrollado los paneles solares para el calentamiento del agua doméstica. Ni
siquiera se ha apoyado la instalación de células fotovoltaicas para producir
electricidad. Mientras tanto, en Almería lleva muchos años funcionando una
central solar. ¿Será que tienen más horas de sol que nosotros?
Canarias cuenta con el
Plan Energético (Pecan) que prevé rebajar la dependencia del archipiélago del
petróleo a un 72% en 2.015, pero no sé por qué mucha gente tiene la sensación
que todos esos planes se quedan en papel mojado, cuando no se advierte una
fuerte decisión política en llevarlos a cabo. Este plan no solamente trata de
desarrollar las clásicas energías eólicas y solar, sino que también se refiere
a la minihidráulica, los biocombustibles,
en los que Brasil ha dado pasos de gigante, la energía de las olas, en la que
se tiene previsto alcanzar los 50 MW de potencia
eléctrica instalada en las islas en 2015. Todo parece algo idílico si no se
actúa rápido y con decisión. Con una central de energía de las olas cuenta ya
Cantabria y mientras aquí seguimos discutiendo el sexo de los ángeles.
Hace muy poco Alberto
Vázquez-Figueroa publicaba un artículo titulado "Cómo convertir Canarias
en energéticamente autosuficiente". En él explicaba que para paliar el
inconveniente que poseen las energías eólicas y fotovoltaica, cuyos rendimientos
a veces resultan aleatorios, se podrían transformar en potencial hidráulico
bombeando agua de mar a depósitos situados a una cierta altura, en lo que los
técnicos llaman Sistema Hidráulico Combinado. Esto permitiría desalar agua a
bajo coste que él propone se emplee en producir biomasa (nombra el girasol que
se está empleando en Andalucía) y esto serviría para alimentar centrales
eléctricas. La verdad que la idea es genial y no parece nada utópica. Pero
volvemos a lo mismo de siempre. ¿Quién tiene la voluntad política de llevarla a
cabo?
Esperemos que
cualquiera que sea el próximo gobierno que salga de las próximas elecciones, se
deje de palabras bonitas y planes que no se concretan y que se tome el asunto
de las energías renovables como un asunto prioritario y sin dudarlo un minuto
se ponga manos a la obra. En ello nos jugamos nuestro futuro.