Los
canarios debemos tomar conciencia
Comunicado
del Congreso Nacional de Canarias (CNC)
Ante la manifestación del próximo
domingo 29 de octubre que se va a celebrar en la capital tinerfeña, convocada
por diversas asociaciones de vecinos, para reclamar una Ley de Residencia, el
CNC, tiene que exponer,
Primero, que el derecho a manifestarse existe actualmente en
Canarias, por lo que no puede ser condenada dicha manifestación por nadie, se
esté o no de acuerdo con sus proclamas.
Segundo, ya nadie duda hoy
en día, de que los Canarios debemos tomar conciencia de que en estas islas
africanas no cabe ya más gente; es un problema de subsistencia en tanto que
Pueblo. La llegada masiva de foráneos a las islas es una realidad que nadie
puede ignorar porque el futuro de nuestro pueblo está en juego y si esta
generación no lo resuelve, la que está ahora creciendo nos lo echará en cara,
si es que aún la dejarán expresarse públicamente, por el camino que vamos.
Todos los partidos canarios van a sacar el tema de la inmigración en las
próximas elecciones, al igual que lo harán, a su manera, la sucursales en
Canarias de los partidos de la metrópoli, por ello es conveniente que queden
las cosas bien claras sobre este tema candente, que ya desde hace años el
MPAIAC y el CNC venimos denunciando.
La población foránea en estos momentos es de un millón de personas, a
saber: 500.000 españoles, 150.000 ingleses, 160.000 alemanes, más de 140.000
europeos, belgas, italianos, franceses, nórdicos y de los países del Este, lo
que suman 950.000 foráneos, casi un millón, a los que hay que añadir los de
los países asiáticos y de América que ya pasan de los 100.000.
Como comprenderán, los foráneos en estas islas sobrepasan el millón,
ya más que los Canarios, que somos unos 850.000. Hay también una población
llegada de nuestro continente africano que no llega al 1.5% de los foráneos;
los que llegan en pateras o cayucos no se pueden contabilizar ya que la mayoría
son devueltos a sus países o se los llevan a la metrópoli y de allí pasan a
los países francófonos y anglófonos. El peligro pues, sigue siendo la invasión
europea, ya sea de la península ibérica o del resto de Europa; esta es la pura
realidad y las cifras lo demuestran.
Hablar de leyes para controlar la inmigración en estos momentos es desconocer
que somos un territorio colonial y que, al no ser una nación, un estado, no
podemos establecer y controlar nuestras fronteras. Cuando se establezca
la República
Canaria
, el gobierno regulará y controlará nuestras fronteras como cualquier país
soberano, igualmente establecerá nuestras aguas interiores y nuestra zona económica
marítima, en
200 millas
o en 350, como nos autoriza
la Convención
Internacional
sobre el mar de Montego Bay, estableciendo las medianas con nuestros vecinos,
Marruecos,
la RASD
y Mauritania, así como con Portugal al Norte. Es decir,
la República
Canaria
será dueña del aire, del mar, del suelo y subsuelo de todo nuestros
territorio y los demás estados tendrán que respetar nuestros derechos y
territorio
Es lógico que un gobierno canario soberano establezca entonces las leyes
necesarias para limitar la población foránea, permitiendo y controlando la
llegada de turistas y dictando reglamentos para limitar la residencia de foráneos,
que siempre será por períodos cortos, para
evitar problemas como los actuales, con las excepciones naturales de los que
tengan familia en las islas. Como es lógico, el derecho
soberano de
la República
Canaria
, primará contra los derechos de los extranjeros. Es la lógica
internacional y en territorios pequeños como nuestro archipiélago, solo
se pueden aplicar las normas del ¨ius sanguinis ¨ y el ¨ius solis¨ para la
nacionalidad, es decir son Canarios los hijos de padre o madre o de ascendientes
canarios y los nacidos en Canarias, pero no se puede aplicar el ¨ius
residentia,¨ es decir la nacionalidad por la residencia, porque somos un
territorio pequeño.
Es
desde este punto de vista de donde se debe analizar el problema que se plantea
Canarias con la población foránea, y en las manifestaciones públicas
populares proyectadas, con toda la razón del mundo, deben tenerse las cosas
bien claras sobre este candente problema que a todos nos afecta y que es vital
para Canarias.
Tenerife, 26 de octubre del
2006.
*
Antonio Cubillo F., presidente del Congreso Nacional de Canarias ( CNC )
cnc@elguanche.net
CONGRESO NACIONAL
DE CANARIAS (CNC)