EL CANARISMO JALAR O HALAR

 

Fidel Campo Sánchez

 

El canarismo jalar, halar muy al uso en esta ínsulas y, además, pudiera haber sido exportado a otras partes del mundo por mor de la emigración a la que, en tiempos ha, se vio obligado el canario, por la hombruna.

 

Jalar, etimológicamente de halar que se nos ofrece como de origen marinero e utilizado en la Isla de Cuba y gran parte de Latinoamérica, sin duda, al corromper su pronunciación con la J (jalar) en el sentido más lato de tirar de cualquier cosa, hacer fuerza para traerla hacia si. Este tema nos sugiere aquello de Valle-Inclán: Dos marineros, encorvados sobre la borda de estribor, halan un tiburón medio degollado Esta acepción de Jalar se ha recogido en América profusamente, y desde allí llegó procedente de las Islas Canarias, según algunos autores, si bien nosotros estimamos que fue llevado por la emigración canaria principalmente.

 

Maffiotte, en el Glosario de Canarismos recoge halarse que se pronuncia jalarse (emborracharse) y que es de uso común la utilización del vocablo cuando éste hecho ocurre. Estamos en presencia de una de las muchas palabras que han pasado al léxico cotidiano desde el marinero.

 

Según Corominas, su origen es del francés haler tirar de algo por medio de un cabo. El DRAE la admite como la acepción tirar hacia si de una cosa,  localizada en Andalucía, Cuba además de en Canarias. En La Palma (Benahore), según Hernández de las Casas, jalado, borracho o el castigo de una halada de palos, tunda, paliza.

 

La voz continua en la actualidad, incluso escribiéndola con J  que indica la aspiración de la H, tendencia muy Canaria que nos indica el que los aborígenes beréberes según Cubillo, o árabes, al decir del doctor Leal que así lo hacían y hacen, tal como hoy oímos pronunciar a sus descendientes los actuales canarios. Luego halar, halado parece factible considerar que jalar quedaría con todo el contenido semántico explicito en el sintagma.

 

* LA LAGUNA.