Canto del cisne de Coalición Canaria

 

Antonio Cubillo *

Desde hace tiempo, y sobre todo en la segunda mitad del siglo XX, la Corona española y sus partidos políticos en Canarias no han tenido en cuenta el progreso de las nuevas ideas, ni el sentido hacia delante de la Historia, pero sí tienen en cuenta y practican la política maquiavélica del problema demográfico que representa la instalación reciente en Canarias de cientos de miles de foráneos para dejarnos en minoría, como ya sucede en islas como Fuerteventura (20% de canarios). Por desgracia, Coalición Canaria, que no es un partido metropolitano, no ha comprendido esto aunque últimamente ha captado las protestas generalizadas de los canarios -que gritan que ya estamos en minoría- sobre estos temas y dan algunos grititos extemporáneos, para la galería, aunque de ahí no pasan.

Madrid ha decidido desde hace décadas resolver el despertar del independentismo y nacionalismo inundando nuestro archipiélago africano con miles de residentes europeos y de otras latitudes y haciendo que los nuevos partidos políticos nacionalistas de Canarias canten al unísono la misma canción anticanaria: "Son canarios todos los que viven y trabajan en Canarias". Los verdaderos canarios, es decir, nosotros, los hijos de padres y abuelos y antepasados canarios de los nacidos en Canarias, somos una especie peligrosa a extinguir o a eliminar, como se hizo con los indios americanos, o si no exterminarnos, piensan meternos en reservas en las medianías o en los barrios periféricos y pobres de las ciudades. Madrid es consciente de que, aunque este pueblo lleva ya seis siglos colonizado y sumiso, el día menos pensado toma conciencia de su situación y se subleva, reclamando sus justos y legítimos derechos nacionales, como siempre ha sucedido en todas las colonias y países ocupados... y esto le preocupa.

De momento, dice Madrid, vamos a fabricarle un Estatuto de Sumisión y Obediencia a ver si engañamos a los canarios una vez más, ya que, por suerte para Madrid, no hay por el momento un verdadero partido o coalición nacionalista que exija seriamente y con fuerza a la metrópoli un Estatuto de Soberanía. Y sobre todo ahora, que el nacionalismo actual ya ni puede cantar en Madrid sino gorgojear algún minuto en el Parlamento para sólo decir "pío, pío", ante la indiferencia de los parlamentarios españoles. Menos mal que, ante el peligro y las amenazas que se ciernen sobre el futuro de la colonia, grupos de la clase y burguesía media del Archipiélago y otros grupos económicos de los sectores agrarios, industriales y comerciales, e incluso intelectuales canarios, han empezado a reconocer que los planteamientos independentistas que veníamos preconizando hace ya casi medio siglo son los que van en el sentido hacia delante de la Historia y representan el futuro político para la soberanía de esta colonia.

Sería importante también que los canarios de ideas socialistas y basados en un ideal internacional socialista y anticolonialista se organizaran de una vez y crearan un Partido Socialista Canario, como ya hemos avanzado en este mismo periódico digital y en la prensa escrita en diversas ocasiones. Partido que no tenga nada que ver con el PSOE, que está en otra latitud y con otros problemas y que actualmente defienden el colonialismo español. Algo se está moviendo en este sentido, pero todavía no ha cuajado bien la idea entre los socialistas canarios serios y con perspectivas nacionales. Lo mismo digo que, ante la incapacidad actual de los llamados sectores nacionalistas CC-PNC, que han aceptado este Estatuto de Sumisión y Obediencia, creemos y esperamos que los sectores que se dicen republicanos de todas las tendencias, que sí se sienten canarios ante todo, deben organizarse desde ahora para participar en la vida política de la Primera República Federal Canaria, donde cohabitarán, dentro de la primera Asamblea Nacional Constituyente, todas las tendencias políticas de un pueblo que lucha por la democracia, la libertad y la soberanía.

Pienso, y creo expresar los sentimientos de muchos canarios, que debe surgir un nuevo partido o coalición nacionalista aglutinado y con un ideal preciso y no cambiante, para exigir a la metrópoli un nuevo Estatuto de Soberanía o por la soberanía que nos pertenece, y que no se someta a los dictados de la metrópoli y a partidos como el PP, que le han redactado el Estatuto actual a su medida. Es una vergüenza política e histórica, y nunca lo hubiéramos pensado de la actual Coalición Canaria, el que haya aceptado las 56 enmiendas españolistas que le impuso y redactó el dirigente del PP, Sr. Rajoy, y su representante en Canarias, Sr. Soria, para el nuevo pacto de gobierno. Todo esto se ha hecho para mantenerse en el poder sin saber a lo que se exponen con esta actitud de sumisión y obediencia. Esa mancha histórica la llevará de aquí en adelante el CC-PNC y el equipo del Sr. Rivero, que la ha negociado y ha aceptado. Pensamos que si todavía hay círculos no colaboracionistas y nacionalistas dentro de la Coalición adopten las medidas oportunas, ya que, si no, este será el canto del cisne de Coalición Canaria antes de su anunciada muerte.

* Abogado

4-07-2007