CARTA
ABIERTA A ERNESTO CHE GUEVARA
Frei Betto
Querido Che:
Ya han pasado cuarenta años desde que
En estos cuarenta años ha habido cambios
radicales. Cayó el muro de Berlín y sepultó al socialismo europeo. Muchos de
nosotros sólo ahora comprenden tu osadía al señalar, en Argel en 1962, las
grietas en las murallas del Kremlin, que nos parecían tan sólidas. La historia
es un río veloz que no ahorra obstáculos. El socialismo europeo trató de
detener las aguas del río con el burocratismo, el autoritarismo, la incapacidad
para llevar a la vida cotidiana el avance tecnológico derivado de la carrera
espacial y, sobre todo, se revistió de una racionalidad economicista
que no hincaba sus raíces en la educación subjetiva de los sujetos históricos:
los trabajadores. Quién sabe si la historia del socialismo no sería distinta
hoy si hubieran prestado oído a tus palabras: "El Estado se equivoca a
veces. Cuando sucede una de esas equivocaciones se percibe una disminución del
entusiasmo colectivo debido a una reducción cuantitativa de cada uno de los
elementos que lo forman, y el trabajo se paraliza hasta quedar reducido a
magnitudes insignificantes: es el momento de rectificar".
Che, muchos de tus recelos se han confirmado a
lo largo de estos años y han contribuido al fracaso de nuestros movimientos de
liberación. No te escuchamos lo suficiente. Desde África, en 1965, le
escribiste a Carlos Quijano, del periódico Marcha de Montevideo: "Déjeme
decirle, aún a costa de parecer ridículo, que el verdadero revolucionario está
guiado por sentimientos de amor. Es imposible pensar en un auténtico revolucionario
sin esta cualidad".
Esta advertencia coincide con lo que el apóstol
Juan, exiliado en la isla de Patmos, escribió en el
Apocalipsis hace dos mil años, en nombre del Señor, a
Algunos de nosotros, Che, abandonaron el amor a
los pobres, que hoy se multiplican en
Cuando el amor se enfría el entusiasmo se apaga
y la dedicación se retrae. La causa como pasión desaparece, como el romance
entre una pareja que ya no se ama. Lo que era 'nuestro' resuena como 'mío' y
las seducciones del capitalismo reblandecen los principios, cambian los valores
y si todavía proseguimos en la lucha es porque la estética del poder ejerce
mayor fascinación que la ética del servicio.
Tu corazón, Che, latía al ritmo de todos los
pueblos oprimidos y expoliados. Peregrinaste desde Argentina a Guatemala, de
Guatemala a México, de México a Cuba, de Cuba al Congo, del Congo a Bolivia.
Todo el tiempo saliste de ti mismo, encendido de amor, que en tu vida se
traducía en liberación. Por eso podías afirmar con autoridad que "es
preciso tener una gran dosis de humanidad, de sentido de justicia y de verdad,
para no caer en extremos dogmáticos, en escolasticismos fríos, en aislamiento
de las masas. Es necesario luchar todos los días para que ese amor a la
humanidad viva se transforme en hechos concretos, en gestos que sirvan de
ejemplo, de movilización".
Cuántas veces, Che, nuestra dosis de humanidad
se ha resecado, calcinada por dogmatismos que nos hincharon de certezas y nos
dejaron vacíos de sensibilidad para con los dramas de los condenados de
Tú nos enseñaste un día que el ser humano es el
"actor de ese extraño y apasionante drama que es la construcción del
socialismo, en su doble existencia de ser único y miembro de la
comunidad". Y que éste no es "un producto acabado. Los defectos del
pasado se trasladan al presente en la conciencia individual y hay que emprender
un continuo trabajo para erradicarlos". Quizá nos ha faltado destacar con
más énfasis los valores morales, las emulaciones subjetivas, los anhelos
espirituales. Con tu agudo sentido crítico cuidaste de advertirnos que "el
socialismo es joven y tiene errores. Los revolucionarios carecen muchas veces
de conocimientos y de la audacia intelectual necesarios para enfrentar la tarea
del desarrollo del hombre nuevo por métodos distintos de los convencionales,
pues los métodos convencionales sufren la influencia de la sociedad que los
creó".
A pesar de tantas derrotas y errores, hemos
tenido conquistas importantes a lo largo de estos cuarenta años. Los
movimientos populares han irrumpido en todo el Continente. Hoy en muchos países
están mejor organizados los campesinos, las mujeres, los obreros, los indios y
los negros. Entre los cristianos, una parte significativa ha optado por los
pobres y engendró
Falta mucho por hacer, querido Che. Pero
conservamos con cariño tus herencias mayores: el espíritu internacionalista y
la revolución cubana. Una y otra cosa se presentan hoy
como un solo símbolo. Comandada por Fidel,
Desde donde estás, Che, bendícenos a todos
nosotros los que comulgamos en tus ideales y tus esperanzas. Bendice también a
los que se cansaron, se aburguesaron o hicieron de la lucha una profesión en su
propio beneficio. Bendice a los que tienen vergüenza de confesarse de izquierda
y de declararse socialistas. Bendice a los dirigentes políticos que, una vez
destituidos de sus cargos, nunca más visitaron una favela
ni apoyaron una movilización. Bendice a las mujeres que, en casa, descubrieron
que sus compañeros eran lo contrario de lo que ostentaban fuera, y también a
los hombres que luchan por vencer el machismo que los domina. Bendícenos a
todos nosotros los que, ante tanta miseria que siega vidas humanas, sabemos que
no nos queda otra vocación más que la de convertir corazones y mentes,
revolucionar sociedades y continentes. Sobre todo bendícenos para que, todos
los días, estemos motivados por grandes sentimientos de amor, de modo que
podamos recoger el fruto del hombre y la mujer nuevos.
* Frei Betto es escritor, autor de "La mosca azul.
Reflexiones sobre el poder", entre otros libros.
Traducción de
J. L .Burguet
Las
citas del Che tienen como fuete el texto El socialismo y el hombre en Cuba,
publicado en "Ernesto Che Guevara, escritos y discursos", Editorial
de Ciencias Sociales,
QUIÉN ES FREI
BETTO
El escritor
brasileño Frei Betto es un
fraile dominico, conocido internacionalmente como teólogo de la liberación.
Autor de 53 libros de diversos géneros literarios -novela, ensayo, policíaco, memorias, infantiles y juveniles, y de
tema religioso en dos acasiones -en 1985 y en el 2005
fue premiado con el Jabuti, el premio literario más
importante del país. En 1986 fue elegido Intelectual del Año por
Asesor
de movimientos sociales, como las Comunidades Eclesiales de Base y el
Movimiento de Trabajadores Rurales sin Tierra, participa activamente en la vida
política del Brasil en los últimos 45 años. En los años 2003 y 2004 fue asesor
especial del Presidente Luiz Inácio
Lula da Silva y coordinador de Movilización Social del Programa Hambre Cero.