Sahara Press Service, 02-08-2005

Carta abierta de los presos políticos saharauis al Presidente de la Subcomisión de Derechos Humanos de la ONU

El Aaiun (territorios ocupados, Sáhara Occidental) 02/08/2005 (SPS)

Los presos políticos saharauis dirigieron el lunes [1-08-2005] al Presidente de la Subcomisión de Derechos Humanos de la ONU una carta abierta en la que denuncian las sistemáticas violaciones de los Derechos Humanos en el Sáhara Occidental y las condiciones de detención en la Cárcel Negra, pidiendo a la ONU que actúe sin tardanza para organizar el referéndum de autodeterminación del pueblo saharaui.

"Ya ha quedado establecido que el Estado de Marruecos ha renegado de sus compromisos firmados en las convenciones internacionales de los Derechos Humanos", señala la carta, citando como ejemplos "las capturas, las detenciones arbitrarias, las torturas en el centro secreto PC-CMI", así como "la represión erigida en sistema de Estado contra los civiles saharauis, además de haber cerrado el territorio a los visitantes extranjeros".

Para los 24 firmantes de esta carta, una copia de la cual ha llegado a SPS, "la situación que prevalece en el territorio saharaui desde el 21 de mayo 2005 es otra forma de terrorismo de Estado", estimando que esto requiere "una iniciativa excepcional por parte de la comunidad internacional con el fin de proteger a los saharauis y acelerar la organización del referéndum de autodeterminación".

Al mencionar sus condiciones de cárcel, los presos políticos saharauis indican que la Cárcel Negra, donde están "amontonados como sardinas en lata", carece de las más mínimas condiciones humanas (….), en la que los presos sufren enfermedades en un lugar insalubre, sin agua y en el que los usuarios se apilan los unos encima de los otros día y noche, además de la subalimentación y el fomento del tráfico de estupefacientes".

Además, la carta se expresa largamente sobre "las crueles formas de tortura" de las que son objeto durante su detención primera, "las afrentas y moraduras que son bien visibles en nuestros cuerpos durante los juicios inicuos" emprendidos contra ellos por los tribunales marroquíes.

A este respecto han señalado, apoyándose con ejemplos, "las pesadas penas" pronunciadas contra algunos de entre ellos, que "se escalonan de los 5 a los 20 años de prisión mayor, como el caso especialmente sorprendente de ese viejo de 59 años, padre de diez hijos, uno de los cuales de corta edad, que ha sido condenado a cinco años de prisión mayor por haber participado en una manifestación pacífica.