La Casa Blanca tronó

P. Luis Barrios *

A la memoria del hermano y compañero Luis Sosa, incansable nacionalista puertorriqueño quien perdió su lucha contra el cáncer, aunque jamás perdió su lucha por la descolonización e independencia de Puerto Rico. Gracias por tu ejemplo.

La Casa Blanca tronó y hay revuelos de alegría, de histerismo, de satisfacción, de llantos, de malestares, de incertidumbres, entre otras cosas, en el liderato político de Puerto Rico. Fue el pasado mes de diciembre del año 2005 cuando la Casa Blanca comenzó a circular un informe de 10 páginas concerniente al status político de Puerto Rico.

El informe que no informa nada nuevo:

Este informe (Report by the President's Task Force on Puerto Rico's Status) tiene su proceso histórico y el mismo refleja el neuroticismo de Washington de no saber, o tal vez no querer resolver, este asunto de la descolonización de Puerto Rico. El origen y comienzo de este informe se remonta a la presidencia de George H. W. Bush (padre) cuando el 30 de noviembre de 1992 comenzó a circular un memorando dentro de la rama ejecutiva y tiene también la participación tanto del ex-presidente Bill Clinton y del actual presidente George W. Bush (hijo).

Este informe tiene la peculiaridad de demostrar desde su comienzo, aunque la intención sea positiva, un procedimiento de búsqueda de soluciones desde una perspectiva colonialista. El Grupo de Trabajo colonial que llevó a cabo el informe fueron personas escogidas por el presidente de Estados Unidos de su gabinete ejecutivo. Estas personas tenían la misión de arrojar luz sobre lo que ellxs entienden nosotrxs, the people of Puerto Rico, necesitamos y el mismo se fundamentó en dos objetivos.

Uno de los objetivos fue el poder proveer opciones para el futuro del status político de Puerto Rico que no sean descritas como coloniales. Y supuestamente, dentro de esta realidad descolonizadora surge el otro objetivo el cual persigue el poder elaborar opciones para continuar una relación entre Puerto Rico con el gobierno de Estados Unidos. Todo este asunto de opciones para el status político como por ejemplo las relaciones existentes entre ambos países, enfatiza el informe, debe de elaborarse dentro de un marco que sea compatible con la Constitución de Estados Unidos. Por supuesto, no deja de preocuparme la arrogancia colonialista del informe en el cual en ningún momento se establece que estas opciones sean compatibles con la Constitución de Puerto Rico.

¿Qué nos dice este informe? Por un lado que la fórmula de status político de Commonwealth que tenemos en este momento -Estado-Libre Asociado- desde el año 1952 es una fórmula transitoria. Esta fórmula se la inventó Washington para tratar de ocultar la realidad colonial de Puerto Rico y nos mercadeó la idea de que un genio de la política democrática, Don Luis Muñoz Marín, la imaginó y la concibió. Esta fórmula colonial es la espinal dorsal del partido que tenemos en el poder en este momento, Partido Popular Democrático (PPD). Puesto en arroz y habichuelas el informe está diciendo que la fórmula de status que existe actualmente en Puerto Rico es colonial por lo tanto, hay que buscar otra. También nos dice el informe que parece ser que las únicas dos fórmulas descolonizadoras lo son la independencia o la estadidad. Y lo más importante del informe -a mi juicio- es que se vuelve a establecer que el Congreso de Estados Unidos es quien tiene todo el poder de decidir el futuro socio-político de Puerto Rico. O sea, se harán consultas al pueblo de Puerto Rico -entiéndase encuestas, elecciones, plebiscitos, etc.- pero los resultados se discutirán en el Congreso de Estados Unidos quien entonces decidirá que hace con lo que nosotrxs, el pueblo de Puerto Rico, decidió basado siempre por supuesto, en lo que es conveniente para el gobierno de Estados Unidos. Ellxs tienden a llamarle a todo este disparate, seguridad nacional. ¡Que colonia que huele rara!

Lo que el informe no nos dice es que toda esta payasada política de Washington, dizque de resolver el problema del status de Puerto Rico, entra en serias contradicciones con lo establecido por el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas, quien históricamente se ha pronunciado por la descolonización de Puerto Rico a través de la Resolución 1514 del año 1960. En la misma se establece que como antesala a obtener el derecho inalienable a la libre determinación e independencia, el país que está colonizando debe de entregar el poder al país colonizado. A esta postura Washington ha dicho, no way baby! Todo se hará bajo nuestra dirección y supervisión. Sigo insistiendo que esta colonia huele rara.

De nuevo, la manera de Washington resolver este problema del status es otra necedad colonial muy seria porque por un lado establece que las Naciones Unidas, muy en particular el Comité de Descolonización, no tienen jurisdicción sobre el asunto colonial de Puerto Rico y lo peor de todo es que solo ellxs -o sea Washington- lo resolverá bajo sus condiciones. Por otro lado establece que la participación del pueblo de Puerto Rico en este asunto de tanta importancia está subordinada a la agenda de Washington. Ellxs le llaman' seguridad nacional.

De todas maneras el informe recomienda unas cosas muy interesantes. Una de ella es que en un lapso de un año el Congreso de Estados Unidos -de ninguna manera el gobierno de Puerto Rico- organice un plebiscito en donde se le pregunte al pueblo de Puerto Rico si desea continuar siendo un US territory, o sea seguir siendo una colonia sujeta a la voluntad del Congreso de Estados Unidos, o si les gustaría convertirse en un non-territorial, o sea, dejar de ser territorio de Estados Unidos. Si los resultados del plebiscito son que el pueblo decide seguir con la fórmula colonial del estadolibrismo el grupo de trabajo recomienda que se sigan llevando a cabo plebiscitos hasta que el pueblo decida lo contrario. De salir triunfante la opción de no-territorio entonces se celebrará otro plebiscito para que el pueblo de Puerto Rico decida entre las únicas dos opciones que la Constitución de Estados Unidos entiende que son válidas: la independencia (bajo esta fórmula de status Puerto Rico se convierte en una nación soberana, separada e independiente de Estados Unidos) o la estadidad (bajo esta fórmula Puerto Rico se convierte en el Estado número 51 de la nación de Estados Unidos). Y por supuesto, siempre los resultados tienen que ser evaluados y decididos en el Congreso de Estados Unidos quien es la institución legal para decidir quien tiene velas en este entierro. O sea, el territorio sigue ocupado y quienes lo han ocupado y lo controlan militarmente, políticamente, económicamente y psicológicamente siguen estableciendo los procedimientos a utilizarse en la búsqueda de alternativas que resuelvan nuestra realidad colonial. A esto es lo que me abuela llamaba el amarrar perros con longanizas.

El liderato político en Puerto Rico:

Por otro lado, solo la ignorancia puede negar que el informe le dio un golpe mortal a la fórmula colonial del Estado Libre Asociado del PPD. Muy en particular a un liderato dirigido por el gobernador colonial de turno, Aníbal Acevedo Vilá, quienes dentro de una inercia patriótica se empeñan en dejar las cosas como están y ahora Washington prácticamente con este informe le dejó demostrado que lo que antes le olía a libre asociación ahora le huele a colonia. Por supuesto, esta actitud de dejadez de este liderato siempre fue respaldada por Washington porque pudo sacar provecho político, económico, militar y psicológico de nuestra patria bajo estas condiciones. Parece ser que lo que antes atraía con mucha seducción ahora perdió motivación. Me refiero en particular a los beneficios militares y económicos que Estados Unidos ha perdido en el territorio de Puerto Rico en las últimas dos décadas.

De la misma manera me parece interesante la postura del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) ante el advenimiento de este informe de empuñar todos sus cañones contra el PPD como estrategia de reafirmar su teoría de que con la desaparición de este partido sus afiliadxs no tendrán más remedio que afiliarse con el Partido Nuevo Progresista (PNP), quienes promueven la estadidad para Puerto Rico, o el PIP, quienes persiguen la independencia. Esta teoría sostiene que lo más cerca del Estado Libre Asociado es la independencia y que lxs populares jamás se irían con la anexión permanente con Estados Unidos. O sea, tendremos, de acuerdo a la teoría, miles de ex-populares que se convertirán en pipiolxs. Esto suena muy interesante, ojala esta teoría se convierta en realidad.

En ese pronunciamiento el compañero Rubén llama al liderato del PPD líderes colonialistas lo cual para mi es correcto pero a la misma vez incompleto. Lo que se le olvidó decir es que por cuanto la fórmula de estadidad es la máxima expresión del colonialismo -esta sería el asesinato de la conciencia e identidad nacional puertorriqueña- la misma sería otra opción colonial por lo tanto hay que decir que lxs estadistas también son colonialistas. Para ilustrar esta realidad de anexiones y colonialismo podemos usar de ejemplo a las comunidades indígenas (u originarias) y afro-americanas aquí en Estados Unidos quienes son ciudadanxs de segunda clase en su propia patria- y también podemos examinar la realidad del impacto de la asimilación colonial de lo que sucedió con el pueblo originario de Hawai a través de la estadidad.

En medio de la algarabía concerniente a este informe del presidente el PIP ha realizado un llamado a la acción y prácticamente ha delineado un programa estratégico para que entre otras cosas: se comience a vencer la inercia del Congreso de Estados Unidos; que el independentismo supere la mentalidad colonial; que se organice una ofensiva internacional que culmine con un Congreso Latinoamericano por la Descolonización e Independencia para Puerto Rico; e impulsar una iniciativa dirigida a que la Asamblea General de las Naciones Unidas examine el caso de Puerto Rico. Yo aplaudo todas estas iniciativas por parte del PIP pero a la misma vez les presento unas preocupaciones las cuales me parecen válidas.

¿Qué tal si en vez de hacer esta iniciativa como partido, lo hacemos como un movimiento que tenga la capacidad de unir al resto de la familia del independentismo? Que no se nos olvide, por un lado el PIP no es la representación del movimiento independentista de Puerto Rico, es solo un pedazo de quienes están haciendo un tremendo trabajo patriótico por adelantar la causa de la descolonización e independencia de nuestra patria. Históricamente el PIP ha demostrado la seriedad de este trabajo descolonizador y cuestionar su contribución al movimiento patriótico sería una falta de respeto. Pero por ahí también tenemos a la familia independentista de organizaciones políticas tales como el Frente Socialita, el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), Partido Nacionalista de Puerto Rico; Ejercito Popular Boricua-Lxs Hacheterxs; y otras muchas más que reflejan nuestra realidad independentista, nacionalista, socialista, comunista, etc. Enfatizo la descripción como organizaciones políticas porque hay un sinnúmero de organizaciones independentistas no políticas partidistas como lo son las organizaciones culturales, religiosas, sindicalistas, ambientalistas, anarquistas, comunitarias, etc. las cuales también son parte de la familia del independentismo que tenemos que invitar a la mesa. Que no se nos olvide, son mucxs lxs hijxs de Doña Blanca Canales y de Don Pedo Albizu Campos, busquemos una manera de hacerles parte de todo este proceso.

Por otro lado está la realidad de lxs independentistas no afiliadxs -en estxs me cuento yo- a quienes nos gustaría también ser parte de este proceso. Por lo tanto, ¿cómo nos van a integrar en este proyecto? Y como si fuera poco, la otra realidad es la del pueblo de Puerto Rico independentista que no reside en Puerto Rico -en mi caso en particular yo resido aquí en la ciudad de Nueva York- quienes no estamos en la disposición de que se nos deje fuera de este proceso de descolonización e independencia de nuestra patria. O sea, ¿que pito tocamos nosotrxs en este entierro del colonialismo? ¡No nos dejen fuera por favor!

De nuevo, el llamado del PIP me parece atinado, pero incompleto. Por esto también yo le añadiría la necesidad de realizar un trabajo de sanación y de unidad en diversidad dentro de nuestra gente independentista quienes en este momento estamos divididos, comportándonos irrespetuosamente, calumniándonos y peor, con chismes e infantilismos nos estamos matando políticamente unxs a lxs otrxs. De aquí en parte la crisis del independentismo puertorriqueño y el llamado tan atinado de Awilda Palau y Papo Coss -entre otrxs buenxs patriotas- hacia la creación de un nuevo independentismo puertorriqueño. Que quede claro, la experiencia nuestra aquí en Nueva York ha sido maravillosa cuando tiene que ver con sentarnos a la mesa del independentismo. La planificación y celebración del homenaje a nuestro Comandante Filiberto Ojeda Ríos es una de esas actividades que pueden evaluarse para estos fines. La relación de cordialidad, hermandad, fraternidad, de respeto en la producción de agendas comunes por parte de diferentes grupos ha sido maravillosa. Muestra de que es posible crear una unidad en diversidad.

La realidad del resto del pueblo de Puerto Rico:

Para quienes nos estamos preocupando sobre una posible agenda de trabajo que nos siga moviendo hacia la descolonización e independencia para Puerto Rico me parece importantísimo el que podamos diagnosticar unas realidades.

Por un lado nuestros movimientos de lucha siguen caracterizándose por unas debilidades organizativas las cuales reflejan la violación de derechos humanos. Entre estas puedo identificar los problemas que todavía existen de clase, de género, de opción sexual, racial, étnica y secularismo. ¿Qué tal si comenzamos a realizar una serie de inventarios humanos en donde identifiquemos estos males y los destruyamos? Que no se nos olvide, el orden o la revolución comienza por la casa.

Por otro lado, Puerto Rico es un caso clásico de lo que podemos identificar como colonialismo psicológico. Que no se nos olvide, que contrario a lo que este informe del presidente nos dice, Estados Unidos llevó a cabo una invasión militar en Puerto Rico hace más de un siglo lo cual le ha dado la oportunidad a quienes nos invadieron de controlar todo el aparato social necesario para crear dependencias económicas y políticas muchas de las cuales pueden ser entendidas dentro del marco de la hegemonía psicológica. De aquí el que al hablar de plebiscito o consultas al pueblo sin que hayamos descubierto una estrategia relevante para comenzar a desmantelar la hegemonía psicológica del pueblo de Puerto Rico es volver a meternos en otro engendro colonial.

Para muestra podemos analizar críticamente los resultados de las elecciones o mal llamados plebiscitos que se celebran en Puerto Rico en donde el pueblo dentro de su neuroticismo tiene la tendencia colonial de siempre buscar el punto medio dejando ver el miedo a la definición nacional. De aquí la manera en que siempre gana la fórmula colonial del estadolibrismo. El pueblo de Puerto Rico por desgracia tiene una serie de mitos en sus cabezas los cuales han sido utilizados para controlar los resultados de las elecciones coloniales en Puerto Rico. Esta manera de pensar colonialmente tiene que ser reestructurada a través de un proceso de concientización que deje como resultado su liberación. Esto es tan serio que yo me atrevería a decir que se necesita un programa nacional de alfabetización que tenga como meta principal el reeducar a nuestro pueblo -desarrollando la conciencia nacional puertorriqueña- el cual por desgracia en este preciso momento se desempeña dentro de lo que podemos diagnosticar como analfabetismo funcional. De aquí el que me preocupe enormemente el que nos vayamos a Washington, a las Naciones Unidas, Foros Internacionales, etc., y luego nuestro pueblo, hegemónicamente, diga que quiere seguir siendo una colonia de Estados Unidos.

¿Cuál puede ser una posible receta descolonizadora? Me parece que podríamos organizar este proyecto de alfabetización nacional en donde hagamos sacrificio personales con nuestro tiempo con la intención de beneficiar a la colectividad. Ya Don Pedro Albizu Campos nos lo dijo: la patria es valor y sacrificio. En esta ocasión las brigadas de alfabetización serian para el Puerto Rico. En caso de que no esté entendiendo lo que estoy diciendo véalo de esta manera: es tiempo de que cojamos la calle y aprendamos de algo positivo que tienen nuestrxs hermanxs Testigxs de Jehová y vamos a descolonizar la mentalidad del pueblo de Puerto Rico mientras caminando con ese pueblo tocamos a sus puertas.

En resumidas, sabemos que la Casa Blanca tronó colonialmente una vez mas. Me parece que le podemos sacar un poco de provecho a estas contradicciones logrando ponerles políticamente en donde ellxs no saben funcionar; a la defensiva. Pero para lograr esto primero tenemos que nosotrxs, el movimiento independentista, dejarnos de pendejerías patrióticas, caudillismos nefastos, protagonismos fatídicos e infantilismos nacionalistas y vamos a ponernos a trabajar en un proyecto nacional de descolonización e independencia que nos deje como resultado el nuevo independentismo puertorriqueño con la paz con justicia.

* P. Luis Barrios
Iglesia San Romero de Las Américas
New York, New York
lbarrios@jjay.cuny.edu
10 de enero de 2006

La ignorancia es el peor enemigo de la civilización, y la ignorancia suele ser, en sus efectos y frecuentemente en sus impulsos, tan malvada como la misma maldad"
Eugenio María de Hostos.