FORTALEZCAMOS
José
Luis Valdés
Todo movimiento social plural que trate de combatir o cambiar las
decisiones arbitrarias creadas por los políticos corruptos y manipuladores,
tienen, por raciocinio, que apoyarse en un referente político, -si no existiera
habría que inventarlo- que defienda los intereses de la mayoría de los
ciudadanøs. De lo contrario, nos continuará pasando lo que nos ha pasado en las
pasadas elecciones, que el pueblo vota voto útil, caballo ganador, o lo que
ellos entiendan por “MENOS MALO”.
Cuando en una Nación como la nuestra,
con claras características coloniales, no existe el referente político, lo
prioritario es construirlo. La pregunta es ¿cómo?, cómo ha de ser y de que
forma construir la alternativa. Hay varias formas, pero la que yo considero la
más adecuada es la construcción desde abajo arriba. Desde arriba esta más que
demostrado que en la práctica en la sociedad actual es un verdadero fracaso.
Pero no mezclemos la construcción de abajo arriba con la creación de reinos de
taifas.
Cuando løs trabajadorøs, løs ciudadanøs en
general están confusos y desorientados, en parte por culpa del ombliguismo y de
las actuaciones dogmáticas y sectarias de
parte de los “cabezas de ratones” (dirigentes de los llamados partidos
minoritarios de la izquierda popular en Canarias), los cuales le hacen el catre
al sistema y a las organizaciones políticas y sindicales de “cabeza de león”, sabiendo
que sus dirigentes políticos, tanto los trillizos como los aspirantes a
sustituirlos, están cargados de mierda corrupta desde la cabeza a los pies, los
cuales ostentan cargos públicos como propietarios de la gallina de los huevos
de oro.
Un
Señor Belga, que lleva muchos años viviendo por estas tierras, me decía el otro
día que para forrarse de pasta no hay que ir a América, se gana mucho más
dinero en Canarias, más si tienes “buenos contactos” en la política. ¿Qué son buenos contactos para él? Pues
un buen Concejal o Alcalde, sea del partido que sea o del color que ostente. La
gente dice, "todos tienen un precio" con tal de enriquecerse durante
el periodo de mandato, y si no se vuelven ricos colocan a sus coleguillas en
puestos claves de las administraciones publicas para que cuando tengan que
dejar el mandato sus coleguillas les paguen con favores consiguiendo los voten
nuevamente. La poltrona les proporciona pingües beneficios sin tener que
trabajar.
La corrupción en Canarias, a nivel
general, es más alta que la del Estado Español y de Europa; ronda la de los
países más corruptos del Tercer Mundo. Se encuentra patente en todo los
estamentos de la sociedad canaria, desde el funcionario que a través del
coleguilla político se ha conseguido el puestito de empleado público, (muy
pocos lo conseguimos por méritos propios). Y si no preguntemos al vecino del
quinto…
¿De que forma podríamos solucionar este problema cuando los
que controlan y administran son los más corruptos? Yo personalmente creo que løs
trabajadorøs y la fuerza están para
limpiar la basura, y no los partidos políticos y sindicatos españolistas y
vendeobreros, que de obrero y canario solo utilizan las siglas cuando les
convienen y mayormente en los periodos electorales.
Es en estos momentos de mayor pérdida
de valores, se hace más necesario dar propuestas claras y transparentes por
parte de las organizaciones y políticos honestos, para que el pueblo afronte
los problemas de crisis, de ética y de identidad que la sociedad padece. En
este momento es cuando es necesario la unidad de la izquierda y un discurso mas
realista, que tenga verdadero contenido y dejen de una vez de ser abstractos.
Es ahora, después del último varapalo
electoral, cuando la verdadera alternativa de los ciudadanos: Asamblea por
Tenerife-Asamblea por Canarias, cobra su auténtica dimensión y se pone a prueba
la capacidad de lucha de los que hasta ahora han intentado representarla y ser
sus “dirigentes”.
Es indudable que Canarias, lo mismo que el
Estado Español y el mundo, se encuentra sumergida en la crisis global del
sistema capitalista, pero es cierto también que parte de nuestros males está en
la dependencia política en que vivimos a dos mil kilómetros de la metrópolis,
la cual dicta desde fuera, como potencia colonialista, las formas, métodos y
parámetros políticos y económicos, según sus intereses y en su propio
beneficio. Este hecho nos obliga a los canarios a un cambio radical para la
transformación de la sociedad, lo que determina la obligada presencia de un
movimiento social fuerte y cohesionado, capaz de frenar las irregularidades que
se cometen día a día en nuestras islas, denunciando permanentemente las
maniobras fraudulentas de los que ostentan el poder en las instituciones.
No basta solo con oponernos al
puerto en Granadilla, ni a la vía exterior, ni a los planes de ordenación
urbana, ni a las torretas de Chio… etc. Tenemos que oponernos a todo el sistema
en su conjunto tal como funciona y está planificado.
Podríamos comenzar fortaleciendo la casa
por los cimientos y luego ir creando y arreglando las distintas dependencias y
habitaciones, porque si nos dedicamos a crear las dependencias sin estar
construida la casa, lo más probable es que las paredes se nos caigan encima
nuevamente.