DESDE EL GUINIGUADA
CATÁSTROFES "NATURALES"
Félix M. Arencibia
La mañana otoñal nace perezosa bajo el peso de unas nubes plomizas que amenazan con abortarla. Bencomo Marrero anda apesadumbrado con las víctimas de los huracanes y los terremotos. Le sigue impresionando el efecto devastador sobre parte del género humano. No termina de asimilar el poco valor que tiene la vida de muchas personas según sean de un lugar u otro de nuestro planeta Tierra. Ello le estimula a enviar un e-mail a un amigo cubano José Lezama Rodríguez.
Entrañable amigo Lezama: Espero que estés bien de salud a pesar de los últimos huracanes habidos en tu país. Quería compartir contigo mis preocupaciones sobre las catástrofes llamadas naturales. Estos fenómenos atmosféricos son cada vez más frecuentes y no son tan naturales como parecen. Lo del cambio climático, ante el cual he sido un tanto escéptico, cada vez me convenzo más que estamos forzando a la naturaleza. Estamos contaminando más con las emisiones de gases a nuestra atmósfera y ello nos está pasando factura. Producimos un aumento de temperatura, que según los expertos, es uno de los motores de todos estos terroríficos huracanes.
Lo paradójico, amigo Lezama, es que países como EE.UU. que tanto contaminan, no se comprometan a disminuirlas. Su actitud resulta soberbia y a la vez despótica: ˇYo soy el imperio y no me someto a ninguna ley que no me interese! Además, el conjunto de los "países ricos" no están poniendo el interés suficiente para fomentar las energías renovables y limpias. Las consecuencias de esta postura irresponsable las vamos a pagar todos y especialmente los "países pobres".
Sí, querido Pepe, porque está claro que estas catástrofes no afectan a todos por igual, se ceban en los más pobres. Ahí tenemos el caso de Nueva Orleáns, donde desaparecieron miles de personas necesitadas y de raza negra. Entretanto, los más pudientes se pusieron a salvo en sus flamantes automóviles. No hablemos de Centroamérica donde se ha segado la vida de miles personas, llevado por delante sus frágiles chozas y pertenencias: dejando a los supervivientes con el dolor de sus familiares muertos y en la más absoluta indefensión. Tu país, Cuba, es un caso aparte, existe un nivel de solidaridad, preparación y organización que evitan afecten lo menos posible a la vida de las personas: ello a pesar de no ser un país rico.
En todos estos desastres, Lezama, se demuestra lo insolidario del mundo en que vivimos. Se debe invertir parte de lo ganado en los "países pobres" para desarrollarlos y que puedan afrontar con garantías su futuro y estos fenómenos. Además se deberían activar, para evitar la contaminación causante de estos desastres, políticas de fomento de las energías limpias. Unas relaciones comerciales justas completarían las medidas a tomar, haciendo así innecesarias las caridades y ayudas interesadas que generen endeudamientos hipotecantes.
El otoño ahora dibuja caprichosamente sobre la tarde un sol energizante que la anima a postergar de la noche.
felix194@hotmail.com
─ "Se deberían activar, para evitar la contaminación causante de estos desastres, políticas de fomento de las energías limpias."