Ceremonial
británico
El avión presidencial aterriza en Heathrow
y el presidente Bush se dirige a una digna recepción
por parte de
De golpe, el último caballo de la derecha se tira el
más horrendo y fuerte pedo que se haya oído en todo el Imperio británico.
Sacude el carruaje, ¡el olor es atroz!
Los dos dignatarios hacen lo posible para disimular el
incidente.
Entonces,
Bush, con
su aplomo habitual, contesta: "Majestad, no le dé al asunto la menor
importancia. Hasta que Vd. lo mencionó, pensaba que había sido uno de los
caballos".