// elPeriódico, 11-12-04

LA CIA, EL FBI Y OTROS CHIRINGUITOS

JOSEP Pernau

Que no desesperen los que confían en resultados rápidos de la comisión investigadora del 11-M. Dicen que Estados Unidos es un país en el que se valora mucho la rapidez en la toma de decisiones y, aunque han pasado más de tres años desde el 11-S, hasta ahora no se empiezan a tomar medidas que corrijan el desbarajuste de los servicios secretos, más propios de una república bananera que de un país que tiene fama de organizado.

No lo será tanto si resulta que los organismos que cuidan del espionaje son 15 nada menos, cada uno con su correspondiente director, entre los que no ha existido hasta ahora ninguna coordinación, de lo cual se deduce que, más que espiar a presuntos enemigos de Estados Unidos, se han dedicado a espiarse entre ellos. La CIA espiaba al FBI y a la recíproca, y así hasta 15 servicios de información diferentes, todos vigilándose entre sí. Si durante la guerra fría el KGB no les metió más goles fue porque tampoco debía de destacar por una organización modélica. Pronto se detectó que era necesaria una reestructuración, pero ha tenido que pasar un trienio largo para que se adoptara alguna medida. Costó menos hacer una guerra que vencer la resistencia del frente de los intereses creados que hay en el tema de los servicios secretos. Los 15 chiringuitos del espionaje subsistirán, pero coordinados por un supercomisario, llamado a convertirse en un personaje de película.

En la comisión del 11-M se ha puesto al descubierto la falta de colaboración entre la Guardia Civil y la Policía Nacional. Todo se arreglará. Esperemos como han sabido esperar los norteamericados. Dentro de unos años a alguien se le puede ocurrir en Madrid la idea del superjefe de todos los agentes, los de verde y los de azul.

Noticia publicada en la página 4 de la edición de 12/11/2004 de El Periódico - edición impresa. Para ver la página completa, descargue el archivo en formato PDF