EL CENTINELA

LA CIBERCENSURA

Por Jose Almeida Afonso

A los que nos opusimos en su día a la llamada "Ley de Internet", denominada burocráticamente Ley de Servicios de la Información y de Comercio Electrónico (LSSI), no nos sorprendió, en absoluto, lo que sucedió en el estado español con respecto a la clausura de páginas Web a instancias del ejecutivo presidido entonces por el PP en la figura, inefable E INFAME figura, eso sí, de José María Aznar, y no mediante orden judicial. (En su día ya se acusó a la Administración de ser "quien podrá pedir a la ¿justicia? que clausure una web", de forma que el control no dependa de la intervención judicial más que en la última decisión).

La "ley de Internet", que entró en vigor en octubre de 2002 sigue generando incertidumbre entre los partidos políticos -a excepción del pepé, por supuesto- empresas del sector, asociaciones de usuarios e internautas libertarios y también, de los otros…

Muchas fueron las voces que se levantaron denunciando que esta Ley "sanciona y controla en lugar de regular", y además cuando existe ya legislación suficiente con el "Código penal, Código Civil, Ley de Comercio y Ley de Contratos a distancia, que da cobertura" a las materias en cuestión.

Por otro lado, se advirtió sobre la posibilidad de que determinadas materias deban tener la aprobación de una ley de carácter orgánico, si afectan a derechos fundamentales como la libertad de información, y se rechazaba asimismo la redacción "ambigua" de términos como "autoridad competente".

También se le acusó de ser una Ley "restrictiva y autoritaria" por considerar que "nació a espaldas de los intereses de los usuarios particulares y de las empresas", como ha quedado ahora más que patente con las últimas actuaciones judiciales.

El gobierno del pepé desoyó deliberadamente, durante todo el proceso de elaboración del proyecto, las argumentaciones en contra expresadas por todos los sectores implicados por el mismo.

Esta ley sigue provocando desconfianza, inseguridad e indefensión entre usuarios y empresas.

Ahora sólo queda ver cómo trata este delicado e importante asunto, tanto para usuarios de a pie, como para empresas comerciales, e incluso para el propio Gobierno del grupo Socialista presidido por Zapatero.

Aviso para navegantes.

Artevirgo. La Aldea. Canarias. Diciembre de 2002.