PRESENTACIÓN
DEL LIBRO DE JOSE MARI ESPARZA:
“CIEN
RAZONES POR LAS QUE DEJÉ DE SER ESPAÑOL”
Las Palmas G.C. 23-03-07 - Pedro
J. Brissón *
Este pasado jueves, día 22 de 2007, pudimos comprobar los paralelismos
en las luchas de liberación nacional del pueblo vasco y canario.

De
la mano de Víctor Ramírez (uno de nuestros más grandes escritores canarios)
se presentaba el libro de Jose Mari Esparza “Cien razones por las que dejé de
ser español” (Editorial Txalaparta).
El compatriota Víctor, con su peculiar oratoria, animaba a la lectura de
este libro, ya que traía un fuerte contenido liberador; “el libro se emancipa
del autor y pasa a formar parte del lector”- dijo a un público expectante,
para a continuación agregar: “Sólo mediante las palabras libertarias
podremos tener conciencia de la ignorantación a la que hemos sido sometidos”.
Víctor es de los valientes escritores que ha sabido señalar la
enfermedad de Canarias “el agente patógeno”: “El Estado Español o
Borbonia”, como él la llama.
El escritor Jose Mari Esparza comenzó su intervención hablando en su
idioma ancestral. Habló de la importancia del idioma como símbolo de unidad y
emancipación en la lucha independentista, pero aclaró que nosotros contamos
con una gran baza que es la geografía (más tarde, coincidió en el tiempo de
participación con el también escritor Isidro Santana; “si los canarios
fueran negros, ya hubiesen obtenido la independencia”).
Habló entre otras tantas cosas, de los paralelismos de nuestras luchas
históricas (prácticamente necesitaron cien años para conquistar a vascos y
canarios). “¡Cuidado!, no estamos conquistados, estamos de momento sometidos,
que no es lo mismo” – apuntaba Víctor poco más tarde.

El acto celebrado en la librería-cafetería “Esdrújulo”, pudo
aglutinar a un buen número de personas de diferentes generaciones, en la cual,
la juventud canaria destacó no sólo por su mayoría numérica, sino por su
interés cultural y participativo.
Dejo esta reflexión del propio autor para finalizar esta crónica: “Sólo
nos queda probar la independencia. O la no dependencia. Ningún país se ha
arrepentido de haberla logrado, sobre todo si se emancipó de España. Nosotros
tampoco lo haremos. Nos sobran razones para ello”.
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Corresponsal
de ElGuanchePress