Cinismo y situación económica

Justo Fernández Rodríguez

La visita oficial, a un país democrático, de cualquier dictador, con petróleo o sin él, que restringe las libertades democráticas, atenta contra los derechos humanos y practica la represión, la tortura y el asesinato contra sus opositores políticos, es lógico que suscite la indignación pública entre la ciudadanía, lo que ocurre, por lo menos de forma generalizada, en muy señaladas ocasiones. Naturalmente que Obiang es un gobernante corrupto que no ha dudado en utilizar el asesinato para atemorizar o eliminar a sus opositores políticos.

Lo que no es admisible es la manipulación y el cinismo de determinados grupos políticos cuando manifiestan su indignación según sea el dictador. La España democrática ha sido visitada oficialmente por numerosos sátrapas y despóticos tiranos, y los máximos mandatarios españoles han visitado países gobernados por crueles dictadores de todo pelaje. Aquí han estado algunos de los máximos mandatarios de China, un país que ignora los derechos humanos. Aznar visitó a Putin, al que se rifan los dirigentes europeos cuando asiste a alguna reunión para hablar del gas. El mismísimo Gadaffi, presidente de Libia, implicado en actos terroristas, le regaló un caballo al presidente Aznar, que no fue rechazado.

Todos sabemos que Bush ha permitido la detención ilegal y tortura, durante años, de cientos de personas en la base de Guantánamo, sin acusación alguna y sin posibilidad de defensa. En Irak las tropas estadounidenses han cometido toda clase de matanzas de civiles indefensos, violaciones y torturas de prisioneros. Los distintos gobiernos de Israel vienen asesinando, con frialdad, mediante tiradores de élite, bombardeos de aviones y helicópteros o tanques, a miles de ciudadanos, mujeres y niños, sin que se consiga una condena clara de las Naciones Unidas, La Unión Europea o el propio Vaticano. ¿Algún grupo político le negaría la entrada en el Parlamento a los dirigentes de EE.UU. o Israel?

Situación económica


Con independencia de la actitud de los dirigentes del Partido Popular, aleccionados desde la FAES, refugio político de Aznar y sus fieles, intentando engañar a los españoles con patrañas, orientadas desde determinados medios de comunicación, sobre la autoría del salvaje atentado del 11-M y su oposición, rayana en la deslealtad, a cualquier avance en la desactivación definitiva del terrorismo etarra, la marcha de la economía era la gran baza del PP para evidenciar la incapacidad del Gobierno de Rodríguez Zapatero, para resolver los graves problemas que ha atravesado la economía mundial por la guerra de Irak y el fortísimo incremento de los precios del petróleo y sus derivados.

El crecimiento económico se detendrá, los beneficios empresariales se reducirán, el desempleo aumentará, la continuidad de las pensiones peligrará y la "España va bien", aquel eslogan utilizado por Aznar, al que muchos españoles añadían la apostilla, "para algunos", quedará destrozado. En este esquema se han movido los dirigentes del PP, sin que hasta la fecha se haya confirmado ninguna de sus previsiones. Muy al contrario, los datos estadísticos, las opiniones de expertos y los informes de instituciones nacionales e internacionales desbaratan los malos augurios y sus escasamente patrióticos deseos.

El informe de la Sociedad Estatal para la Atracción y Promocion de Inversiones Exteriores señala que en 2005 la inversión productiva aumentó un 23%. El déficit público de la zona euro se redujo cuatro décimas, situándose en el 2,4%. España no figura entre los países cuyo déficit supera el 3% del Producto Interior Bruto (PIB).

Durante el tercer trimestre, la economía española ha crecido un 3,8%, el mayor incremento en los últimos cinco años, mientras el optimismo empresarial crece, de cara a 2007, esperando un aumento de la inversión, de los beneficios y de la creación de empleo. Estos datos adquieren mayor importancia cuando asistimos a un cierto estancamiento del crecimiento económico de la zona euro. La inflación, en octubre, cae cuatro décimas, colocándose en el 2,5% interanual, la más baja desde marzo de 2004. Según la Encuesta de Población Activa (EPA), en el tercer trimestre el desempleo se redujo en 72.000 personas, situándose el número de parados en 1.765.000, el 8,15% de la población activa (21.660.700 personas), la tasa más baja desde 1979. Sin embargo, pese a la reforma laboral, la temporalidad aumentó. Canarias, una vez más, lidera la subida del paro y se coloca en segundo lugar en la tasa de desempleo, con el 11,88%, un 3,73% más que la media nacional.

El Índice de Desarrollo Humano, publicado por las Naciones Unidas, que mide el grado de bienestar de 177 países, combinando la esperanza de vida, el nivel educativo y sanitario y los ingresos por habitante, marca un crecimiento de la desigualdad entre los países ricos y pobres. En el citado índice, España mejora dos posiciones, quedando en el puesto 19.

El Fondo de Reserva de la Pensiones se ha incrementado en casi 7.500 millones, alcanzando la cifra de los 34.200 millones de euros, pese al aumento de las pensiones, especialmente, las mínimas, muy por encima del coste de vida y manteniendo la promesa de un aumento del 26% al terminar la legislatura.

Miguel Sebastián, el extraño candidato a disputar la alcaldía de Madrid a Ruiz-Gallardon, ha anunciado que, "en los próximos ocho años, España, adelantará a Alemania en renta per cápita". Esto, que puede constituir un éxito importante para la propaganda gubernamental, sólo podrá aceptarse si el reparto del incremento de la riqueza se reparte con una mayor justicia social, alejándonos de la época aznarista. Rompiendo con el discurso racista del PP o Coalicion Canaria, Sebastián desveló que una buena parte de la responsabilidad de este desarrollo, alrededor del 50%, es producto de la incorporación al proceso económico de los inmigrantes.

Dejando a un lado este tipo de pronósticos, que pudieran ser tachados de interesados, el semanario británico The Economist, analiza que España, "durante mucho tiempo contemplada como un eficaz pero marginal miembro de la Unión Europea", al nivel de Holanda o Polonia, ahora ha pasado a ser considerada "en pie de igualdad con Italia e incluso con Francia". "La economía española es ya tan grande como la de Canadá (miembro del G-8) y "se unirá pronto" a Gran Bretaña, Francia, Alemania e Italia, en el club de los cinco grandes de Europa.

El mayor problema de nuestra economía está en la baja competitividad, consecuencia de los años de aznarismo, en que, abandonada la inversion en I+D, se pretendió competir con el resto de las economías en base a bajos salarios, menor gasto social, precariedad laboral y mayores facilidades para un despido más barato.

En el debate de los presupuestos de Canarias para el año 2007, el locuaz consejero de Economía y Hacienda, José Carlos Mauricio, el que no quiere que Adán Martín se presente a la reelección -prefiere a Paulino Rivero, que se deja querer-, nos ha participado de un hecho insólito y que pocos habían percibido, "la mejor Canarias de la historia ha sido gobernada por Coalicion Canaria". Algo habrá que decir.