ADIOS
A LOS REYES COLONIALES
Pedro
J. Brissón *
Y el circo de la corona colonial se fue a su España,
no sin antes haber dejado unas buenas facturas que debemos pagar todos los
ciudadanos. Inauguraciones por doquier, alojamientos de cinco estrellas para
ellos y todo el séquito (y para muchas personas de nuestro pueblo alojamientos
de mil estrellas, o sea a la intemperie), comidas de alto copete, servicios de
limpieza por donde sólo pise el máximo mandatario de la colonia, visitas
elitistas y discursos fabricados por otros, servicios de limpieza 24 horas
funcionando; y un despliegue de vehículos, helicópteros y de medios humanos que
nuestros bolsillos deberán costear.
Al lado de los Borbones y con ansias de salir en cada
foto disparada, se encontraban el gran séquito de pelotas y varios ejemplares
de chacales en campaña; vendiendo a la patria y doblando continuamente la
cerviz por los representantes de una monarquía que sigue fiel al sometimiento
de su colonia.
Hasta debajo de las alcantarillas se requirió una
inspección adecuada. Los potenciales asesinos pueden estar en cualquier
escondrijo aunque los medios nos venden que todos los canarios “curiosamente”
los queremos. Con tanto militar, policía de uniforme o de paisano, parece que
todo el mundo los quiera matar o hacer daño.
También resulta curioso que los comentarios
televisivos fueran todos buenos: “es que son tan cercanos”, “es que parecen tan
normales” –apuntilló una señora (este comentario me hizo bastante gracia porque
pudo referirse a que eran superiores o simplemente subnormales, no se…). “Es que son tan guapos” –llegó a decir otra
señora. En fin, que los comentarios de personas no afines a la monarquía (que
las hubo) no aparecieron. ¡Si!, censura adecuada y preparada, una organización
dentro del Estado para proteger la imagen artificial que tiene que reflejar
esta monarquía espuria y obsoleta.
A todos los que estaban tan contentos con esta visita,
deberían pasarle directamente la factura de estos gastos desorbitados que
pagamos todos con nuestros impuestos, se les acababa la alegría al instante.
Aunque ellos no son los culpables, ya lo definió en uno de sus escritos uno de
nuestros intelectuales más combativos, Víctor Ramírez: “En un pueblo como el
nuestro -cuya conciencia ha sido conformada por la más inclemente de las
ignorantaciones y por el más degenerativo de los miedos y por la más castradora
de las desesperanzas- la palabra ha sido utilizada casi siempre como balbuceo
timorato y desconfiado, entre los tantísimos iletrados, o como rastrera y
colaboracionista alabanza o aquiescencia al tirano colonial de turno, entre los
más bien escasos 'letrados'”.
Cuesta digerir o “tragar” que el parlamento aprueba
para
¿Qué ha hecho hasta hoy el pueblo canario…? Se
preguntaba Secundino Delgado (el padre del nacionalismo canario) cuando
gobernaba el abuelo del Rey Juan Carlos I, Alfonso XIII (el mismo que gestó y
apoyó por su incompetencia la dictadura de Primo de Rivera: estos días parece
que nadie quiere recordar este hecho). Y el mismo Secundino escribía
contestando a esa pregunta en “El Obrero” nº 59 de 1901: “Pues, digámoslo
claro: no ha hecho otra cosa sino demostrar que se ha olvidado de reclamar una
libertad que le corresponde; llamarse español, no siéndolo; decir que su patria
es España, no sintiéndolo como no siente tal cosa, y, cobardemente, jactarse de
amar a esa misma nación, cuando, de lo que ha dado patentes pruebas es de que,
sino la odia, le es indiferente”.
He de felicitar a la organización del mantenimiento y
sometimiento de esta colonia. Y a todas las fuerzas opresoras del Estado que se
encargaron de limpiar de personas no afines al sistema y de suprimir esas
molestas pintadas en contra de los Reyes, que durante toda la noche del sábado
Esto me hace recordar esas pintadas interesadas que
todavía se mantienen en Sardina del Norte en Gáldar y que aún no se quiere o no
hay dinero para borrarlas. Pero para el foráneo jefe supremo de la monarquía
española…"Si wana, lo que haga falta, como si
hay que hipotecar la vida de estos esbirros canarios, wana…
lo que usted mande".
* Secretario
Político de UNIDAD DEL PUEBLO en