LOS
CIUDADANOS ANTE LOS PRÓXIMOS COMICIOS
LOCALES,
INSULARES Y AUTONÓMICOS
Mafersa
*
Nuevamente los ciudadanos debemos acudir a la llamada del
civismo, a la llamada de la responsabilidad, a la llamada de
Desgraciadamente, nuestro sistema electoral sólo
permite listas abiertas al senado, pero no así al Congreso de los Diputados,
Parlamento Autonómico, Cabildos y Ayuntamientos, donde se nos impone unas
listas elaboradas por los Comités Electorales de cada uno de los partidos que
se presentan a la confrontación electoral.
Si
Por otra parte observamos como una y otra vez se burla
al pueblo con los pactos postelectorales, de tal manera que no importa que el
partido al que votaste lograra la mayoría, y por tanto, debiera ser quien
gobernase el organismo votado. Vemos como con un pacto posterior a las
elecciones y dependiendo del número de consejeros-concejales, Diputados o
Senadores obtenidos por los diferentes partidos, se llevan a cabo matrimonios
de conveniencia que ni lo hubiésemos imaginado antes del procesos electoral y
del que, de haberlo sabido, probablemente hubiésemos cambiado nuestra intención
del voto.
Fácilmente podemos encontrarnos con que habiendo
ganado las elecciones la opción por el votante elegida, gobiernen en coalición
los dos o tres partidos que, precisamente no quería dicho votante que
gobernase. ¿De que sirve ganar un proceso electoral, si al final gobierna
quienes han perdido las elecciones? ¿No es esto una burla a la verdadera
democracia, a la verdadera voluntad del pueblo?
Pero hablemos un poco del proceso electoral y de las
cualidades que deberían tener los candidatos. Antes que nada debemos tener
claro quienes son los candidatos a los que vamos a votar. Que cualidades
poseen.
Entre ellas, como condición sine qua non, debieran
encontrarse la honradez y la sabiduría. Honradez,
porque las decisiones que se van a tomar van a afectar al pueblo, no solo
económicamente sino también urbanística ecológica industria y comercialmente
entre otras muchas actividades de un municipio, una comunidad o una nación.
¿Es de recibo que un candidato cuya honradez ha sido
puesta en tela de juicio sea presentado por el mismo partido en las listas de
otro organismo local o autonómico, o aún más descaradamente, en el mismo organismo donde suscitó las fundadas
sospechas de corrupción? ¿Es ético? ¿Es estético? Cuando esto sucede, y lo que
es peor, el candidato de dudosa moral vuelve de manera reiterada a suscitar las
sospechas de corrupción en su nuevo cargo, lo que logra en la ciudadanía no es
otra cosa que un grado de frustración personal y colectiva de tal magnitud que
llega a pensar que todos los políticos son iguales, que todos se mueven por
oscuros intereses, que no son precisamente los intereses del pueblo a quien se
supone deben servir y no servirse de el.
Las listas que los partidos deben elaborar han de ser
analizadas con meticulosidad hasta en sus últimos candidatos. Sabiduría porque si para conducir un
vehículo particular hay que demostrar tener unos conocimientos teóricos y unos
conocimientos prácticos, y mucho más amplios cuando se pretende conducir una
guagua, por la responsabilidad que conlleva el conducir a múltiples viajeros,
con muchísima más razón se debe exigir conocimientos a quienes pretenden
conducir a todo un pueblo durante cuatro años.
¿Qué ha hecho este candidato por el pueblo? ¿En que
organización no gubernamental, asociación cultural o social, vecinal o
deportiva, o cualquiera otra organización de servicio al pueblo, por supuesto
sin ánimo de lucro, ha estado colaborando y durante cuanto tiempo? ¿O es que de
repente le ha entrado las ganas de servir a la sociedad?, sin ánimo de lucro
personal por supuesto, tanto económico como de servicios y otras tantas
prebendas que van anexas al cargo. Pero… ¿Qué cultura tiene para pretender
gobernar a un pueblo? ¿Qué garantías nos puede ofrecer una persona con esa
preparación y ese bagaje? Pues desgraciadamente, no es así, observando como
comicio tras comicio una gran parte de los candidatos que alcanzan el poder carecen
de las facultades y merecimientos deseables. El caso reciente de Telde nos
demuestra que, por determinadas circunstancias, candidatos de media lista hacia
abajo son los que están gobernando esa gran ciudad de casi 100.000 ciudadanos.
Todo ello sin juzgar como lo están haciendo, en que
circunstancias y condiciones. Deberán evitar los comités electorales de los
diferentes partidos que mediocres
personas pasen a ser candidatos que tengan la posibilidad de alcanzar el
escaño dirigente, pues esto produce la desconfianza y el hastío del ciudadano,
elevando hasta límites insospechados los índices de abstención, poniendo en
riesgo el sistema electoral así como a la misma democracia.
No debería votarse a quién se postula como candidato a
dos organismos diferentes, por ejemplo Cabildo y Ayuntamiento o Cabildo y
Gobierno de Canarias, pues lo que demuestra con esa actitud es que lo que
realmente desea es garantizarse un puesto, no importa donde, siendo, a la par,
un insulto para los afiliados a su partido, pues es como decirle que no hay más
personas preparadas en ese partido y por eso, él, que está preparadísimo,
haciendo un sacrificio personal supremo,
tiene que ocupar dos puestos de salida.
Volverán
con carteles las calles a empapelar,
Los
partidos de gran presupuesto,
En
las radios y en las teles verás,
Pero
aquellos de escaso presupuesto
Esos,
aunque lo intenten, esos no lo conseguirán
Es el poder mediático. No importa si se cumplió el
programa electoral del comicio anterior. ¿Quién se acuerda de él, si es que lo
leyó alguien? No importa como lo hayas hecho en los últimos cuatro años. No
importa si quiera que hayan gobernado incluso contra los intereses del pueblo. Con
una buena campaña de marketing, un buen presupuesto (de dudosa procedencia)
para publicidad y un porrón de precipitadas inauguraciones tienen casi
garantizado el triunfo, para seguir gobernando contra el pueblo, contra la
isla, claudicando ante justas reivindicaciones históricas.
Un publicista afirmó en su día que a Cristo lo
crucificaron porque no contrató un buen asesor de imagen. Con nuestra lógica
actual no era desde luego para haberle crucificado, sino más bien, para haber
gobernado nuestro mundo. Pero ya sabemos que su reino no era de este mundo.
Estamos viviendo un tiempo confuso y convulso. Se
hacen grandes manifestaciones basadas en falsas premisas, se pone en duda las
decisiones del poder judicial, España es tan frágil que se rompe.
Se tiran los interiores de los edificios
pertenecientes al patrimonio histórico, conservando solamente sus fachadas, se
canaliza el barranco de los Tiles y se hace correr el agua por su cauce, pero
con un plástico por debajo, para que no se pierda el agua y la absorban los
árboles, volviendo la misma agua a recircular por medio de una bomba, cual
fuente de engaño eterno. Es
Votemos responsablemente. No nos dejemos llevar por
campañas de imagen. Leamos los programas electorales, exijamos su cumplimiento.
Analicemos si se han cumplido las promesas realizadas en los últimos comicios. Votemos
pues, en consecuencia.
٭Mafersa es Manuel Fernández, Vicepresidente de