RADIOGRAFÍA DE UNA CIUDAD PEPEIZADA

Rubén Alemán (*)

Ponga usted una ciudad de 377.000 habitantes gobernada por una alcaldesa nacida en Triana Alta. Añada 8 años de un alcalde autoritario que nada más desembarcar en el Ayuntamiento privatiza hasta el aire que nos rodea y que trata a los inmigrantes pobres como sacos de papas. Súmele barrios desvertebrados y desatendidos. Megaproyectos especulativos como la "Gran Marina". Colegios que se caen a cachos: Murcia, León, etc. Desarme cultural: un Teatro Pérez Galdós que no sabemos como quedará en 2.007 -año electoral, una casualidad, no es que sea uno mal pensado. Ofertas para la élite de City Garden y Table and López en el Auditorio. Pague usted 30 euros como mínimo cada semana a ver cómo come. Lolita, Manolo Escobar y El Fary, cantantes del gusto de D. Antonio Naranjo, concejal del Ayuntamiento de LPGC, esos, gratis, para el vulgo vulgar.

Continuemos con la radiografía. Vegueta, por los aires. Tal y como denuncia DEPACA, la piqueta se carga edificios históricos y ni Patrimonio Histórico del Cabildo ni la Comunidad Autónoma hacen ni dicen nada. Más piñas pal potaje: seguimos hablando de cultura. Años ha que el Teatro Guiniguada tiene como público privilegiado a las cucas, ratas y demás insectos y roedores. El antiguo CIC (Centro Insular de Cultura), propiedad del Cabildo, ahora se ha convertido en aparcamientos.

Sumo y sigo: carriles-bici. ¿Se acuerdan de uno que electoreramente creó Juan José Cardona cuando era concejal de tráfico y transportes de aquesta ciudad? Ahora son aparcamientos. También. Decía el ilustre ayuntamiento capitalino que lo quitaron porque nadie lo utilizaba. Claro, se olvida el ex munícipe que para utilizar algo hay que promocionarlo. Ay, estos chicos, cómo se creyeron lo de la ley de la oferta y la demanda de Adam Smith, David Ricardo y compañía. Claro que don Soria, doña Luzardo y don Cardona se acercan más -salvando las lógicas distancias- a Milton Friedman y a la Escuela de Chicago que a los pensadores liberales de los siglos XVIII y XIX, que mucho no es que creyeran en el Estado, pero sí eran conscientes de la necesidad de por lo menos un Estado mínimo. Ah, se me olvidaba, en esta ciudad motorizada los carriles bici que quedan -léase Avda. Marítima- son en realidad "aceras bici". No lo olvidemos. Ciudad del coche y no del peatón. Y ojo, que nadie me tache de ecologista trasnochado: no estoy hablando de la supresión de la utilización del vehículo privado, sino de su uso racional durante todos los días del año, no sólo durante la llamada "Semana Europea sin mi Coche" de septiembre, que, a propósito, no la respeta ni la iluminaria a la que se le ocurrió. Cuánta razón tiene Galeano, nos pasamos más tiempo en él que en casa o en el trabajo. Los coches se han convertido en las nuevas oficinas del siglo XXI. Y entre atasco y atasco, las grandes ciudades europeas contaminadas por ríos de CO2 disparados a la atmósfera. Milán, Barcelona, Atenas, Las Palmas de Gran Canaria…

Voy terminando. A mí la verdad, el Scalextric estéticamente no me gusta nada. Esa infraestructura con resabio franquista muy bonita no es que sea, qué quiere que les diga. Pero, sra. Alcaldesa de esta urbe, ¿de verdad cree usted que es una prioridad con la de problemas que tiene la ciudad y sus barrios? ¿Quién va a financiar la aventura? El consistorio está endeudado, para las guaguas no hay perras, para la policía local dicen ustedes que tampoco… ¿Y entonces? Ah, la RIC, ¡qué memoria la mía!

Seguiremos informando de lo que queda de la ciudad.

(*) Rubén Alemán Sánchez es Secretario del Comité Local de Las Palmas de Gran Canaria de UNIDAD DEL PUEBLO

FUENTE: Unidad del Pueblo.org