DESDE
EL GUINIGUADA
UN
CLÁSICO CANARIO
Félix
Martín Arencibia
Al mes
de que acabe oficialmente la primavera esta sigue más caprichosa que nunca.
Ahora con su lluvia sacia la sed de nuestra flora y fauna que tanta falta le
hace. A Doramas Martín, la visualización
de la película “
Estas vacaciones espero estar por ahí,
por Banahoare. He releído “Nos dejaron el muerto y dicha obra narrativa la
considero ya un clásico canario como lo es “Mararía”, “Las espiritistas de
Telde”… A la vez ocupa un puesto destacado dentro de la narrativa en español.
Con el pretexto de la muerte y el entierro de don Lucio Falcón, el autor nos dibuja como a plumilla, de una manera
muy detallada, a la sociedad canaria partiendo del barrio de San Roque. En el citado
clásico se bosquejan al menos dos caras en la forma de exponer la trama
argumental. Por un lado está la sencillez, el uso de un lenguaje popular con
abundantes canarismos. La otra es la complejidad, que con el telón de fondo del
entierro de don Lucio, irradia una infinidad de historias y personajes. El
relato no se sujeta a un orden temporal, asocia ideas libremente e incluso de
forma aparentemente caprichosa.
Amiga
Acerina Rodríguez, la sencillez y la complejidad son los instrumentos con que
Víctor Ramírez teje la complicada urdimbre argumental, rematándola de una
manera magistral. Por momentos trata de sorprendernos y enredarnos en la
intricada selva de nombres e historias. Muestra los más variados sentimientos y
posturas ante la vida de sus diferentes protagonistas. Por un lado está el
pasivo que se adapta y el rebelde que se rebella
contra pensamiento único de la mayoría. Don Lucio Falcón, con su historial al
servicio de la represión franquista, pone sobre su féretro todos los miedos
cuyo símbolo extremo está representado por Metodio
Alcántara, “El escondido”, que no se atreve a salir después de tantos años
de acabada
Acerina,
en “Nos dejaron el muerto”, Víctor Ramírez en algunos momentos nos sorprende
con elementos tragicómicos o morbosos. Ejemplos de ello son la defecación sobre
el muerto, la masturbación a un hermano… Estos casos que pueden resultar
increíbles muchas veces son superados por la realidad. El autor escarba en las
miserias humanas de la cobardía, la envidia, las maldades de una sociedad
cerrada… Por otro lado les salva, pues
entiende que cada uno juega su papel en el gran teatro de la vida. La
canariedad y complejidad con que la obra aborda el argumento la convierte en
uno de nuestros clásicos a la vez que se integra en el ámbito de lo universal
que comparten todas las culturas. ¡Hasta la próxima Acerina! ¡Relee la novela!
http://doramas1924.blogspot.com
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“La canariedad y complejidad con que la obra aborda el argumento la convierte
en uno de nuestros clásicos a la vez que se integra en lo universal…”.