Coches y problemática ambiental

Wladimiro Rodríguez Brito

En la problemática de la gestión de residuos en Tenerife uno de los temas más candentes es el relacionado con los automóviles fuera de uso, que deben ser tratados como chatarra y reciclados. En el pasado año, la empresa que más automóviles recicla a escala insular alcanzó la cifra de 13.129 vehículos. Si multiplicamos este número por una media de 5 metros lineales, de cada coche, obtenemos nada menos que una fila de 67 kilómetros de coches que debemos tratar. 67 kilómetros es la distancia aproximada entre la Plaza de España y la Montaña de Taco, en la Isla baja, o lo que es lo mismo, en el Barrio de Las Canteras entre los municipios de Buenavista y Los Silos, en el NW de Tenerife. Se han retirado de las carreteras de la isla el equivalente a un carril de autopista entre el noreste y el oeste de la isla. Si añadimos los más de 10.000 coches que se incorporan anualmente a la circulación insular y los alineamos, tendríamos cubierto todo el Norte de la isla entre Anaga y Teno.

Es por estos datos que cuando hablamos de Medio Ambiente no sólo hablamos de contaminación, de emisiones de CO2, sino que también tenemos que tener en cuenta la ocupación y el uso del territorio que un volumen creciente de coches realiza sobre él y por supuesto, por el problema suscitado por miles de coches en desuso que tenemos que procesar y retirar. Estamos obligados a localizar sobre el terreno estas actividades a pesar de que no son queridas pero sí son imprescindibles para la protección del medio ambiente insular. Algunos datos que nos pueden ayudar a hacernos una idea del impacto y de los problemas que generan el desguace de ingentes cantidades de automóviles son los más de 63.000 kilos de baterías, desmontadas por un solo gestor, o cómo el mismo gestor remitió a la Península unos 476 contenedores de residuos peligrosos y no peligrosos, que sumaban una cifra cercana a las 10.000 toneladas. Estos gestores desempeñan, no nos cansaremos de insistir en ello, un papel fundamental en el tratamiento de este tipo de residuos, que pueden dañar gravemente a nuestros ecosistemas y, por supuesto, al paisaje.

En los últimos 50 años se ha multiplicado por 100 la cantidad de coches que circulan sobre Tenerife. Este hecho -más que evidente para todos- nos enseña que tenemos que intentar paliar de alguna manera los efectos negativos que tal intensidad de tráfico rodado genera sobre nuestras vidas y sobre nuestro medio ambiente. En una isla tan poblada y urbanizada como la nuestra, hasta la ubicación de las plantas de tratamiento y desguace de vehículos supone un problema de primer orden. Es necesario e imprescindible tratar los coches antes de sacarlos fuera de la isla, otro problema por resolver, dado los costes de transporte, la dificultad de colocar la mercancía, etc. volviendo a casa, tenemos problemas ambientales en lugares como El Riquel (Icod de los Vinos) y otros puntos de la isla, donde se están acumulando y tratando los automóviles para su conversión en chatarra, para resolverlos necesitamos echar a andar el Plan Insular de Residuos, para poder afrontar el futuro con garantías y solucionar desde los problemas de localización (nadie quiere una planta de estas características en su municipio pero son necesarias) hasta el tratamiento de neumáticos usados, etc.

Los costes ambientales del coche y sus derivados son y serán muy altos en Canarias, pero lo peor es que aún no estamos concienciados para afrontarlos, más allá de la contaminación y la ocupación del suelo por las carreteras y autopistas. Y es que se trata de un efecto no deseado de una herramienta esencial para nuestra vida cotidiana. No existen soluciones mágicas en un territorio con un poblamiento tan disperso como el nuestro. No obstante, siempre que podamos debemos apostar por usar el transporte público y por la optimización y la racionalidad en el uso del coche, desde evitar cogerlo para desplazamientos cortos o urbanos hasta compartir vehículo con compañeros de trabajo. De esta manera, además de contribuir de forma activa y sustancial a la mejora del medio ambiente estaremos ayudando a que nuestro bolsillo salga menos perjudicado, en una época en la que el petróleo no deja de aumentar en su coste para familias y trabajadores. Apostar por energías renovables y limpias es otra de las líneas que, conjuntamente con el fortalecimiento del transporte público, se encuentran entre las prioridades que están siendo desarrolladas con mayor fuerza por el Cabildo Insular de Tenerife, con el apoyo de toda la ciudadanía de la isla, consciente de la importancia presente y futura de esta apuesta política y económica.

* Consejero de Medio Ambiente del Cabildo Insular de Tenerife