GOBIERNO
LAGUNERO DE COHABITACIÓN
CC-PP-PSOE
Fidel
Campo Sánchez
No es la
política la que crea compañeros de cama, sino matrimonio
Lo ocurrido recientemente en el plenario del
Ayuntamiento lagunero, con escamoteo incluido, respecto a los emolumentos que
percibirán los nuevos socios de ese Gobierno de cohabitación y que al parecer
estaba pactado previamente entre CC-PP-PSOE, es lo que nos lleva analizar el
mismo y citar lo precedente de Groucho Marx.
Tenemos delante la convocatoria del Plenario y en
ningún lugar del Orden del Día vemos nada que haga alusión a la adjudicación de
55.000 euros (9 millones de las antiguas pesetas) de asignación por “dedicación” exclusiva a
los señores Becerra, del PP y Abreu del PSOE lagunero o Masca. Como nosotros
intuimos por donde van los tiros maquiavélicos de doña Ana Oramas,
deseamos elucubrar respecto a lo que se esconde detrás que puede justificar
esta movida que ha cogido de sorpresa a tirios y troyanos y que demuestra que
estos partidos políticos, la derecha nostálgica, cuando de intereses personales
y económicos se trata, se ponen de acuerdo y no tienen el menor escrúpulo en
aliarse e incluso cohabitar para que algunas personas sin arte, cultura y ningún
oficio conocido, ¡ a no ser el de la política!, vivan a costa de los
demás, de nuestros impuestos.
Doña Ana Oramas y González
Moro, además de alcaldesa es diputada nacional por CC, su partido político y
siendo consciente que al tener que permanecer 15 días del mes en la lejana
Metrópoli, pudiera quedar desguarnecido el Gobierno de
Los socialistas laguneros, donde se practica la
ilegalidad de la doble militancia de elementos de Masca (masonería Canaria),
han puesto en almoneda toda la
participación de una Partido Político como el Socialista, con más de 100 años
de honradez, desde la utilización del sectarismo siniestro, en bases ya no solo
estalinistas que nos pueden parecer hasta más democráticas sino y, además,
franquistas con expedientes a militantes, anteriores ediles que se
distinguieron por su honestidad, eficacia y diligente trabajo, a los que no se
les permite que públicamente discrepen de los métodos y actitudes de quienes,
al perder unas elecciones, no toleran que les sometan a la censura democrática,
haciendo uso de lo que más les ha distinguido y distingue: la intolerancia.
Pero lo que más indignación nos produce es que en una
ciudad, como
Esta mañana comentaba con un neófito (aprendiz
reciente de edil) el despropósito que suponía para nosotros estos dispendios de
sueldazos y, el muy insensato no respondió, muy locuazmente: lo que ocurre es
que usted tiene envidia a Becerra y a Abreu, así como al resto de los
concejales que cobran bastante más de lo que usted, con su buena pensión pueda cobrar y con la que ya no puede situar
dinero en
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