CÓMO
REDUCIR AL MÍNIMO NUESTRA DEPENDENCIA ENERGÉTICA
Alberto Vázquez-Figueroa
España disfruta de una posición
geográfica privilegiada, un clima excepcional, y unas magníficas posibilidades
a la hora de un lógico desarrollo turístico, comercial e industrial, pero adolece
de enormes carencias en lo que se refiere a su capacidad energética dado que
depende, salvo en el carbón, de combustibles foráneos.
No obstante, una inteligente política de
inversiones podría minimizar dicha dependencia externa transformándonos en energéticamente autosuficientes.
Para ello disponemos de varios factores
esenciales:
Muchas horas de viento al año.
Muchas horas de sol al año.
Costas muy accidentadas.
Un millón y medio de hectáreas no explotadas.
El viento proporciona una gran cantidad
de energía, pero ese tipo de energía eólica, al igual que la fotovoltaica,
presenta el grave inconveniente de que no resulta controlable, debido a lo cual
su aprovechamiento es incierto, imprevisible, y por lo tanto escasamente útil.
Para “controlar” dicha energía basta con
transformarla en potencial hidráulico.
El procedimiento es simple: se la
utiliza a las horas en que este disponible para bombear agua de mar a depósitos
situados a gran altura, en lo que se ha dado en llamar “Sistemas Hidráulicos Combinados”.
Funcionan como las “Centrales de Bombeo Reversibles” de los ríos y pantanos, con la única
diferencia de que en lugar de utilizar agua dulce, escasa y necesaria, se
emplea agua de mar.
El agua de mar es más densa a la hora de
bombearla, pero también lo es a la hora de ser turbinada, con lo que sus
rendimientos resultan idénticos.
Sus pérdidas energéticas se sitúan en torno
al 23 %.
Esta fórmula interesa especialmente a “Red Eléctrica Nacional”, puesto que le ayuda a equilibrar la
descompensada curva de consumo. (anexo 1º)
Ahora bien; si los depósitos de cabecera
de los “Sistemas Hidráulicos Combinados” se sitúan en cotas
cercanas a los seiscientos metros, la diferencia de presión que proporciona
dicha altura permite que, por medio de la nueva tecnología de “Desalación
por Osmosis Inversa por Presión Natural”, una parte de ese agua
de mar se transforme en agua dulce de bajo coste.
(0,06
€ metro cúbico frente a los 0,45 del sistema tradicional)
Dicho precio se consigue gracias a que mayor
parte del gasto corre por parte de la “Centrales
de Bombeo Reversibles” que se
financian a sí mismas.
(Producen un 12% de beneficio anual libre de impuestos y se amortizan
en 14 años).
Con agua desalada a 0,06 € metro cúbico resulta
muy rentable poner en explotación parte del millón y medio de hectáreas nunca
explotadas, o abandonadas, que existen actualmente en nuestro país desde que
muchos cultivos tradicionales dejaron de ser interesantes económicamente.
Se dedicarían a la producción de aquellos
cultivos que demuestren una mayor eficiencia a la hora de producir biomasa en
cada región concreta.
(El
aceite de girasol esta dando unos magníficos resultados en Andalucía, y la
“jatrofa”, un arbusto original de La India, puede transformarse en una fuente inagotable
de combustible no contaminante).
Dicha biomasa se convertirá
posteriormente en “biodiesel” que apenas
envía CO2 a la atmósfera. (anexo 2º)
En un período de tiempo no superior a
seis años, la cantidad de “biodiesel” generado en los campos españoles superaría
los cinco millones de toneladas de combustibles equivalentes al petróleo, lo
que alimentaría a la mayoría de aquellas centrales eléctricas que en la
actualidad utilizan cualquiera de sus derivados.
El sobrante de energía durante las
llamadas “horas valle” de dichas
centrales, así como de las nucleares, se utilizaría de igual modo en elevar mas
agua de mar a los depósitos de cabecera permitiendo “reciclar” una energía normalmente
infrautilizada por el sencillo procedimiento de devolverla en “horas punta”.
Ello permitiría que se produjera también
más agua dulce de bajo coste y con ello la explotación de nuevos terrenos con
el fin de aumentar la cantidad de biomasa en lo que constituye un circuito cerrado
de crecimiento en espiral en el que todos los elementos utilizados han
demostrado ya su perfecto funcionamiento.
El secreto estriba en acoplarlos de tal
modo que vayan cumpliendo sus sucesivas funciones… A saber:
Viento + generadores = energía eléctrica no controlable.
Energía no controlable + depósitos de agua de mar en altura
= energía controlada.
Agua de mar en altura + ósmosis inversa por presión natural
= agua dulce a bajo coste.
Agua dulce a bajo coste + terrenos no aprovechados =
biomasa
Biomasa + nuevas tecnologías = “biodiesel”.
“Biodiesel” + centrales eléctricas = más energía, más agua,
más biomasa, etc…
En un futuro no demasiado lejano nuestro
país podría pasar de deficitario en energía, a productor de energía en forma de
“biodiesel”.
En Brasil un altísimo porcentaje de
vehículos funcionan con “biodiesel”
Este sistema cuenta con notables ayudas
económicas por parte de una Unión Europea que aboga por la no contaminación y
la independencia energética, al tiempo que evitaría que se tuvieran que
construir nuevas centrales nucleares.
Tales centrales nucleares resultarían
más costosas, provocarían problemas sociales, políticos y medioambientales, y
no estarían disponibles antes de veinte años. Conseguirían elevar la potencia
energética total, pero no corregir sus curvas de desequilibrio, mientras que el
combustible continuaría llegando del exterior con lo cual el problema
continuaría siendo el mismo.
En la actualidad, saturado el mercado
inmobiliario, la banca y los empresarios disponen de grandes capitales que necesitan
reinvertir, y en nada podrían hacerlo mejor que en conseguir una menor
dependencia externa en un sector tan estratégico para el futuro de nuestro país.
Las soluciones existen y son
perfectamente lógicas y asequibles; lo único que se necesita es voluntad política
y empresarial.
A.V.F.
ANEXOS:
1º.-“RED ELECTRICA”
El punto de vista del operador del sistema eléctrico en Canarias, la empresa RED ELÉCTRICA DE ESPAÑA, es de la mayor importancia, por lo que su Director en Canarias D. Santiago Marín Fernández señala:
Desde la
perspectiva de la operación (y operabilidad) de los sistemas eléctricos los
esquemas de turbinación-bombeo aportan unos importantes beneficios que, si bien
aplican a cualquier sistema eléctrico, cobran una singular importancia en sistemas
eléctricos aislados, de pequeño tamaño y en los que además se prevén
importantísimas penetraciones de potencia eólica[1], perfil al que
responden todos los sistemas eléctricos de Canarias. En principio, son tres los
principales “áreas de beneficio” que un sistema de turbinación-bombeo puede
aportar a la mejora de la eficiencia y de la calidad de suministro eléctrico de
la isla Tenerife:
1. Capacidad de almacenamiento de energías
“fluyentes”, que favorece la
máxima penetración de energía de fuentes renovables no gestionables (solar y
eólica) dado que régimen de bombeo evita/reduce el vertido de energías
renovables cuando la producción de estas no puede ser absorbida en su totalidad
por el sistema eléctrico, circunstancia que se producirá con mayor probabilidad
en los períodos de menor demanda
períodos “valle”).
2. Aplanamiento de la curva de demanda
eléctrica. que favorece una mayor
eficiencia – en principio tanto económica (menor coste) como medio ambiental
(menor nivel de emisiones)- en la explotación de los sistemas eléctricos
insulares. Esto es así dado que el régimen de bombeo posibilita un
funcionamiento más estable y en condiciones de operación más próximas a las nominales (rendimientos
máximos) de la generación térmica más eficiente evitando o reduciendo,
por efecto del incremento la demanda que este régimen conlleva, la necesidad de
modular la producción de dicha generación en períodos “valle” . Por otra parte,
el régimen de turbinación en períodos de punta reduce la necesidad de
acoplar generación más ineficiente (turbinas de gas) para garantizar la
cobertura de la demanda.
3. Provisión de servicios esenciales para la
calidad del suministro eléctrico.
Los sistemas de turbinación-bombeo proporcionan, en principio, una inmejorable
capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia, tanto interrumpiendo el
consumo de bombeo en aquellos períodos en los que la central trabaje como
bomba, o incrementando la producción en tiempos muy cortos en aquellos
períodos en los que la central trabaje como turbina. Asimismo puede convertirse
en un elemento muy importante en la reposición del servicio si se diseña de
modo que sea capaz de arrancar en situación de cero eléctrico (servicio de
arranque autónomo). También puede resultar inmejorable la capacidad de respuesta
de estos sistemas en la provisión de servicios de regulación (balance de
generación y demanda), servicios cada vez más necesarios en escenarios de
penetración creciente de tecnologías de generación basadas en energías
renovables que no proveen ninguno de estos servicios y sin embargo crean
necesidad de gran cantidad de recursos de este tipo para hacer los sistemas
operables.
Adicionalmente a los beneficios anteriores
que son intrínsecos a la tecnología de generación hidráulica y a la posibilidad
de almacenar energía excedentaria, la
ubicación de la planta en el nudo eléctrico de Candelaria aporta un beneficio
adicional al sistema eléctrico de Tenerife en cuanto a que lo dota de mayor
robustez. En efecto, el incremento de
generación en períodos de “punta” en un nudo eléctrico próximo al mercado de la
capital y de su zona metropolitana contribuye a que la fiabilidad del
suministro de esa zona eléctrica se vea en menor medida afectada ante fallos en
la red de transporte que une las centrales al norte y sur de la isla.
2º.-Ventajas
de los biocarburantes
Disminuyen las principales emisiones
de los vehículos, como son el monóxido de carbono y los hidrocarburos
volátiles, en el caso de los motores de gasolina, y las partículas, en el de
los motores diesel.
Evitan los fenómenos de erosión y
desertificación a los que pueden quedar expuestas aquellas tierras que, por
razones de mercado, están siendo abandonadas.
Suponen un ahorro de entre un 25% a un
80% de las emisiones de CO2 producidas por los combustibles derivados del
petróleo, constituyendo un elemento importante para disminuir los gases
invernadero producidos por el transporte.
Su consumo mundial se cifra en torno a
17 millones de toneladas anuales, correspondiendo la práctica totalidad de la
producción y consumo al bioetanol.
Brasil, con alrededor de 90 millones de
toneladas anuales y Estados Unidos, con una producción estimada para este año
de casi 50 millones de toneladas, son los países mas importantes en la
producción y uso de biocarburantes.
En
Brasil el bioetanol se obtiene de la caña de azúcar y en Estados Unidos a
partir del maíz.
[1] Atendiendo a las previsiones del Gobierno de Canarias, la potencia eólica total instalada en el año 2015 alcanzará en total los 1025MW y la parte que corresponderá a Tenerife supondrá alrededor del 40-45% de la punta de demanda prevista en ese año.