UN COMPROMISO INELUDIBLE
Ramón Moreno
El grupo de ciudadanos que recientemente pusimos en marcha el Observatorio Canario de Estudios Políticos y Estratégicos, hemos contraído voluntariamente un compromiso ineludible, ante el deterioro progresivo que sufre nuestra tierra, en todos los órdenes; y que hacía necesario un verdadero foro de debate para analizar y buscar alternativas, a la gravísima situación por la que atraviesa Canarias -que a nadie se le esconde-, pero que, al parecer, no interesa abordar.
Desde el OCEPE, que se perfila como el imprescindible punto de encuentro que demanda el pueblo canario, nos preguntamos si acaso no es posible, ya en pleno siglo XXI, construir una Canarias nueva (que no puede limitarse únicamente a la acción política y económica, o a la modificación de sus estructuras), y lograr una sociedad moderna, mejor articulada en lo político y más desarrollada en lo económico, más justa en lo social y más creativa en el terreno del pensamiento y la cultura.
Una sociedad capaz de tomar la iniciativa y coger las riendas de su futuro, sin tutela ni dictados de ningún tipo, como corresponde a todos los pueblos del mundo que han ejercido su mayoría de edad, para escribir su propia historia y gestionar, por si solos, sus legítimos intereses. Pero lo primero que haría falta para acometer el cambio de la naturaleza que hoy exige imperiosamente la caótica situación de nuestro Archipiélago, son ideas dinamizadoras capaces de despertar el entusiasmo y desencadenar el esfuerzo y el trabajo, sin los cuales todo cambio resulta imposible. Y en este sentido, el Observatorio Canario de Estudios Políticos y Estratégicos no plantea problemas, propone soluciones.
Los canarios que tenemos plena confianza y fe en nosotros mismos, creemos perfectamente posible la construcción de esa Canarias nueva. Hemos vivido circunstancias históricas difíciles y las hemos superado siempre, obligados por el continuo desafío de la supervivencia. Y es, precisamente, ¡por propia supervivencia! que debemos ahora replantearnos seriamente nuestro futuro y el de las generaciones venideras.
En esta etapa crucial que nos ha tocado vivir, y que sitúa a nuestro Archipiélago en la peor y más grave coyuntura de su historia reciente, consideramos un deber insoslayable debatir, sin el menor complejo y sin ninguna animosidad, pero con todo realismo, firmeza y decisión nuestro actual "status". Ello pasa necesariamente por un replanteamiento del actual modelo Canarias-Estado que, en nuestra opinión, requiere un nuevo marco de relaciones después de más de quinientos años. ¡Ahí radica el quid de la cuestión!.
En consecuencia, este observatorio no se erige solo en una plataforma reivindicativa de nuestros derechos, sino que es también una "célula de reflexión" para el dialogo, el consenso, las negociaciones, los acuerdos y los pactos. Porque, si en definitiva, y parafraseando al célebre general y teórico militar prusiano Karl Von Clausewitz (1780-1831), "el Derecho Internacional, es también la continuidad de la política por otros medios", esta iniciativa había que considerarla, independientemente de sus postulados jurídicos, como un instrumento de clara intencionalidad política -que no partidista-, cuya finalidad última es la defensa a ultranza de los inalienables intereses del pueblo canario en su conjunto, sin distinción de Islas, personas, clases sociales, partidos políticos o credos.
Propugnamos la unidad archipelágica y, a partir de este principio sagrado, reivindicamos la delimitación de nuestros espacios marítimos y la propiedad de nuestros recursos pesqueros y energéticos. Y si como parece meridianamente claro, España no puede aplicarle a Canarias "el estatuto archipelágico" porque sería contrario al Derecho Internacional, habrá que convenir que es, justamente la "españolidad de Canarias", la que impide tal aplicación. Por tanto, algo habrá que hacer. El solicitar que las "aguas canarias sean europeas", no solo es una monumental "boutade", sino que no se sostiene con el Derecho Marítimo en la mano. ¿Cómo entender y asimilar que si Canarias es tan española y la Madre Patria tanto nos cuida y nos protege, no haya hecho nada desde el año 1981 en que Marruecos nos "incluyó" en su Zona Económica Exclusiva de 200 millas?...
La enorme cantidad de problemas que padece Canarias (inmigración, paro, drogas, delincuencia y mafias entre otros muchos) quedan reducidos a simples anécdotas, comparados con esta peliaguda cuestión.
Por eso decimos desde el OCEPE, que la situación del Archipiélago canario es sumamente delicada y que requiere del esfuerzo y la colaboración de todos. En primer lugar de nuestras dos Universidades, cuyas Cátedras de Derecho Internacional Público debían pronunciarse al respecto. Y en segundo lugar de todos los agentes económicos y sociales: Patronales, Sindicatos, Colegios Profesionales y toda clase de Instituciones Privadas que aporten su punto de vista y opiniones sobre los temas que nos ocupan, sin olvidar a los medios de comunicación.
Nuestro espíritu de colaboración estará siempre al servicio exclusivo del pueblo canario. Por ello, no tenemos reparos en considerar una magnífica iniciativa del Presidente Adán Martín de consolidar el mercado único canario, como elemento de cohesión territorial y, sin duda, vertebrador de nuestro pueblo.-
Canarias, noviembre de 2005.