EL CENTINELA

 

COMO AUTÉNTICOS CONSEGUIDORES DE LO IMPOSIBLE (I)

 

Por Jose Almeida Afonso

 

Acabo de leer un artículo periodístico, firmado por Enrique Torres Curbelo y que titula "Corrupción en los Medios de Comunicación", y según lo que leí, estoy casi convencido de que si éste fuese leído por alguna persona ajena a la profesión, el posible lector pensaría que éste exagera en sus conclusiones, o escribe así por alguna venganza personal hacia algún medio de comunicación en particular, o, incluso, por cierto resentimiento hacia esta profesión. Ojalá ésta fuera la excepción que confirma la regla. Ojalá.

 

Es un artículo de apenas un folio y medio y ya desde su título "Corrupción en los Medios de Comunicación", que yo, por suerte o por desgracia, sé que es una realidad cotidiana y no un caso particular, aislado. Ante esta afirmación generalizada mucha gente dirá que no es para tanto, que este tal Enrique Torres Curbelo exagera más de la cuenta, pero insisto, ojalá esta denuncia sólo fuera la excepción que confirma la regla.

 

En este artículo, Enrique Torres Curbelo nos habla de un libro publicado en 1997 -haya ya casi 19 años, pero que sin embargo tiene aún total, plerna vigencia- titulado "Los Nuevos Perros Guardianes", escrito por Serge Halimi, que en palabras de Torres Curbelo  es "Una crítica desgarrada a la labor realizada por los medios de comunicación y a la profesión del periodismo".

 

Sin embargo, el autor del ensayo va aún más allá. En  una entrevista que en ese entonces le realizó el periódico "El País" (hay que demostrar que hay libertad de expresión y de opinión...qué pensaría entonces la gente?...), a una de las cuestiones que le hizo el periodista respondió sin inmutarse :"EL periodismo es una profesión corrupta, plagiaria y mercenaria". (¿cómo se le puede quedar el cuerpo al periodista después de recibir esta contestestación? ¿se sentiría aludido o, por el contrario, pensaba igual que el autor del libro? Hay quedan las preguntas para que cada uno saque sus conclusiones...

 

Lo que sí aseguro con pleno convencimiento, es que cuando unx se atreve a responder así de contundente con ese tipo de acusaciones, sin eufemismos, sin amabages ni medias palabras, es que sabe muy bien de lo que habla; que no lo hace de oídas, y que además está plenamnete convencido de las certezas de las gravísmas acusasiones y denuncias que se atreve lanzar, no sólo en un libro, sino además en un medio de comunicación, y encima, nada más y nada menos que un periódico como "El País".

 

Artevirgo. La Aldea. Canarias, domingo 12 de noviembre de 2006