EL
CENTINELA
COMO
AUTÉNTICOS CONSEGUIDORES DE LO IMPOSBLE (y II)
Por Jose Almeida Afonso
Lo sé por propia experiencia --por suerte o por
desgracia-- que son muy pocas personas las que se atreverían a denunciar, a
acusar a los medios de comunicación con esos calificativos de "corruptos,
plagiarios y mercenarios-- como lo ha hecho Serge Halimi en un ensayo titulado "Los Nuevos Perros
Guardianes", escrito en 1997.
Cuando uno se atreve a denunciar con estos términos a
los medios de comunicación sabes muy bien a quién te enfrentas, a qué poder
acusas y las posibles consecuencias negativas a las que tienes que
hacerle frente. Los tentáculos de los medios de comunicación son tan alargados,
oscuros y perversos que si te enfrentas a ellos, éstos ya encontrarán la forma
-por supuesto que muy "legar"- para hundirte personal y profesionalmente,
(todo depende del daño que seas capaz de ocasionarle); la otra forma de atacar
es la "indiferencia", "el ostracismo", que en algunos casos
es otra forma eficaz de hundirte personal y profesionalmente.
Sin embargo, según nos advierte Serge
Halimi, también ocurre que "el periodista sabe
muy bien lo que no quiere que se diga: si algo le compromete lo más mínimo lo
deja de lado y escribe sobre algo que no lo comprometa."
MUy pocas personas se atreverían a denunciar, así,
abiertamente, de una forma tan contundente a una profesión que tanto poder
puede llegar a ejercer. Haciendo un pequeño ejercicio de memoria he de
confesar que conozco a muchas personas que me lo han reconocido personalmente,
pero no lo han hecho de forma pública, escrita. Por ejemplo, aquí en Canarias,
a vuela pluma me vienen a la memoria el escritor e intelectual Víctor Ramírez,
o el cantautor, escritor y artesano Isidro Santana León, incluso yo mismo
me he enfrentado a los Medios de Comunicación Canarios y seguro que habrá más canarixs que lo hayan hecho, pero yo no los conozco.
Por otro lado, Serge Halimi llega a tocar la llaga hasta tal punto que en un
momento llega a afirmar que "se da la contradicción, de hablar de
corrupción política, sin reconocer que el propio sistema mediático está también
corrupto".
Sabiéndolo como lo sabemos que todo lo denunciado
anteriormente es verdad ¿Quién se atreve de ponerle es cascabel a los gatos -o
habría que decir leones?
Artevirgo.