Consideraciones sobre 'la provincia'

Juan Jesús Ayala

Recientemente, Miguel Caminal, que es catedrático de Ciencia Política de la Universidad de Barcelona, publicó en un periódico nacional un artículo bajo el titulo, La España Plural y La Constitución federal el cual nos parece significativo, sobre todo, porque es una apuesta por la reflexión sobre la teoría del fedaralismo del cual es un estudioso cualificado, y más aun cuando se está hablando de cambios y reformas constitucionales y estatutarias.

De sus manifestaciones sistematizadas para abordar con toda la amplitud necesaria una constitución federal para llegar a la diversidad de la España plural, hace incapié en tres apartados que cosidera fundamentales para llegar a tal construcción.

De entre ellos destaco, por lo novedoso y original, la categoría que da a la provincia que sería condición indispensable para llegar a la consecución firme y consecuente del estado de las autonomías y tomándolo como vía hasta llegar a covertirse en estado federal.

El mantenimiento del viejo concepto de provincia en la actual constitución desorienta, confunde y difumina el verdadero concepto que encierra el estado autonómico ya que es un término que se viene arrastrando desde la vieja Roma que le daba ese nombre a todos aquellos territorios que vencía e incorporaba a su imperio. La provincia se puede entender desde el punto de vista administrativo y, si se quiere reforzar aun más su entidad desde este sentido. Pero no cabe la menor duda que si se pretende lograr una constitución federal en donde las autonomías cobren mayor rango en competencias y gobierno, el concepto político de provincia hay que dejarlo de lado porque dificultaría el ensanche teórico y político del territorio

Es sabido, y así lo remarca Caminal que el tránsito de las autonomías actuales a un estado federal deberá tener en cuenta la paulatina desaparición de la concepción política de la provincia en las nuevas denominaciones que se pretenden dar a las comunidades autónomas donde cada una, hoy, se afana por diferenciarse de las otras desde la geografía y desde la historia.

Y ahí podía dar un contrasentido puesto que no se entiende como se sigue manteniendo por parte de vascos, catalanes y gallegos que sus territorios autónomos son asimétricos y que por lo tanto tendrán que asumir determinadas prebendas y competencias en detrimento de las otras lo que ocasionaría que sería imposible desde ese punto de vista político construir un estado federal. La diversidad sí, pero con vista a fortalecer la unidad, nunca para marcar diferencias y jugando siempre a su favor. Sería un dislate conceptual que echaría por tierra cualquier tipo de reforma que apueste por la España plural.

Y más aún, si hay un territorio que debiera ser mimado y protegido y hasta diferenciado, sí se quiere, por su situación geográfica y por su historia sería el nuestro: Canarias. Pero como las decisiones políticas siguen estando centralizadas en los gobiernos de Madrid procuremos caminar eludiendo el escollo político que supone la provincia, aparquemos valores gastados por el uso y reforsemos la capacidad, si es que la hay, para iniciar el camino hacia el federalismo. Pero para ello, insistimos, dejémosno de asimetrías y de provincialismos.

Cuando se abordan estos temas desde diferentes ángulos de opinión es porque se intuye, más que se ve, que estamos en los albores de nuevos tiempos, de diferentes concepciones que hay que poner en la mesa del debate por otros porque los políticos que detentan poder andan tan obsecados por no perderlo que hacen se olviden de los principios básicos de las reglas de juego de la democracia. Y el sistema tiene que darle cabida a todos, a los grandes y a los chicos. Desde la Constitución de 1978 hasta hoy, ha llovido mucho sobre mojado y hay que adecentar, secar, el habitáculo de la democracia, al menos empezar por el recibidor para que nadie se quede en la calle y entre todos, con nuevas ideas se irrumpa algún día en un estado federal como tiene que ser y no con el sucedáneo del estado autonómico que nos quieren vender como tal.