CONTAMINACIÓN ELECTORAL

 

  Cándido Quintana

 

En campaña electoral se dice lo que se dice y se promete lo que se promete, eso si, de forma totalmente impune. Tendrá que llegar un día, o preocupante futuro nos espera, en el que los incumplimientos de ese tipo de promesas al pueblo, que una serie de políticos impresentables hacen sin el menor atisbo de vergüenza, sean perseguidas y debidamente castigadas por la Ley. Las mentiras políticas son muy graves, máxime en momentos electorales como este,  en el que se dicen sólo para atraer ese voto de la ciudadanía que les otorguen poder de decisión durante un periodo demasiado largo de tiempo y en el que pueden hacer prácticamente lo que les venga en gana, tal y como viene sucediendo en la actualidad.

 

   Encima, los ciudadanos comprometidos tienen que aguantar de forma impasible, como los principales partidos políticos basan sus campañas en descalificaciones y corruptelas mutuas, sin que se entre en el fondo de lo que realmente interesa a la mayoría. Los no comprometidos están totalmente controlados a un bajo costo, son muy rentables. Basta para ello un viajito de vez en cuando o un bocadillo de mortadela. Si el momento lo merece, tampoco hay problemas con mejorar el contenido del bocata, con un buen queso o jamón. ¡Todo por la P…asta!

 

   Las barbaridades prometidas son bastante comunes en todos los partidos de peso. Voy a hacer referencia a algunas de ellas con tocan los entresijos portuarios o el litoral. Lo del candidato al Ayuntamiento de Santa Cruz por el Partido Popular, Ángel Llanos, es tanto, que difícilmente hay por donde cogerlo. Los planteamiento que promete para nuestro emblemático Puerto de Santa Cruz, son de la vergüenza más absoluta. Está claro que su preparación no le permite discernir sobre que es un Puerto y que es una Feria. ¡Si Juan Antonio Padrón Albornoz levantara la cabeza!

 

   El candidato a la presidencia del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, no se queda atrás, se ha lucido con su planteamiento de “short shipping” para descongestionar las carreteras, debe estar muy mal asesorado. Este tipo de transporte marítimo está concebido para distancias bastante más largas de las que permiten nuestras pequeñas Islas. Aquí no sería factible, dado que por un lado encarecería significativamente el trasporte y por el otro perdería, a golpes de esperas de embarque,  uno de sus principales requerimientos, la rapidez. ¡Menos mal que no ha hablado de aplicar el short shipping a los transportes aeroportuarios!

 

   El PSOE en su batalla dialéctica de un desarrollo sostenible, que nos parece muy bien, pero… ¿se puede hablar de actuaciones sostenibles o no invasivas en nuestro litoral y tratar de revalidar alcaldías como, por ejemplo, de Adeje, de Candelaria o de Granadilla, con los mismos candidatos? Claramente ¡no!, para muestra un botón. Menos mal que cuando lanzan estos mensajes o vídeos, se cuidan muy mucho de que no se vean los sosudichos candidatos, actuales alcaldes de esos municipios que ya no los arregla ni el médico chino.

 

  Y dejo para el final a un partido político, no tan importante, pero que ha realizado un gasto en su campaña electoral que, a mi modo de ver, raya la vergüenza más absoluta, el CCN. Su “number one”, Ignacio González, les toca la vena sensible a unos santacruceros de cierta edad y las carcajadas a otros, con su promesa de playa entre el Club Náutico y el Muelle de Enlace, ¡que disparate!, justo allí donde Ángel Llanos pretende hacer su feria. A mi me tocaban cerca las playas de La Peñita, San Antonio y Paso Alto, ¡a por ellas! Otros querrán recuperar el paseo de la Avenida de José Antonio y sus añoradas pescas de galanas y otros reclamarán el Balneario, La Playita, Jagüa o Los Trabucos. O sea, desmontamos el Puerto de Santa Cruz y especulamos con Granadilla, lo que se tercie amigos. En definitiva ¡el negocio es el negocio!