CONTAMINACIÓN

Teodoro Santana

 

Velando sin duda por nuestros intereses, el gobierno español ha denegado la entrada en Canarias al máximo dirigente de los sindicatos africanos. Se trata de Ibrahima Sylla, Vicepresidente de la Federación Sindical Mundial (FSM-WFTU) y Jefe de la Oficina Regional en África de esta organización sindical internacional. Para más inri, Ibrahima Sylla es Secretario General de la Unión de Trabajadores de Senegal (UTS), así que pueden hacerse una idea.


Este líder sindical había sido invitado por el Frente Sindical Obrero de Canarias (FSOC) a una serie de reuniones en el Archipiélago, cumplimentando toda la ristra de requisitos exigidos por la Embajada española en Senegal a gentes de piel oscura: invitación formal, billetes de ida y de vuelta pagados, personas que se hacían responsables... No hubo forma. El gobierno metropolitano consideró que no era conveniente permitir que la peña viera alterada su idílica visión del mundo con vete a saber qué ideas. Con visiones no afectas sobre inmigración, comercio con África, ayudas, colonialismo... Hasta ahí podíamos llegar.


Medidas sanitarias como esta son necesarias, aunque los derechos humanos, la libertad sindical y el derecho a recibir información se vayan a hacer puñetas. En esa línea, el gobierno español ha anunciado que, en colaboración con el gobierno autonómico y las Cámaras de Comercio, elaborará una lista de empresarios africanos "gratos", a los que si se les facilitarán visados. Una "lista de Schindler", vaya. Nada de esas tonterías que pretendía el gobierno de Senegal de dejar entrar a cuatro mil trabajadores legalmente en el Estado español. Que vengan en cayuco, que tiene más mérito. Y es que si no después tendrán convenios y derechos y otras zarandajas, y querrán cobrar como los blancos.


Añada usted a eso los temblores de piernas que les ha dado siempre a los gobiernos españoles cuando Canarias y África se relacionan por vías que no sean las gubernamentales. Se cogen tantos nervios que hasta se lían a atentados terroristas. Hay que evitar a toda costa que las canarias y los canarios nos contaminemos con ideas extrañas. Porque lo peor de Ibrahima Sylla no es que sea negro, sino que es rojo. Y hasta ahí podíamos llegar.

 

(*) Teodoro Santana es Secretario Nacional de UNIDAD DEL PUEBLO