El domingo 29 de octubre algunas entidades convocan
manifestación en Santa Cruz de Tenerife exigiendo una Ley de Residencia con el
objetivo declarado de impedir el crecimiento poblacional argumentando que no
“cabemos más” y que ya hay “130.000 parados”.
Esta manifestación se convoca después de meses de
arribada continua de inmigrantes desde el vecino continente. Sin comprobación
de cuantos se quedan, como incide en el crecimiento de población los que permanecen
en las islas, o de que manera afecta el uso de los servicios sanitarios y
educativos al coste y eficacia de los mismos, se maneja el mensaje
catastrofista de la superpoblación.
Hay que aclarar:
1º El uso de los servicios sanitarios por parte de los
llamados irregulares representa un porcentaje mínimo del gasto.
2º Los inmigrantes legalizados, con empleo, cotizantes a
3º Los hijos de inmigrantes, incorporados a los
centros escolares, tienen derecho, como cualquier ciudadano, en edad escolar a
la educación.
Por otra parte, los inmigrantes vienen porque saben
que tienen oferta de empleo. Sudamericanos y europeos, comunitarios o no, que
llegan por vía aérea, vienen a realizar todo tipo de trabajos, siendo así las
cosas, la convocatoria de manifestación sirve para desviar la atención sobre
las causas de los problemas económicos y sociales de Canarias, fomentando el
odio al inmigrante.
Así, no es el modelo económico puesto en marcha por la
burguesía canaria, basado en la construcción y el turismo, el que origina una
oferta de empleo que atrae la inmigración, ni es la deliberada voluntad de
rebajar la calidad de los servicios públicos de educación y sanidad, la que da
lugar a su deterioro, sino la matriculación de alumnado foráneo, lo mismo
podríamos decir de la sanidad.
Fometar
la xenofobia, atemorizar a la población, encubrir la incompetencia y la
ausencia de contenido social de los presupuestos. Ese es el programa real de
CC. La manifestación del 29 le sirve como columna de humo para tapar esta
realidad.
Desde EA-Canarias rechazamos esta manifestación por
xenófoba.
Canarias, a 27 de octubre de 2006