CRISIS EN EL GRUPO MUNICIPAL SOCIALISTA
DE LA LAGUNA

Fidel Campo Sánchez

Deseamos reflexionar sobre un tema candente, de plena actualidad política, en La Laguna, nuestra entrañable ciudad, y para ello vamos a retroceder en el tiempo unos años, concretamente a la década de los 50/60, cuando el sistema de Gobierno era la dictadura o la llamada democracia orgánica franquista, la misma que utilizan hoy los partidos políticos para controlar a la militancia y hacer lo que los "aparatos" les convenga.

Viene a nuestra memoria el nombramiento de alcaldes a dedo. Elección de concejales por los tercios familiar, sindical y el de libre elección. Todo lo cual estaba controlado por el jefe político de turno, el cacique que casi siempre y a modo de guañáme (sacerdote, al decir de los ortodoxos del amazight) ejercía su influencia política en la localidad. Era tanta la influencia de los caciques que cuando, bajo su dirección e imposición, estaban ya finalizadas las candidaturas y faltaba alguno para completarlas, la respuesta era siempre la misma: ˇpongamos al mueble de tal o cual barrio! Que, casualmente siempre solía ser la misma persona de poco o casi sin ningún criterio y, además, de probadas docilidades, no fuera a ser que creara problemas. Debía ser siempre quien estuviera dispuesto a apoyar, ˇbrazo en alto!, sin rechistar, todo aquello que interesaba a los jerifaltes.

Pues así, produciéndonos inmensa pena, como el "mueble" del cuento, vemos en los plenarios a don Santiago Pérez, por mor de injustas vejaciones y ninguneos de todo tipo, a los que viene siendo sometido.

Al señor Pérez García le fue impedido el ser alcalde de su ciudad, por una ley electoral que permite el chanchullo entre partidos políticos, para castigar a la lista más votada.

Lo que perseguimos con el presente es decirle, hacerle ver a don Santiago, que reconsidere su situación, habida cuenta que, posiblemente, su tiempo ya ha pasado, ya que no se decide a dar explicaciones a sus electores debe dar paso al siguiente de la lista: Jonay Rodríguez, un jóven universitario con carisma, de excelente talante, con gran concepto de la responsabilidad, muy humano y de grandes conocimientos políticos, quien imprimiría, en el Grupo Municipal Socialista, un cambio de formas más acorde con las necesidades y la Cultura de una ciudad universitaria, como es La Laguna, que está necesitada que en el Consistorio se haga política de consenso, poniendo los pies en el suelo y no con tantos brindis al sol, y esas crispaciones de las que innecesariamente vienen usando y abusando.

Tenemos la seguridad que el señor Rodríguez, merced a su buena educación y buenos oficios, podrá hacer cambiar el pésimo funcionamiento del Grupo Municipal y, en parte, paliar la debacle que se avecina a los socialistas de Aguere.

* LA LAGUNA.