Crisis
sanitaria y listas de espera (y II)
Juan
Jesús Ayala
El sistema sanitario español, a pesar de que se diga "que es uno
de los mejores del mundo", está atravesando un largo periodo de crisis,
por lo que aquellos que tienen la responsabilidad de reflotarlo tendrán que
ponerse en la brega, y de manera urgente, para lograr medidas correctoras y
adecuar el sistema a su tiempo y, sobre todo, para que las expectativas que se
tenían, tanto a nivel de los usuarios como de los profesionales de la salud,
sean las deseadas. Y, más aún en Canarias, que dentro del sistema junto a
Cataluña, está a la cola en lo que se refiere a la satisfacción y a un
ordenamiento sanitario eficiente.
El sistema sanitario público, según las
observaciones de encuestas realizadas, pierde apoyo: se deduce que en estos
momentos prefiere la atención privada un 25% más que en el año 2003. Hay
comunidades autónomas en que aquellos que optarían por el servicio privado
están alrededor del cincuenta por ciento, estando Canarias en ese tramo.
Y si se hace referencia a las listas de espera, cuando
se le pregunta a la población canaria nos cuentan cerca del 70 % de los
encuestados que están atrapados en esas listas, que no dan solución a su
debido tiempo al problema o a la patología que padecen.
Y si se les pregunta por la satisfacción que les
produce el sistema, los canarios le dan un cinco raspado, con una clara
tendencia a negativizarlo.
Lo que sí queda perfectamente claro a través de las
opiniones recabadas es que se valora con notas altas la competencia y buen
hacer de los profesionales tanto en hospitales, especialidades y Primaria, así
como del equipamiento tecnológico que se tiene; pero decae ostensiblemente
cuando se enfrentan con la listas de espera, y no sólo para llegar a una cama
hospitalaria para someterse a una intervención quirúrgica, sino, lo que es
peor, para ser visto por el especialista correspondiente dentro de un tiempo
prudencial.
O sea, que un enfermo portador de una patología
cualquiera, pongamos el caso de una hernia discal de columna vertebral, desde
que sale del médico de Primaria para que su diagnóstico sea confirmado por el
neurocirujano, y desde ahí llegue a ser intervenido de su proceso, puede pasar
perfectamente un año y algo más.
Y ¿por qué? Simplemente porque existe una grave descoordinación
entre los profesionales de Primaria y Especializada. Y tampoco cabe decir que
no hay especialistas. Sí los hay; lo que pasa es que se nos van. ¿Por qué? Hay
que atenderlos y retribuirlos mejor y así se quedarían (no se irían a Portugal),
pero no para ubicarlos en los CAE, sino en las Zonas Básicas de Salud, en los
centros para que se impliquen en el día a día junto al resto de los sanitarios,
donde se gestione esa patología a estudiar y se racionalice una adecuada asistencia,
con un inmediato contacto ya perfectamente programado con el equipo quirúrgico
del hospital de referencia, para tramitar en el menor tiempo posible una dolencia
que menoscaba y compromete la salud del que la padece.
También hay que decir del sistema público sanitario
que las listas de espera, y en lo que respecta a los hospitales, forman parte
inherente del mismo y son, si se quiere, la perversidad del sistema, la equidad
en sanidad así lo requiere. Pero estas listas de espera deben ser manejadas
desde el principio, desde las Zonas Básicas de Salud con un modelo autogestionario
por el médico de Primaria. Así se racionalizarían los procesos, aunando
competencias y no diversificando éstas como si los enfermos fueran
compartimentos estancos. El enfermo portador de una patología quirúrgica debe
salir perfectamente equipado desde su zona de salud camino del hospital,
sin más dilación y trabas burocráticas.
El Servicio Canario de
El clamor sobre las listas de espera está en la
calle, pero, en honor a la verdad, hay que decir, apoyándonos en las
encuestas, que hay comunidades con gobiernos del PSOE en que el tiempo de
espera quirúrgico rebasa los ochenta días; siendo, por el contrario, aquellas
donde gobierna el PP donde los días de espera no llegan a los 45.
Y si para ser intervenido quirúrgicamente en
Canarias se espera una media de 104 días, se debe saber que en Galicia (PSOE)
se tardan cien días; en Cantabria (PSOE) 99, así como PSOE también en Aragón
y Andalucía, 70 y 66 días, respectivamente.
Es bueno pues, para aquellos que se desgañitan desde
una demagogia oportunista, que donde gobiernan sus correligionarios políticos
no andan muy finos que digamos con la debida gestión de las listas de espera.
O sea, que en todos sitios cuecen habas, por lo que sería conveniente que los
que pretenden arreglar las cosas de la salud protestando por todo, deben
hacer lo mismo en Andalucía, Galicia, Cantabria, Extremadura, Aragón,
Asturias, y no digamos nada en